Ella, este podría ser el título de este capítulo. Mis gustos personales son los que son y en mis gustos los roles son siempre hombre spanker/mujer spankee, aunque estos roles son intercambiables para gustos los colores, yo es el único que conozco y por la poca informació que tengo de roles invertidos, me da las sensación que el sexo determina distintas necesidades en el juego.
Una mujer actual, autosuficiente, del siglo XXI también tiene una serie de presiones sociales y una de ellas es que en muchos casos sus más profundos deseos íntimos chocan con la nueva moral imperante ¿Que lleva a mujer actual a desear una tutela que conlleve castigos cuando se salta los límites pactados? Vamos a intentar dar al menos alguna pista.
Dar unos azotes sabe todo el mundo, no hay que ser un experto, transmitir dando azotes ya es otra historia, ya que implica ir más allá de la sensación física de los azotes y que seguramente sin esas otras cosas sólo sería algo molesto.
En la actualidad tendemos a eliminar las diferencias intersexuales por motivos políticos, pero la biología es muy terca y esas diferencias se pueden tapar, pero siguen ahí detrás. Décadas atrás digamos que había un concepto de pareja muy definido. El hombre era proveedor y la mujer cuidadora. Esto ya no es así y aunque a priori hemos salido ganando una sociedad más justa e igualitaria, también tiene sus problemas y conflictos. La mujer está sobreexpuesta al juicio social a sus "obligaciones" tradicionales se han sumado las que eran propias del hombre en cambio al hombre le ha afectado menos este cambio, ya que la mujer se ha negado a ceder aquellas parcelas de poder tradicionalmente femeninas.
Esto nos lleva a una mujer sobre ocupada, trabajo, casa, hijos, cuidados propios, gimnasios...y eso es tiempo robado al placer más ocioso sea en solitario o pareja, una de las grandes quejas de la mujer actual es la falta de tiempo y el eterno cansancio. Luego la sociedad igualitaria ha hecho que muchas veces las relaciones sexoafectivas se conviertan en continuas luchas de poder, hasta la decisión más simple, se puede convertir en un debate encendido.
Todo esto sumado, puede hacer que para algunas mujeres pueda ser muy liberador todo lo contrario. Ceder para ganar tiempo, ceder para ahorrar estériles disputas, ceder para permitirse delegar, ceder para sentir acompañamiento, involucración y protección y ceder para conseguir estructura y orden.
Pero ceder , cuando la sociedad entera te machaca continuamente con que equivale a ser débil es difícil. La realidad es que a veces ceder no es sólo sensato sino que es además valiente.
Los juegos de Disciplina Doméstica tienen un punto de partida, que es cuando ella, la spankee, cede al spanker la potestad de decidir en algunos aspectos del día a día. Pero tampoco creo que esa cesión sea el objetivo, sino la sensación de liberación asociada.
Y el ingrediente que emulsiona todo, es el erotismo. Sin ese erotismo todo lo demás no resultaría, a quienes nos gusta el spanking lo vemos cómo lo práctica más erótica posible.
Así que es cómo una cadena de necesidades que terminan confluyendo en algo y cada eslabón es imprescindible.
- Poder escapar de las tremendas presiones diarias
- Retomar en un ambiente distendido y excitante los roles tradicionales de jerarquías, consecuencias previsibles , orden y estructura.
- Que no existan espacios a las luchas de poder, que tanto desgastan y agotan.
- Orden y estructura o lo que es lo mismo sentir que el otro se involucra y protege.
- Y por supuesto todo esto vestido siempre con el traje de la diversión erótica.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario