Hacía
días ya que la lista con las cinco normas, estaba pegada a la puerta de
la nevera y como había previsto en esos primeras días de vigor de las
normas, no se había dado ningún incidente remarcable, tan solo algún
pequeño amago solucionado con una simple mirada.
Estaba
bastante convencido que los tres primeros apartados de aquella lista,
no iban a dar ningún problema, y que en caso de darlo sería en forma de
provocación descarada, o tal vez de descuido. Yo sabía que eran los tres
últimos puntos los difíciles y que era cuestión de tiempo que alguno de
ellos fuera roto con las consecuencias derivadas de ello.
Y
todo empezó a coger forma algo más de una semana después. Había sido
una tarde tranquila, pero durante la cena, tenía la mirada perdida y
extrañamente silenciosa, intente conversar un poco, pero sus respuestas
fueron secas y huidizas así que no insistí más. Tras la cena nos
sentamos un rato en el sofá a ver la tele e intenté de nuevo, sacar algo
de conversación, sin éxito, así que decidí tirar por la linea recta.
-Te pasa algo? estás como ausente.
-Que va estoy muy cansada, creo que me voy a ir a dormir
-Es muy pronto
-Ya pero estoy ko, quédate tu si quieres
Se
levantó me dio un beso y se fue para la habitación. Se que le gusta
dormir, pero también se que se le da muy bien tirar pelotas fuera cuando
le interesa. Me quedé un rato tonteando con la tele sin ver nada en
concreto, hasta que me entró sueño. Cuando me metí en la cama, estaba
dormida y no quise perturbar su sueño, me metí con cuidado y me quede
dormido. A medianoche me despertó ruido, medio adormilado noté media
cama vacía eso me hizo abrir los ojos, vi luz en la cocina y escuché el
sonido del mechero encendiendo un cigarro, estuve tentado de levantarme
e ir, pero pensé que tal vez no era el momento. Un rato después volvía a
la cama y me hice el dormido.
Al día siguiente mientras desayunábamos antes de ir a trabajar le dije.
-Haces mala cara, has pasado mala noche?
-No que va he dormido como un bebe.
-No me mientas
Le dio un trago a la taza sin contestar.
-Te levantaste y te fumaste un cigarro en la cocina.
-Pfffff, tuve una pesadilla...
-Y entonces porque me dices que dormiste como un bebé?
-Porque eres un pesado, solo fue una pesadilla
-Vale
te creo, porque si fuera algo más me lo contarías no? (Dije mirando a
la nevara donde estaba pegado el folio con las 6 normas...)
-Bueno va que voy a llegar tarde.
Dejó
la taza en el fregadero, mientras yo terminaba de desayunar. Antes de
irse vino a darme un beso y se fue. Mis sospechas que por esa cabecita
rondaba algo eran más que fundadas y decidí que aquella tarde, le daría
la ultima oportunidad, antes de tener que hacer uso de alguna de las
cláusulas del pacto que colgaba de la puerta del frigorífico.
Me fui a trabajar, sin pensar mucho en ello hasta que a media mañana recibí un mensaje.
-Hola que tal?
-Bien y tu?
-Muy bien....tenía un ratito y me he dicho voy a escribir a este para que no se raye.
-Yo no rayo
-No que va....
-Me preocupo y me preocupo porque te conozco y se que se te da muy bien esconderte.
-Jajajajajaja, pero estoy haciendo un gran esfuerzo por cambiar eso.
.-Yo no digo lo contrario, pero ya sabes que tenemos un trato ¿no?.
-Que trato?
-Ese que hay en la puerta de la nevera o no te acuerdas?
-Jajajajajaa y que pasa? tendrás queja.
-De momento no, por si acaso.
-Jajajajaja pues creo que ahí va a estar mucho tiempo
-Bueno ya se vera.
-No te fías de mi o que?
-No tengo mas remedio.
-Pues ya está , bueno te dejo voy a ver si hago algo y lo dicho no te rayes...
-Venga hasta la tarde.
Esa
conversación me dejó una extraña sensación, igual tenia razón y yo era
un exagerado, aunque igual me quería convencer de algo, vamos que ponía
la venda antes de la herida, la tarde me sacaría de dudas.
Pasó
la jornada y me fui para casa. Cuando llegué ella ya estaba, me puse
cómodo y me fui al salón, justo en el momento que ella venía de la
cocina con un plato, en el cual iba un bocata.
-Tienes hambre.
-Pufffff no paro, hace un rato me he comido media sandía, pero necesito algo más consistente.
-Pues me parece muy bien.
-A mi no, si sigo así voy a engordar..
-Pero si estas buenísima.
-Idiota, esta semana he cogido un par de kilos por lo menos
-Eso es tu cuerpo necesita energía
-Pues no se de que....llevó en el sofá desde que he llegado
-Bueno la cabeza también consume mucha energía, igual es por eso...
-Jjajajaj buen intento, pero no voy a picar, ya te dije esta mañana que estoy genial.
-Ya, ya se lo que me dijiste, pero por otro lado hay pistas que me dicen, que algo pasa.
Su
reacción a esas palabras, fueron inesperadas, dejo el bocata en el
plato dando un golpe con el y levantándose toda digna y enfadada cogió
el plato y mientras iba de camino a la cocina decía.
-Pues nada, no voy a poder comerme el bocata tranquila, porque es sospechoso.
Yo no dije nada solo esperé que volviera, si cabe mas digna aún y con la cara larga.
-Lo ves? no me he comido el bocata y NO-HA-PA-SA-DO-NA-DA!!!!
-Tanto como nada, estas bastante alterada.
-Estoy como me sale del coño!!!!!!!!!.
Silencio,
calma tensa, yo la miraba, mientras su rostro se iba enrojeciendo. Y
mas se enrojeció cuando tras ese momento de silencio, le dije.
-Tienes dos opciones o me lo cuentas antes que de te ponga el culo rojo o me lo cuentas después...
-No tengo nada que contar.
-Bien pues tira para la habitación.
-Si mejor que aquí no me apetece estar.
Se
fue para la habitación con la misma actitud desafiante. Yo no hice
nada, esperé que entrara en la habitación, conté hasta cien y me
levanté. Entré en la habitación y sin decir nada apagué la tele del
botón y le cogí el mando a distancia.
-En un rato te llamaré piensa en lo que te he dicho antes.
Dicho
esto me fui y cerré la puerta. Esperé que saliera por su propio pie, a
veces parece que me olvide quien es. Así que pasados 20 minutos mas o
menos, me presenté en la habitación, estaba juguetando con el móvil, me
acerqué y se lo quité. No sin unas cuantas quejas y le dije.
-Tienes
tres minutos para ponerte el pijama y venir al salón, como tenga que
venir a buscarte te vas a acordar de este tarde mucho tiempo.
Salí
de la habitación, cerrando la puerta dejé el móvil en la mesa y me
senté a esperar. Sabía que apuraba al límite, pero cuando veía que las
cosas iban en serio cedía. Y así fue antes del plazo de tres minutos
apareció por la puerta del salón con el pijama puesto y mirando al
suelo.
-Mira quien tenemos que aquí, acércate.
Se
acercó y se quedo de pie a un metro y medio enfrente mio en el centro
del salón. Con los brazos cruzados y una pose aun con un aire de
desafío.
-Ponte bien.
-Como bien.
-Pues con las piernas rectas.
-Ya estoy bien así.
Hice el gesto de levantarme y fue suficiente para que pusiera las piernas rectas.
-Y ahora por graciosa pon las dos manos encima de la cabeza.
-Puffffffff, se me cansan los brazos, ya sabes que nací cansada.
Estuve
a punto de reírme no esperaba esa respuesta en ese momento.Aguantándome
la risa sostuve la mirada hasta que coloco ambas manos entrelazadas
encima dela cabeza. Entonces me levanté y le dije.
-No te muevas.
Fui
hasta la cocina, cogí el papel de las normas y con el en la mano me
presenté de nuevo en el salón. Me senté con calma y le con la mirada en
el papel le dije.
-Habrá
consecuencias si tengo que tirarte de la lengua, en las salidas de tono
y las malas contestaciones y en las pataletas injustificadas....Tres de
tres pleno....
-Hay seis normas.
-Ya, pero las tres que he leído las tres...o no?...
Silencio otra vez.
-No me lo vas a contar? porque todo es causa de eso...
-Me duelen los brazos los puedo bajar?
Otra vez a punto de reírme.
-Bajalos, pero para bajarte el pantalón del pijama y lo que lleves debajo.
-Puffffff
-Ya puedes resoplar ya, que dentro de un rato lo harás, pero con razón. y venga espabila.
Empezó
a hacerlo, yo sabía que le daba mucha más vergüenza tener que hacerlo
ella y más estando conmigo enfrente mirando la escena. Cuando estuvo, le
dije que se acercará. Lo hizo despacio. No pude evitar poner mi mano en
la parte interna de los muslos por delante, rozando sus labios suaves,
igual si le vuelvo a preguntar en ese momento me lo cuenta, pero ya era
tarde, la siguiente orden fue para que se colocara en mis rodillas para
el calentamiento , además remarcando calentamiento, para que tuviera muy
claro, que habría mas.
Se
puso en mis rodillas y procedí a aplicarles ese calentamiento en forma
de azotaina progresiva con la mano, lo justo para que se culo cogiera
algo de color rosado. Tras el cual la hice volver a levantarse y ponerse
en medio del salón, aunque esta vez de espaldas a mi y con las manos en
la cabeza por supuesto. Yo la dejé allí a la espera y me fui a la
habitación de vuelta traje las dos almohadas de la cama, las puse en el
centro del sofá. Entonces la fue a buscar la cogí de una de las muñecas
y la acompañé hasta el sofá.
-Túmbate, boca abajo, ya sabes por encima de las almohadas y el culo bien levantado.
Esperé
que se pusiera en la posición y entonces me desabroché el cinturón,
despacio me lo quité recreándome en todo el ritual de quitarlo,
doblarlo....Lo puse sin soltarlo encima de su culo desnudo, para
comprobar que lo había doblado a la medida exacta. Y con todo en orden
empecé a aplicarle el castigo. No dije un número como en otras
ocasiones, alternaba azotes espaciados y de uno en uno, con rachas de
varios seguidos, poco a poco su culo fue enrojeciéndose, pero yo quería
que aquella vez le quedará bien marcado por unos días y me aseguré que
así fuera, aunque tuviera que hacer alguna pausa, para que tomara aire.
Cuando vi el resultado que queria en su piel, volví a ponerme el
cinturon aunque sin abrocharmelo. La dejé un rato allí mientras fui al
baño a buscar la crema hidratante, de vuelta me senté a su lado, primero
le acaricie el pelo sin decir nada y después empecé a acariciarle
suavemente el culo, primero solo con mis dedos, despues dejando ir un
poco de refrescante crema y extendiéndola suavemente...No se el rato que
estuve así en silencio acariciándole el culo marcado por el cinturon a
la vez que le extendía la crema. Las caricias empezaron a explorar otras
fronteras entre las nalgas, el perineo y por supuesto su sexo, hinchado
y mojado, ella arqueo la espalda y separó las piernas ofreciéndome aun
mas su intimidad, yo acepté la invitación y mis dedos entraron en su
cuerpo, empecé a masturbarla en la misma posición del castigo, ella
empezó a acompañarme con su movimiento, tenia ganas de darle aquel
orgasmo, pero también tenia yo muchas ganas, así que me puse detrás, me
bajé el pantalón y liberé mi polla, busqué con ganas la entrada de su
sexo húmedo y caliente, sin forzar su sexo se tragó fácilmente mi polla,
le cogí las dos nalgas, dio un respingo lo cual significaba que aun
estaban doloridas y palpitantes, cambie entonces de punto de apoyo
agarrando su cintura y empecé a moverme con ganas, entrando y saliendo,
como un pistón de carne que desliza por un cilindro de carne caliente y
lubricado tambien, cada vez mas rápido, ella tambien me ayudaba
moviéndose, los dos jadeando, como dos animales en celo, hasta
corrernos.
Resuelta
la tensión y mientras cogíamos aire, volví a echarle crema en el culo y
a extenderla suavemente, entonces sin preguntarle empezó a hablar. Me
contó que estaba rayada pro una amiga, por su actitud con respecto a
ella, y que no sabía se le había hecho algo o no, le dí mi opinión y un
consejo y al terminar le dije.
-Creo que voy a apuntar la norma numero 7....
-Y eso?...
-Porque es necesario
-Y cual va a ser?
-No vale hacerme reir cuando me pongo serio...
-Jjajajajaj lo sabía, dime cuando ha sido?
-Lo llevas claro
-No vale, luego dices que yo no hablo.
En ese momento le di un azote...
-No es lo mismo y lo sabes
Y seguidamente mis dedos, empezaron otra vez a jugar por sus zonas más íntimas.
Continuará

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