La vuelta de la escapada de vacaciones, no fue tan buena cómo esperábamos. A la vuelta seguía el calor sofocante que había sido la tónica de todo el verano y se resistía a abandonarnos. Tampoco a nivel laboral había mejorado en exceso. Y para añadir algo más ella se había metido en uno de sus embolados cíclicos, en forma de conferencia que tenía que preparar para primeros de Octubre y casi desde el primer día de vuelta, se había puesto a trabajar en ello cada en casa después de la jornada. Y eso significaba agobio, estrés, malhumor, contestaciones y salidas de tono.
10 días después de haber vuelto, una tarde miércoles, una tormenta pareció querer cambiar la dinámica. Conducía de vuelta a casa con las ventanillas abiertas, el suelo mojado y a lo lejos los destellos de los rayos de la tormenta alejándose, un aire fresco y limpio y el olor a petricor me daba en la cara ¿Estaría llegando el otoño?
Entré en casa, fui directo al comedor, allí estaba vestida de calle y estirada en el sofá, con cara de cansada. Me dijo un hola sin mucho entusiasmo, entonces cogí el bolso y una carpeta que había dejado sobre la mesa y le dije
- ¿Que te costará dejarlo en su sitio?
Soltó un suspiro y dijo.
- Hoy no estoy para tonterías
Mientras me iba para la habitación respondí.
- Las normas, no son ninguna tontería, sirven para convivir.
Volvió a suspirar pero no contestó. Dejé las cosas en la habitación, me puse ropa más cómoda y de vuelta le dije.
- ¿Te apetece salir a dar un paseo? Se ha quedado una tarde preciosa y huele a tierra mojada.
- Tengo que ponerme con eso, ya lo sabes.
- Llevas ya diez días seguidos echando muchas horas, no creo que te venga de descansar un día, además no tienes termino medio, o lo dejas todo para última hora y luego te agobias porque no llegas o te obsesionas y te agobias porque te quedas clavada.
Me miró con cierto desdén y ahí decidí tomar el control del todo.
- No hay nada que negociar, ponte cómoda y vamos a dar un paseo. Tienes un minuto.
Sorprendentemente de hizo caso, se levantó se puso unos leggins, las zapatillas de deporte y una camiseta y salimos a dar un paseo por el parque de al lado de casa. Se estaba genial después de dos meses largos de calor asfixiante, por fin se notaba un aire diferente, fresco y limpio.
Estuvimos cómo una hora dando un paseo y charlando.
Ya volviendo, antes de llegar a casa, paré y le dije.
- ¿Estás enfadada?
- Mucho
- ¿Con quien?
- Vas a pensar que estoy loca
- ¿Con quién?
- Conmigo misma
- ¿Por qué?
- Paso palabra
No contesté entramos en silencio en casa, me senté en el sofá. Ella fue a la habitación la vi salir con una carpeta en la mano
- ¿Donde vas?
- Voy a ponerme un rato
- Ven aquí
Volvió a suspirar y se acercó. Le cogí la carpeta y la dejé sobre la mesita.
- ¿Quieres que me ocupe de ti está tarde?
Me miró
- Quizá
- Eso es una respuesta muy ambigua. Y las respuesta es más sencilla. Si no quieres coge la carpeta y ve hacer lo que ibas a hacer.
Por un momento dudó e hizo el amago de coger la carpeta, pero
- Sí. Quiero que tomes el control. Necesito dejar de pensar.
- Eso si es una respuesta clara y eso vamos a hacer, pero necesito que tú pongas de tu parte y te dejes llevar.
La cogí de las dos manos y la acerqué a mí rodillas.
- Las únicas reglas de hoy son: que olvides el trabajo y que te dejes llevar.
La miré y asintió con la cabeza. Entonces le solté las manos un momento, busqué la cintura de los leggins, en aquel momento casi en un acto reflejo intentó evitar lo inevitable, la miré y le dije.
- Me has prometido dejarte llevar, además esto no es un castigo , hoy es otra cosa
De inmediato quitó las manos dejándome bajarle los leggins, lo mismo con la ropa interior, tomándola de la mano, la guíe suavemente a mis rodillas, en posición de castigo y empecé a acariciarle suavemente los muslos y el culo.
- Hoy no tienes que resolver nada, ni decidir nada.
- Ya pero mañana estará todo ahí igual.
- Respuesta errónea.
De inmediato una larga tanda de azotes con mi mano empezó a caer si pausa sobre su culo, como un minuto de zurra seguida. Y volví a las caricias.
- Eso será mañana, está noche descansas
- Pero....
Otra larga tanda de palmadas seguidas y rápidas .
- No hay peros que valgan, ahora te vas a centrar en lo que sientes en tu piel, sientes el culo caliente? Empieza a estar rojito, pero creo que para resetear bien tú cabeza, hay que darle más color.
A partir de ahí silencio, sólo el sonido de los azotes alternado con el silencio de las caricias y así un largo rato, hasta ponérselo bien rojo. En esa última no hubo caricias.
- Ahora igual lo sientes bien, la piel te arde, puedes notar el pulso en el culo y estás concentrada en esa sensación
En ese momento me agaché, le acabé de quitar la ropa que tenía a media pierna y entonces le empecé a pasar un sólo dedo por la piel...al sentirlo suspiró
- Es sólo un roce y se siente ¿Verdad?
Ahí decidí pasar a la siguiente fase, mi mano derecha se fue entre sus piernas, el calor deñ culo se había irradiado a su sexo, caliente y húmedo.
- Es curioso este efecto en ti, pero recuerda que me has prometido dejarte llevar.
Empecé a masturbarla despacio, sobre mis rodillas con el culo rojo y rendida, empecé muy despacio, muy delicado para ir subiendo intensidad a medida que ella iba colaborando, la respiración se aceleraba y ya no podía estarse quieta y en el momento exacto que explota el orgasmo saco mis dedos y lo acompaño dándole una palmaditas rítmicas en el sexo
Lentamente la respiración se acompasa, los movimientos de cadera se ralentizan hasta parar y vuelve la calma, vuelvo a las caricias en la piel azotada, pero por poco tiempo, enseguida vuelvo a empezar el juego entre sus piernas, hasta conseguir el mismo final por segunda vez.
Y vuelvo a esperar a la calma. Cuando llega la invito a levantarse la cojo de la mano y vamos al baño, allí la termino de desnudar, no puede evitar mirarse el culo en el espejo, sonrió , la meto en la ducha, juego con ella, como si fuera una muñeca, la vuelvo a masturbar dos veces , una de frente y la otra de espaldas, para terminar enjabonándola, jugando con el agua , terminamos la seco, la cubro con el albornoz y salimos.
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