Va a ser el tema de la semana, así que voy a seguir ahondando en el.
En mi experiencia personal, en lo que respecta al dolor se dan siempre tres formas de afrontarlo o explicar su atracción.
- Es narrado como contradictorio: " duele a veces es insoportable, pero me hace sentir bien" (la palabra placer no aparece nunca)
- Hay un contexto de reto consigo mismo y la capacidad propia en lidiar con el dolor.
- Es una experiencia en compañía, lo cual da confianza, seguridad, apoyo.
- Hay un concepto de aislamiento temporal del mundo externo y su influencia. Concentración absoluta, sensación física que anula lo demás, sensación de dejarse ir para sólo sentir, desinhibición y ausencia de ansiedad.
Digamos que el dolor durante los juegos es dolor sin sufrimiento.
Dolor y sufrimiento son procesos mentales distintos, la mayoría de veces son experimentados como uno sólo, pero en los juegos se disocian claramente. En el spanking dolor no es igual a sufrimiento, no hay un contexto de impotencia, miedo y ansiedad y si de excitación, de reto e incluso de paz emocional.
Y es que el dolor físico, el sensorial se vuelve sufrimiento cuándo no se tienen recursos para hacerle frente, cuando se presenta de forma imprevista y no se conoce el origen. En cambio cuando hay herramientas para hacerle frente y superarlo, el dolor se puede transformar en euforia y bienestar.
En lugar de ser "sufridor" pasivo e impotente, al ser un acto voluntario y activo para lograr un determinado fin, se convierte en la sensación que indica el progreso hacia la meta deseada.
Aunque parezca ir contra natura, la rendición ante el dolor sensorial consigue dominarlo en vez de evitarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario