sábado, 12 de septiembre de 2026

Después de la tormenta

 



La vuelta de la escapada de vacaciones, no fue tan buena cómo esperábamos. A la vuelta seguía el calor sofocante que había sido la tónica de todo el verano y se resistía a abandonarnos. Tampoco a nivel laboral había mejorado en exceso. Y para añadir algo más ella se había metido en uno de sus embolados cíclicos, en forma de conferencia que tenía que preparar para primeros de Octubre y casi desde el primer día de vuelta, se había puesto a trabajar en ello cada en casa después de la jornada. Y eso significaba agobio, estrés, malhumor, contestaciones y salidas de tono. 

10 días después de haber vuelto, una tarde miércoles, una tormenta pareció querer cambiar la dinámica. Conducía de vuelta a casa con las ventanillas abiertas, el suelo mojado y a lo lejos los destellos de los rayos de la tormenta alejándose, un aire fresco y limpio y el olor a petricor me daba en la cara ¿Estaría llegando el otoño? 


Entré en casa, fui directo al comedor, allí estaba vestida de calle y estirada en el sofá, con cara de cansada. Me dijo un hola sin mucho entusiasmo, entonces cogí el bolso y una carpeta que había dejado sobre la mesa y le dije 

- ¿Que te costará dejarlo en su sitio?

Soltó un suspiro y dijo.

- Hoy no estoy para tonterías 

Mientras me iba para la habitación respondí.

- Las normas, no son ninguna tontería, sirven para convivir.

Volvió a suspirar pero no contestó. Dejé las cosas en la habitación, me puse ropa más cómoda y de vuelta le dije.

- ¿Te apetece salir a dar un paseo? Se ha quedado una tarde preciosa y huele a tierra mojada.

- Tengo que ponerme con eso, ya lo sabes.

- Llevas ya diez días seguidos echando muchas horas, no creo que te venga de descansar un día, además no tienes termino medio, o lo dejas todo para última hora y luego te agobias porque no llegas o te obsesionas y te agobias porque te quedas clavada.

Me miró con cierto desdén y ahí decidí tomar el control del todo.

- No hay nada que negociar, ponte cómoda y vamos a dar un paseo. Tienes un minuto.

Sorprendentemente de hizo caso, se levantó se puso unos leggins, las zapatillas de deporte y una camiseta y salimos a dar un paseo por el parque de al lado de casa. Se estaba genial después de dos meses largos de calor asfixiante, por fin se notaba un aire diferente, fresco y limpio.

Estuvimos cómo una hora dando un paseo y charlando.

Ya volviendo, antes de llegar a casa, paré y le dije.

- ¿Estás enfadada?

- Mucho 

- ¿Con quien?

- Vas a pensar que estoy loca

- ¿Con quién? 

- Conmigo misma

- ¿Por qué? 

- Paso palabra

No contesté entramos en silencio en casa, me senté en el sofá. Ella fue a la habitación la vi salir con una carpeta en la mano

- ¿Donde vas? 

- Voy a ponerme un rato 

- Ven aquí 

Volvió a suspirar y se acercó. Le cogí la carpeta y la dejé sobre la mesita.

- ¿Quieres que me ocupe de ti está tarde?

Me miró 

- Quizá 

- Eso es una respuesta muy ambigua. Y las respuesta es más sencilla. Si no quieres coge la carpeta y ve hacer lo que ibas a hacer.

Por un momento dudó e hizo el amago de coger la carpeta, pero 

- Sí. Quiero que tomes el control. Necesito dejar de pensar.

- Eso si es una respuesta clara y eso vamos a hacer, pero necesito que tú pongas de tu parte y te dejes llevar.

La cogí de las dos manos y la acerqué a mí rodillas.

- Las únicas reglas de hoy son: que olvides el trabajo y que te dejes llevar.

La miré y asintió con la cabeza. Entonces le solté las manos un momento, busqué la cintura de los leggins, en aquel momento casi en un acto reflejo intentó evitar lo inevitable, la miré y le dije.

- Me has prometido dejarte llevar, además esto no es un castigo , hoy es otra cosa 

De inmediato quitó las manos dejándome bajarle los leggins, lo mismo con la ropa interior, tomándola de la mano, la guíe suavemente a mis rodillas, en posición de castigo y empecé a acariciarle suavemente los muslos y el culo. 

- Hoy no tienes que resolver nada, ni decidir nada. 

- Ya pero mañana estará todo ahí igual.

- Respuesta errónea.

De inmediato una larga tanda de azotes con mi mano empezó a caer si pausa sobre su culo, como un minuto de zurra seguida. Y volví a las caricias.

- Eso será mañana, está noche descansas 

- Pero....

Otra larga tanda de palmadas seguidas y rápidas .

- No hay peros que valgan, ahora te vas a centrar en lo que sientes en tu piel, sientes el culo caliente? Empieza a estar rojito, pero creo que para resetear bien tú cabeza, hay que darle más color.

A partir de ahí silencio, sólo el sonido de los azotes alternado con el silencio de las caricias y así un largo rato, hasta ponérselo bien rojo. En esa última no hubo caricias.

- Ahora igual lo sientes bien, la piel te arde, puedes notar el pulso en el culo y estás concentrada en esa sensación 

En ese momento me agaché, le acabé de quitar la ropa que tenía a media pierna y entonces le empecé a pasar un sólo dedo por la piel...al sentirlo suspiró 

- Es sólo un roce y se siente ¿Verdad? 

Ahí decidí pasar a la siguiente fase, mi mano derecha se fue entre sus piernas, el calor deñ culo se había irradiado a su sexo, caliente y húmedo. 

- Es curioso este efecto en ti, pero recuerda que me has prometido dejarte llevar.

Empecé a masturbarla despacio, sobre mis rodillas con el culo rojo y rendida, empecé muy despacio, muy delicado para ir subiendo intensidad a medida que ella iba colaborando, la respiración se aceleraba y ya no podía estarse quieta y en el momento exacto que explota el orgasmo saco mis dedos y lo acompaño dándole una palmaditas rítmicas en el sexo 

Lentamente la respiración se acompasa, los movimientos de cadera se ralentizan hasta parar y vuelve la calma, vuelvo a las caricias en la piel azotada, pero por poco tiempo, enseguida vuelvo a empezar el juego entre sus piernas, hasta conseguir el mismo final por segunda vez.

Y vuelvo a esperar a la calma. Cuando llega la invito a levantarse la cojo de la mano y vamos al baño, allí la termino de desnudar, no puede evitar mirarse el culo en el espejo, sonrió , la meto en la ducha, juego con ella, como si fuera una muñeca, la vuelvo a masturbar dos veces , una de frente y la otra de espaldas, para terminar enjabonándola, jugando con el agua , terminamos la seco, la cubro con el albornoz y salimos. 












 


 

 


 

 

 


 


 


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miércoles, 9 de septiembre de 2026

sábado, 5 de septiembre de 2026

El peor verano de nuestra vida III parte ( el último día)

 



Todo lo bueno termina rápido.  Las dos semanas de desconexión de naturaleza y de tranquilidad, llegaban a su último día, al día siguiente había que volver.

La idea para ese último día, era dejar la casa preparada para escaparnos alguno de los puentes largos del otoño, recoger, hacer maletas y dejarlo todo preparado, así al fresco de la noche poder salir a disfrutar de una cena de despedida.

Nos pusimos a ello, sin prisa con todo el día por delante. 

Es curioso pero cuando no hay estructura cómo en vacaciones pese a tener tiempo la tendencia a perderlo es muy marcada.

Debían ser sobre las 7 de la tarde, cuando la escuchaba de arriba para abajo en la casa, murmurando entre dientes. En una de estas pasadas, le pregunté.

- ¿Te pasa algo? 

- ¿Tú que crees? 

- No lo sé 

- Pués mira que hora es, la maleta a medias y cerré ahí tan tranquilo tampoco ayuda.

- Y que se supone que debería estar intranquilo y así sería una forma de ayudar?

- Lo que podrías hacer es ayudarme!!! Que luego te quejarás que vamos tarde y aún tengo que ducharme, arreglarme

- Lo mío está todo hecho, tengo hasta la maleta cargada ya. Si me hubieras hecho caso y ya desde el martes conforme se va lavando se va guardando...

- Ya estamos, el señor cuadrículado y su orden, déjame en paz que me entretienes!!!

Y siguió con el carrusel de vueltas y murmuraciones.

Una hora más tarde aproximadamente, pasaba con el troley camino del coche. De vuelta, se paró delante de mi. 

- Pfffff ya está!!!

Levanté la mirada. 

- ¿Seguro?

- Síii, ya sabes que me pongo nerviosa. Bueno me voy a duchar. 

Llevaba un pantalón corto de deporte y una camiseta. 

- Ven un momento,  ven. 

- Que quieres....

Me contestó a mala gana dándose la vuelta. No dije nada más, la cogí del brazo y a mí regazo.

- Joder!!!! Y ahora que pasa?!!!!

- Anda que no sabes bien que pasa.

Una lluvia de cachetes empezó a caerle en el culo sobre el pantalón, al principio protestaba se movía y hasta intentó taparse con las manos, así que muñecas inmovilizadas contra la espalda y ahora ya tormenta de azotes, hasta que dejó de moverse y pasó a quedarse quieta.

Un rato después y con la mano ya cansada. 

- Levanta

Se levantó y ya no había rastro de rebeldía, sólo un sonidito de desaprobación cuando le empecé a deshacer el nudo del pantalón, con el nudo suelto cayó como una hoja seca hasta sus pies. Con las braguitas , un tirón seco y por las rodillas.

Vuelta a mis rodillas, ahora ya si protección alguna, empezó una larga y sonora azotaina sobre mis rodillas, con el culo al aire. 

- Estaba escrito que la vuelta iba a ser como la ida, con el culo caliente.

Le estuve calentado el culo, hasta que realmente me picaba la mano, momento en el que paré jadeante. Un minuto de silencio y la hice levantarse, del brazo la llevé hasta el rincón, en el suelo se quedaron los pantalones. Manos sobre la cabeza, nariz pegada a la pared y silencio. 

Me senté de nuevo en el sofá. Pero por poco tiempo, me levanté y puse los dos cojines en en medio del sofá y fui al baño. De vuelta llevaba conmigo, el cepillo de ducha y el estuche del termómetro, lo dejé todo sobre la mesilla.

- Ven aquí 

Salió del rincón y caminó con las braguitas por encima de las rodillas hasta mi.

- Sobre los cojines.

- Pfff pero ahor...

Un par de azotes fuertes 

- Si, ahora!!!

Truco muy efectivo, no tardó ni diez segundos en tumbarse boca abajo, con los cojines levantando bien el culo rojo como un tomate. 

- Cuando un niño está agitado e irritable a veces es porque tiene fiebre, así que no está de más asegurarse que no es así . 

Saqué el termómetro del estuche me senté en el borde del sofá, le di al botón del "on" con la mano izquierda le separé las nalgas y cuando escuché el pitido, le puse el termómetro en el culito.

- Ahora quieta hasta que vuelva a pitar.

Sonó la alarma del termómetro, se lo quité.

- Pues no, no tienes fiebre, al menos de momento, así que debes tener tontería y contra eso también tengo medicación.

Me levanté, dejé el termómetro sobre la mesita y cogí el cepillo de baño, redondo de mango corto. Jugué un poco con el y su piel, por las dos caras.

- Cuando acabe a la ducha.

El cepillo de baño, es un arma muy efectiva y un par de docenas de azotes es más que suficiente para conseguir un recuerdo ardiente para unas horas y un recuerdo punzante al sentarse un par de días mínimo. 

Y con el culo ardiendo directamente a la ducha. 

Cómo estaba planeado, salimos a cenar la última noche de vacaciones, en total armonía, aunque con alguna dificultad para sentarse cómodamente. A medianoche volvimos a casa dando un paseo al fresco o frío casi, de las noches de finales de agosto en la alta meseta.

Mientras ella se desmaquillaba y se ponía cómoda, encendí unas velas en el salón, sobre el sofá seguían los cojines. Y sobre la mesita un bote de crema de masaje y algo más.

Cuando volvió con el pijama ya puesto, la cogí de la mano la hice tumbarse de nuevo sobre los cojines, muy despacio le baje el pantalón hasta los tobillos. Con las dos manos empecé a acariciarle muy suavemente el culo, apretando un poco cada vez que pasaba por la zona dulce para provocar un pequeño suspiro. Cogí el bote de crema y dejé caer un par de chorros generosos en cada cachete, para empezar a extenderlos por toda la piel, durante unos 20 minutos repetí operación cada vez que la piel absorbía la crema. 

- Toca volver a asegurarse.

Cogí el termómetro de nuevo, lo inicié, le separé los cachetes y de nuevo se lo puse...y de nuevo negativo. Entonces me dijo

- Era necesario otra vez? 

- Las que haga falta

Mis dedos se paseaban por el surco de sus labios íntimos 

- Además con esta reacción, no parece que sea tanto sufrimiento. No sé si te mereces hoy premio, pero es el último día de vacaciones y tal vez haga una excepción....








domingo, 30 de agosto de 2026

El peor verano de nuestra vida II parte (el tercer día)

 



Pues ya llevábamos instalados tres días en la casita del pueblo en mitad de la montaña, rodeados de miles de hectáreas de bosque y naturaleza y sobre todo sin calor, durmiendo con manta por las noches , ya sólo por eso valía la pena.

Los dos primeros días , nos los habíamos pasado entre acondicionar la casa, tras meses cerrada, limpiar, montar cama, etc y el segundo día fuimos a hacer una compra a la capital. La señorita había tenido a bien ponerse a estricta dieta y no casaba con la tradicional dieta calorica tradicional del pueblo.

Así que el tercero tocaba ya empezar a disfrutar de las rutas por la naturaleza, empezando por una muy asequible a unas pozas de agua cristalina y congelada. Aunque prácticamente se podía ir por pista en coche hasta las mismas pozas, decidimos dejar el coche unos 3 km más abajo y subir dando un paseo por la naturaleza. 

Cómo era una ruta corta y no hacia calor decidimos hacerla a mediodía y llevarnos algo de comer. Para bajar tranquilamente por la tarde. Llegamos al sitio previsto, aparcamos abrí el maletero, le di su mochila, cogí la mia y la nevera de camping.


- ¿Llevas todo? ¿Crema solar, repelente de mosquitos....? 

- Que siiiii...pesado.

- Pues vamos 

Y empezamos a caminar los tres kilómetros, por una pista en buen estado y en ligero ascenso, hacía unos 24 o 25 grados, los primeros metros caminamos juntos, pero sin darme cuenta se fue quedando atrás, no le di importancia pensé que se habría empanado con algo. En un curva me puse a esperarla y la vi salir de la curva anterior con dificultad 

- Joder cualquiera diría que te saco unos cuantos años

Ahí paró 

- Me ha dado un bajón y estoy sin fuerzas 

Bajé a donde estaba y al llegar estaba pálida y agotada.

- Pfff estoy hasta un poco mareada...

- No, si ya sabía yo que la dieta esa...

- Que no es la dieta joder!!!!, que está calculada por dietista!!!

- ¿Y que es?...

- Que me dejé en casa las pastillas del suplemento de B12..

- Vaya tela y no podíamos haber ido a la Farmacia está mañana 

- Pero si estaba bien.

- En fin, siéntate bebe algo que te dé energía que ahora te recojo con el coche, así no vamos a ningún sitio .

Bajé un km y medio más o menos hasta el coche , volví a subir a recogerla y para casa. 

La vuelta fue en silencio, ni fuerzas para hablar. Llegamos a la casa, ella entró descargue el coche.

- Parece que me voy recuperando un poco, voy a meterme en la ducha a ver si espabilo.

- Vale yo voy a la farmacia a por la B12

- Vale

La dejé en casa y me fui para la farmacia del pueblo. De vuelta aún estaba en la ducha, así que me senté a esperar. Poco después salía 

- ¿Mejor? 

- Si al menos no tengo ya esa flojera que no podía ni andar ¿Has encontrado la B12?

- Si...

- Uy ese si suena a enfado...conozco ya los tonos.

- Eso es bueno así no te pilla de imprevisto.

- Se me olvidó, que le vamos a hacer, tampoco es para tanto 

- Ya pero es que llevamos ya tres días aquí como para poner solución y no tener que esperar a que te quedes sin pilas ¿No crees?

- La verdad es que ni pensé, como tampoco me había dado, ni pensé .

- Vamos a ver si me aclaro, entonces somos muy adulta y responsable para llevar una dieta estricta, pero luego nos dejamos el suplemento y ni pensé, es así? 

- Ya estamos

- Ya estamos en que me voy a encargar que no te olvides ni un día ven aquí. 

- Pffff, me tengo que levantar? 

No sé si el bajón o que sabía que llevaba razón pero no quiso pelear y se acercó despacio. A mí altura la cogí de la goma del pantalón corto que llevaba y la acerqué aún más.

- Esto te sobra -le dije bajándole el pantalón- y esto también -haciendo lo propio con la ropa interior-

Sin más sobre mis rodillas, en ese momento estoy convencido que pensaba que iban a empezar a lloverle palmadas en el culo. Pero no abrí la caja del medicamento y saqué un blíster de ella, al presionarlo sonó un sonido metálico.

- ¿Que haces?

- Ya te dije que me iba a asegurar que te tomabas el suplemento tanto, que te lo voy a poner yo desde hoy.  Y más te vale colaborar o lo harás igual pero con el culo ardiendo. 

- ¿En serio? 

- Estás sobre mis rodillas con el culo al aire, crees que cuando estás así no hablo en serio? 

Plas!!! Un azote sonó como trueno y al instante los cuatro dedos en rojo se dibujaban en su piel.

- ¿A que esperas? 

No hizo falta decir nada más, al instante tenía una mano en cada cachete seperandolos tímidamente. 

- Así va a ser todos los días que dure el tratamiento, es más tu misma me lo vas a pedir 

Ya no dije nada más, lleve el supositorio de B12 a su culo y se lo metí despacio acompañado del dedo .

- Así seguro que no te escapas 

Saqué el dedo, le di un azotitos cariñoso, la hice esperar sobre mis rodillas un par de minutos y le dije.

- Y ahora nos vamos a comer lo que habíamos preparado para la ruta, y al terminar tú te vas a echar una siesta a recuperar.

Comimos y aunque después de comer se puso remolona que no quería siesta , la amenaza de hacerla con el culo rojo la hizo desistir. 

Yo me fui un rato al taller, un par de horas después volvia a entrar en casa y ya estaba en el sofá viendo la tele.

- Que mejor?

- Pffff como nueva...

- Si es que igual que una niña pequeña...me voy a lavar las manos 

- Que has estado haciendo? 

- Con el diseño del taburete, pero aún le falta

De vuelta cogí una silla y la puse frente al sofá, me senté.

- He estado pensando que esta noche podríamos salir a tomar algo y cenar al pueblo ¿Que te parece?

- Lo mismo te iba a decir, pero antes tú y yo tenemos algo pendiente, o crees que ya me he olvidado de todo?

- Jooooo ya es bastante castigo no? Es humillante!!! 

- Levanta

- Baaaa...

- Vas a hacer que me levanté yo? 

En ese momento toda digna se cruzó de brazos mirando hacia el otro lado de la sala. Así que me tuve que levantar, levantarla y darle una buena tanda de azotes de pie mientras danzaba alrededor de mi intentando evitarlos. 

- Se acabaron las niñerías por hoy 

La llevé hasta el rincón y algún que otro azote de camino la cayó. Al llegar nariz pegada a la pared, manos sobre la cabeza y ropa en los tobillos del tirón .

- Ahí quieta hasta que te llame.

No tardé mucho en llamarla lo justo para que el rincón le bajara los humos. 

- Has tenido suerte, estaba haciendo una paleta pequeña de roble, pero no me ha dado tiempo a terminarla, por suerte tengo las mano sana y es más que suficiente, así que ya sabes, culo bien presentado, ahora.

Ahí ya no dijo nada, se colocó sobre mis rodillas , mi mano izquierda en su cadera y la derecha empezó a calentarle el culo con ganas. Lo bueno de usar la mano es que tienes un referencia muy clara, cuando te empieza a quemar la mano, paras un ratito que se enfrié y sigues , además nada más bonito que un culo pintado de rojo a mano. Me aseguré que el hormigueo del culo le durase hasta la noche, unos 20 minutos de zurra con alguna pausa. 

Al terminar de vuelta al rincón, pocas cosas más "educativas" para una niña grande, que mostrar un rato el culo rojo y castigado y son poder aliviarse el escozor.

Y así transcurrió el tercer día. Un rato después nos vestimos y nos fuimos a tomar algo y cenar por el pueblo, volvimos dando un paseo al fresco de la noche, nos acurrucamos en la cama y caímos rendidos los dos 

Iba a ser interesante verla pedir el tratamiento los próximos días.

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

100% spank

 



Me pasaron este video hace unos días y pocos vídeos me ha parecido que muestren el spank en su pureza, como lo muestra este. Aquí no hay necesidad de atrezzo, de vestuario especial, de colecciones de artilugios, simplemente, un motivo y una consecuencia, una acción y una reacción .

Lo de la imagen y las mil palabras, no me alargo más, es mejor verlo 



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