sábado, 24 de septiembre de 2016

La sexta norma (Diario de unos jugadores VI ).






Hacía días ya que la lista con las cinco normas, estaba pegada a la puerta de la nevera y como había previsto en esos primeras días de vigor de las normas, no se había dado ningún incidente remarcable, tan solo algún pequeño amago solucionado con una simple mirada.

Estaba bastante convencido que los tres primeros apartados de aquella lista, no iban a dar ningún problema, y que en caso de darlo sería en forma de provocación descarada, o tal vez de descuido. Yo sabía que eran los tres últimos puntos los difíciles y que era cuestión de tiempo que alguno de ellos fuera roto con las consecuencias derivadas de ello.

Y todo empezó a coger forma algo más de una semana después. Había sido una tarde tranquila, pero durante la cena, tenía la mirada perdida y extrañamente silenciosa, intente conversar un poco, pero sus respuestas fueron secas y huidizas así que no insistí más. Tras la cena nos sentamos un rato en el sofá a ver la tele e intenté de nuevo, sacar algo de conversación, sin éxito, así que decidí tirar por la linea recta.

-Te pasa algo? estás como ausente.
-Que va estoy muy cansada, creo que me voy a ir a dormir
-Es muy pronto
-Ya pero estoy ko, quédate tu si quieres

Se levantó me dio un beso y se fue para la habitación. Se que le gusta dormir, pero también se que se le da muy bien tirar pelotas fuera cuando le interesa. Me quedé un rato tonteando con la tele sin ver nada en concreto, hasta que me entró sueño. Cuando me metí en la cama, estaba dormida y no quise perturbar su sueño, me metí con cuidado y me quede dormido. A medianoche me despertó ruido, medio adormilado noté media cama vacía eso me hizo abrir los  ojos, vi luz en la cocina y escuché el sonido del mechero encendiendo un cigarro, estuve tentado de levantarme e ir, pero pensé que tal vez no era el momento. Un rato después volvía a la cama y me hice el dormido.
Al día siguiente mientras desayunábamos antes de ir a trabajar le dije.

-Haces mala cara, has pasado mala noche?
-No que va he dormido como un bebe.
-No me mientas

Le dio un trago a la taza sin contestar.

-Te levantaste y te fumaste un cigarro en la cocina.
-Pfffff, tuve una pesadilla...
-Y entonces porque me dices que dormiste como un bebé?
-Porque eres un pesado, solo fue una pesadilla
-Vale te creo, porque si fuera algo más me lo contarías no? (Dije mirando a la nevara donde estaba pegado el folio con las 6 normas...)
-Bueno va que voy a llegar tarde.

Dejó la taza en el fregadero, mientras yo terminaba de desayunar. Antes de irse vino a darme un beso y se fue. Mis sospechas que por esa cabecita rondaba algo eran más que fundadas y decidí que aquella tarde, le daría la ultima oportunidad, antes de tener que hacer uso de alguna de las cláusulas del pacto que colgaba de la puerta del frigorífico.

Me fui a trabajar, sin pensar mucho en ello hasta que a media mañana recibí un mensaje.

-Hola que tal?
-Bien y tu?
-Muy bien....tenía un ratito y me he dicho voy a escribir a este para que no se raye.
-Yo no rayo
-No que va....
-Me preocupo y me preocupo porque te conozco y se que se te da muy bien esconderte.
-Jajajajajaja, pero estoy haciendo un gran esfuerzo por cambiar eso.
.-Yo no digo lo contrario, pero ya sabes que tenemos un trato ¿no?.
-Que trato?
-Ese que hay en la puerta de la nevera o no te acuerdas?
-Jajajajajaa y que pasa? tendrás queja.
-De momento no, por si acaso.
-Jajajajaja pues creo que ahí va a estar mucho tiempo
-Bueno ya se vera.
-No te fías de mi o que?
-No tengo  mas remedio.
-Pues ya está , bueno te dejo voy a ver si hago algo y lo dicho no te rayes...
-Venga hasta la tarde.

Esa conversación me dejó una extraña sensación, igual tenia razón y yo era un exagerado, aunque igual me quería convencer de algo, vamos que ponía la venda antes de la herida, la tarde me sacaría de dudas.

Pasó la jornada y me fui para casa. Cuando llegué ella ya estaba, me puse cómodo y me fui al salón, justo en el momento que ella venía de la cocina con un plato, en el cual iba un bocata.

-Tienes hambre.
-Pufffff no paro, hace un rato me he comido media sandía, pero necesito algo más consistente.
-Pues me parece muy bien.
-A mi no, si sigo así voy a engordar..
-Pero si estas buenísima.
-Idiota, esta semana he cogido un par de kilos por lo menos
-Eso es tu cuerpo necesita energía
-Pues no se de que....llevó en el sofá desde que he llegado
-Bueno la cabeza también consume mucha energía, igual es por eso...
-Jjajajaj buen intento, pero no voy a picar, ya te dije esta mañana que estoy genial.
-Ya, ya se lo que me dijiste, pero por otro lado hay pistas que me dicen, que algo pasa.

Su reacción a esas palabras, fueron inesperadas, dejo el bocata en el plato dando un golpe con el y levantándose toda digna y enfadada cogió el plato y mientras iba de camino a la cocina decía.

-Pues nada, no voy a poder comerme el bocata tranquila, porque es sospechoso.
Yo no dije nada solo esperé que volviera, si cabe mas digna aún y con la cara larga.
-Lo ves? no me he comido el bocata y NO-HA-PA-SA-DO-NA-DA!!!!
-Tanto como nada, estas bastante alterada.
-Estoy como me sale del coño!!!!!!!!!.

Silencio, calma tensa, yo la miraba, mientras su rostro se iba enrojeciendo. Y mas se enrojeció cuando tras ese momento de silencio, le dije.

-Tienes dos opciones o me lo cuentas antes que de te ponga el culo rojo o me lo cuentas después...
-No tengo nada que contar.
-Bien pues tira para la habitación.
-Si mejor que aquí no me apetece estar.

Se fue para la habitación con la misma actitud desafiante. Yo no hice nada, esperé que entrara en la habitación, conté  hasta cien y me levanté. Entré en la habitación y sin decir nada apagué la tele del botón y le cogí el mando a distancia.

-En un rato te llamaré piensa en lo que te he dicho antes.

Dicho esto me fui y cerré la puerta. Esperé que saliera por su propio pie, a veces parece que me olvide quien es. Así que pasados 20 minutos mas o menos, me presenté en la habitación, estaba juguetando con el móvil, me acerqué y se lo quité. No sin unas cuantas quejas y le dije.

-Tienes tres minutos para ponerte el pijama y venir al salón, como tenga que venir a buscarte te vas a acordar de este tarde mucho tiempo.

Salí de la habitación, cerrando la puerta dejé el móvil en la mesa y me senté a esperar. Sabía que apuraba al límite, pero cuando veía que las cosas iban en serio cedía. Y así fue antes del plazo de tres  minutos apareció por la puerta del salón con el pijama puesto y mirando al suelo.

-Mira quien tenemos que aquí, acércate.

Se acercó  y se quedo de pie a un metro y medio enfrente mio en el centro del salón. Con los brazos cruzados y una pose aun con  un aire de desafío.

-Ponte bien.
-Como bien.
-Pues con las piernas rectas.
-Ya estoy bien así.

Hice el gesto de levantarme y fue suficiente para que pusiera las piernas rectas.

-Y ahora por graciosa pon las dos manos encima de la cabeza.
-Puffffffff, se me cansan los brazos, ya sabes que nací cansada.

Estuve a punto de reírme no esperaba esa respuesta en ese momento.Aguantándome la risa sostuve la mirada hasta que coloco ambas manos entrelazadas encima dela cabeza. Entonces me levanté y le dije.

-No te muevas.

Fui hasta la cocina, cogí el papel de las normas y con el en la mano me presenté de nuevo en el salón. Me senté con calma y le con la mirada en el papel le dije.

-Habrá consecuencias si tengo que tirarte de la lengua, en las salidas de tono y las malas contestaciones y en las pataletas injustificadas....Tres de tres pleno....
-Hay seis normas.
-Ya, pero las tres que he leído las tres...o no?...

Silencio otra vez.

-No me lo vas a contar? porque todo es causa de eso...
-Me duelen los brazos los puedo bajar?
Otra vez a punto de reírme.
-Bajalos, pero para bajarte el pantalón del pijama y lo que lleves debajo.
-Puffffff
-Ya puedes resoplar ya, que dentro de un rato lo harás, pero con razón. y venga espabila.

Empezó a hacerlo, yo sabía que le daba mucha más vergüenza tener que hacerlo ella y más estando conmigo enfrente mirando la escena. Cuando estuvo, le dije que se acercará. Lo hizo despacio. No pude evitar poner mi mano en la parte interna de los muslos por delante, rozando sus labios suaves, igual si le vuelvo a preguntar en ese momento me lo cuenta, pero ya era tarde, la siguiente orden fue para que se colocara en mis rodillas para el calentamiento , además remarcando calentamiento, para que tuviera muy claro, que habría mas.

Se puso en mis rodillas y procedí a aplicarles ese calentamiento en forma de azotaina progresiva con la mano, lo justo para que se culo cogiera algo de color rosado. Tras el cual la hice volver a levantarse y ponerse en medio del salón, aunque esta vez de espaldas a mi y con las manos en la cabeza por supuesto. Yo la dejé allí a la espera y me fui a la habitación de vuelta traje las dos almohadas de la cama, las puse en el centro del sofá. Entonces la fue a buscar la cogí de  una de las muñecas y la acompañé hasta el sofá.

-Túmbate, boca abajo, ya sabes por encima de las almohadas y el culo bien levantado.

Esperé que se pusiera en la posición y entonces me desabroché el cinturón, despacio me lo quité recreándome en todo el ritual de quitarlo, doblarlo....Lo puse sin soltarlo encima de su culo desnudo, para comprobar que lo había doblado a la medida exacta. Y con todo en orden empecé a aplicarle el castigo. No dije un número como en otras ocasiones, alternaba azotes espaciados y de uno en uno, con rachas de varios seguidos, poco a poco su culo fue enrojeciéndose, pero yo quería que aquella vez le quedará bien marcado por unos días y me aseguré que así fuera, aunque tuviera que hacer alguna pausa, para que tomara aire. Cuando vi el resultado que queria en su piel, volví a ponerme el cinturon aunque sin abrocharmelo. La dejé un rato allí mientras fui al baño a buscar la crema hidratante, de vuelta me senté a su lado, primero le acaricie el pelo sin decir nada y después empecé a acariciarle suavemente el culo, primero solo con mis dedos, despues dejando ir un poco de refrescante crema y extendiéndola suavemente...No se el rato que estuve así en silencio acariciándole el culo marcado por el cinturon a la vez que le extendía la crema. Las caricias empezaron a explorar otras fronteras entre las nalgas, el perineo y por supuesto su sexo, hinchado y mojado, ella arqueo la espalda  y separó las piernas ofreciéndome aun mas su intimidad, yo acepté la invitación y mis dedos entraron en su cuerpo, empecé a masturbarla en la misma posición del castigo, ella empezó a acompañarme con su movimiento, tenia ganas de darle aquel orgasmo, pero también tenia yo muchas ganas, así que me puse detrás, me bajé el pantalón y liberé mi polla, busqué con ganas la entrada de su sexo húmedo y caliente, sin forzar su sexo se tragó fácilmente mi polla, le cogí las dos nalgas, dio un respingo lo cual significaba que aun estaban doloridas y palpitantes, cambie entonces de punto de apoyo agarrando su cintura  y empecé a moverme con ganas, entrando y saliendo, como un pistón de carne que desliza por un cilindro de carne caliente y lubricado tambien, cada vez mas  rápido, ella tambien me ayudaba moviéndose, los dos jadeando, como dos animales en celo, hasta corrernos.

Resuelta la tensión y mientras cogíamos aire, volví a echarle crema en el culo y a extenderla suavemente, entonces sin preguntarle empezó a hablar. Me contó que estaba rayada pro una amiga, por su actitud con respecto a ella, y que no sabía se le había hecho algo o no, le dí mi opinión y un consejo y al terminar le dije.

-Creo que voy a apuntar la norma numero 7....
-Y eso?...
-Porque es necesario
-Y cual va a ser?
-No vale hacerme reir cuando me pongo serio...
-Jjajajajaj lo sabía, dime cuando ha sido?
-Lo llevas claro
-No vale, luego dices que yo no hablo.

En ese momento le di un azote...

-No es lo mismo y lo sabes

Y seguidamente mis dedos, empezaron otra vez a jugar por sus zonas más íntimas.
Continuará






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