Observar los juegos de seducción y flirteo es apasionante. Si paramos atención nos daremos cuenta que ese juego de seducción y flirteo se parece mucho a una simulación de un juego de caza y huida. El hombre intenta torpemente cazar y la mujer juega a huir y si todo va bien al final, se deja cazar y digo se deja porque es la mujer quien elige cuándo y por supuesto con quién.
Caza/huida, persecución/captura parece existir algo atávico en nuestra mente que hace excitante ese juego, que continuamente reproducimos en nuestra vida erótica y sexual.
Cómo suelo decir los fetichismos suelen exagerar todo lo que rodea al sexo, hasta el punto que es a veces más excitante ese previo que el sexo en sí o incluso el objetivo primario. En el fetichismo que nos concierne el juego mental previo es muy importante y se parece mucho a un juego de caza/huida o persecución/captura. Muchas veces se limita a lo meramente mental, es un mero juego de persecución y rendición mental. Pero a veces parece no ser suficiente y se busca algo más real aún, que combine juego mental y juego físico. Ya no hablamos de un juego de caza/huida mental, estamos hablando de un juego de persecución/captura real, físico, dónde la presa es cazada y capturada por la fuerza física.
Este juego suele ser forzado por la presa, quien en base a la insistencia provoca una reacción en el presunto cazador y esa reacción buscada suele tener una gran fuerza erótica en quien la provoca. Es cómo si de vez en cuando se necesitara asociar la personalidad de la autoridad a una sensación física de la imposibilidad de escapar. No vale solo con provocar un golpe de autoridad firme pero calmado, se necesita ir un poco más lejos y provocar para sentir una autoridad más tangible también en lo físico pero que sea capaz de mantener el autocontrol.
Y para terminar voy a dejar una pregunta en el aire ¿Os resulta excitante provocar en ocasiones hasta lograr que haya una imposición física de la autoridad?

¡Este es un post muy interesante! Personalmente, fui capturado por mi pareja porque esta autoridad y esta toma de control que se vuelve física después de los lados psicológico y cerebral son terriblemente emocionantes y embriagadores.
ResponderEliminarSin embargo, es la confianza, la complicidad y el autocontrol (dominar no es un tackle en el rugby ^^) lo que permite dejar ir y abandonar bajo una sensación de seguridad esencial...