En cualquier tipo de relación erótico afectiva es básica la comunicación, el saber cuando el otro tiene ganas o cuando no. Esto que parece muy básico, en el caso del spanking y para mí una comunicación directa, pues le quitaría la gracia al juego, así que optamos por una comunicación indirecta que es en parte la gracia misma del juego, voy a intentar explicarme.
Para mí una actitud, infantil, caprichosa, indolente, impertinente, insolente e insoportable en una persona adulta, me dice que o bien esa persona es gravemente inmadura o que es spankee. Cuando alguien que es spankee se pone en esa actitud insoportable, te está haciendo saber que se sube por la paredes, que necesita irse a la cama con el culo caliente. Te lo está comunicando pero no te está obligando, tú decides si entras al trapo o no, y si ve que no desistirá y entenderá que estás a otra cosa.
En el caso contrario pasa igual, si yo vuelvo de la cocina, en plan: Madre mía como tienes la cocina, ya puedes ir a recogerla inmediatamente. Ahí estoy expresando un deseo de juego, podría recogerla yo, si tanto me molesta, pero no tiro el anzuelo y la respuesta me dirá si pica o no, si responde en plan " que pesado eres ya la recogeré más tarde" significa una cosa y si te dice " no estoy para juegos ahora" significa otra.
Esto es una forma de comunicación muy especial y divertida y además en estos casos el castigo no tiene propósito de enmienda de la falta, es decir los azotes no van a corregir ese comportamiento infantil que se va a seguir reproduciendo, y si realmente te molesta que alguien no recoja la cocina, lo que haces es hablar y decirle que te molesta y no jugar con ello.
Hasta aquí, creo que se entiende. El problema es que en esta comunicación hay zonas grises y en especial en los juegos de Disciplina Doméstica. Ahí sí se pueden dar circunstancias que no sean buscadas conscientemente y que si tiene cierto propósito de enmienda. Por ejemplo, una multa de tráfico, nadie va incumpliendo el código de circulación de forma consciente para jugar, pero entiendo que dentro de un juego de disciplina doméstica hay un margen de intervención para estas cosas y que en estos casos, sea posiblemente cuando más sensación de castigo real se tiene.
Y esta es la parte delicada que hay que tratar antes de. La comunicación anterior es evidente, hay provocación de una u otra parte, y según la reacción a esa provocación una reacción esperada. En la zona gris no, ya que no es un provocación consciente, por lo tanto debe ser algo conocido , en plan si pasa esto hay consecuencias y esas consecuencias incluyen un propósito de mejora , de no repetir al menos durante un tiempo la falta. Por eso digo que estás situaciones de zona gris, también son las que más sensación de descontrol generan, en las otras es algo buscado, en estas es algo sobrevenido.
Para mí el equilibrio está en saber gestionar también esas situaciones de zona gris.

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