La pregunta que titula la entrada, es de difícil respuesta, para gustos los colores. Pero si creo que se puede establecer un perfil común. Este blog trata el spanking desde un punto de vista particular del autor, spanker hombre/ spankee mujer, entre otras por ser el único punto de vista que conozco y me voy a ceñir a él.
Si tenemos en cuenta que un hombre spanker y una mujer spankee son heterosexuales, tenemos que tener en cuenta que las reglas de la heteresoxualidad, son las que aquí mandan. A fin de cuentas el spanking no es orientación, es parte de l identidad sexual, pero no su totalidad.
Y las reglas de la heterosexualidad nos dicen varias cosas. La primera y más importante es que la que elige es la mujer y aquí no hay excepción. Luego está los motivos por los cual elige. En la mujer hay intangibles del atractivo que van más allá de la mera atracción física y en concreto hay dos fundamentales.
El status: el status tiene un enorme peso en la elección de una mujer. El status es un señal que inconscientemente hace llegar el mensaje que los status más altos tienen mayor capacidad de proveer y proteger. El status aunque la mayoría lo asociamos a dinero y poder no siempre es así, el malote del la pandilla también es status.
El carisma: el carisma es todavía más abstracto, la definición sería: Cualidad o don natural que tiene una persona para atraer a los demás por su presencia, su palabra o su personalidad. Muchas veces tendemos a asociar el carisma con la capacidad de liderazgo y tampoco es siempre así, además existe un carisma silencioso y sutil que a veces es más poderoso que el más visible.
Si de elegir sólo spanker se tratara, el status no tiene la más mínima relevancia, en cambio el carisma es a mi entender imprescindible. Y en concreto un tipo de carisma muy específico. Un spanker tiene que ser resolutivo y sobre todo ser inmune a las armas de seducción femeninas. Las mujeres aprenden desde niñas que la seducción es un arma para evitar problemas y es muy habitual la queja: al final siempre consigo lo que quiero, por contradictorio que parezca puede llegar a cansar, salirse siempre con la tuya y también implica decidir y por lo tanto poder equivocarse.
" Todo el tiempo que estuve con mi ex, siempre me salía con la mía, me convertí en una caprichosa demandante, que nunca tenía suficiente, eso nunca me hizo feliz, cuanto más atención reclamaba, más recibía y más pedía se convirtió en un bucle. En todos esos años nunca le pedí perdón, aunque me equivocara encontraba la forma de cargarle con la culpa, hasta que cedía. Encontrar a alguien que desde el primer día me paró los pies, me chocó al principio, incluso me enfadaba conmigo misma por aguantarlo, pero me duró poco y descubrí que la paz no se consigue en el campo abierto, la paz está cuando hay límites" Alguien...

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