miércoles, 22 de marzo de 2017

Autoridad y autonomía.



Hoy vamos a tocar un tema difícil pero que algún había que tocar. Creo que una de las cosas que hace diferente el spanking de otros tipos de relaciones, en las que se da un componente de dominación/sumisión es la obediencia. Mientras que la mayoría de relaciones en las que hay dominación/sumisión la obediencia es el objetivo, en el spanking yo diría que es más la bien la desobediencia el fin, ya que es lo que permite desencadenar el juego. Podemos cambiar la palabra si nos gusta más reto, desafío, rebeldía, pero nadie me  puede negar, que no es precisamente una sumisión al uso, lo que se pretende en el spanking. Pero claro para que haya desobediencia es necesario que haya algo que obedecer y en este punto quiero entrar hoy.

Aquellas personas para las cuales sus juegos no tengan un concepto de disciplina, pueden pensar que esta entrada no va con ellos, pero creo poder demostrar que si. Son solo aquellas en las cuales sus juegos se basan en unas normas y pactos muy estrictos las que se libran de lo que vamos a tocar hoy.
Para mi la forma más divertida de jugar es aquella en la cual, se hace uso de la rutina, del día a día para jugar. Todo tiene un punto de partida y lo mas sencillo para empezar es optar por un "juego" de normas, osea aquello de pactar una serie de cosas, sobre las que puede intervenir el juego y quedar ahí limitado. Por experiencia se, que a medida que hay confianza y la relación avanza, esos pactos rígidos, primero se hacen más plástico y finalmente acaban por diluirse. Entonces empieza otro juego, el de la realidad, la cotidianidad y el día a día. Es para mi sin duda el más divertido, pero al difuminarse la linea que separa juego de realidad, podemos caer en malos entendidos y problemas. Los juegos nunca pueden convertirse en un problema su objetivo es a parte de  la diversión, sumar en la relación y a veces es difícil mantener el equilibrio.

Si queremos que todo funcione, hemos de saber mantener separados dos conceptos: autoridad y autonomía. Una de las cosas más divertida de todo esto, sobre todo en la situación que os cuento, es que el juego ronda siempre en la cotidianidad, es excitante, morboso y ayuda mucho a conseguir una complicidad y una motivación para con tu pareja de juegos muy provechosa, en todos los aspectos. En el sexual y erótico desde luego, pero también en otros como la comunicación o simplemente dedicarle un tiempo a tu pareja. Jugar, o más bien juguetear continuamente, ese juego de provocaciones veladas, aunque no necesariamente terminen en juego, ayudan y  mucho a desear. Para conseguir eso partimos de una base y esa es que uno de los miembros cede la autoridad al otro y el otro aceptar ejercerla. Eso significa algo que hay que tener en cuenta, ceder la autoridad significa que llegado un momento, la autoridad tiene la última palabra. Pero tener la autoridad no significa ni ser autoritario ni mucho menos ser arbitrario, significa que tienes porque así te lo han dado una potestad y evidentemente tener la autoridad no te libra de ninguna obligación. En toda relación hay unas obligaciones para con el otro, por lo tanto de alguna manera nos obedecemos y si aunque no suene muy romántico todos proporcionamos y aceptamos disciplina de alguna manera en una relación.

Así que cuando estamos hablando que esa autoridad tiene concedida una potestad, la de la última palabra por ejemplo, nos estamos refiriendo a cosas que son objetivamente y me voy a inventar una palabra: "ludicalizables". Evidentemente de esa autoridad deben  quedar fuera, decisiones importantes, cosas que afecten solo a la otra persona o que puedan afectar de algún modo el normal desarrollo de su autonomía. Una autoridad que resultara invasiva sería para mi una forma de maltrato. Ahora bien desde el otro lado también hay que entender algo fundamental. Si aceptas llevar a cabo un juego de este tipo, tienes que ser consciente, que a veces te puedes encontrar en situaciones que hayas previsto o buscado y que terminen en un juego. Si quieres sentir autoridad, lo que no puede ser es que esa autoridad haga siempre lo que tú quieras y cuando tu quieras. A mi personalmente esa parte es la que menos me preocupa, es divertido sorprender y reconducir esa situación para que sea tanto o más deseada que cuando ha sido concientemente buscada, pero hay que tenerlo en cuenta. La autoridad no tiene que ser invasiva, pero tiene que ser autoridad y a veces hacerse notar.

Si conseguimos ese equilibrio, es el juego más divertido que hay. Y conseguirlo pasa por que ambos tengan muy claro dos cosas: La autoridad que debe respetar siempre la autonomía de la otra persona y a la inversa que si se pide autoridad, es para que esta llegado el momento se ejerza y eso conlleva la potestad de la decisión final en el juego.

martes, 21 de marzo de 2017

La pareja diabólica (Sensaciones de Santi)



Como he dicho en muchas ocasiones, nunca ha sido mi idea usar estas líneas para hablar de cosas que personalmente creo que ya están tratadas de sobra. Como las posiciones, los instrumentos, etc, etc...Sobre estos temas se pueden encontrar numerosos artículos, tutoriales....en la red. Que además todos pecan de algo, como es la generalización y soy de los que piensa que no hay una norma concreta, que nos pueda guiar con certidumbre sobre los efectos de una posición o un instrumento. Pero en la entrada de hoy si me voy a meter precisamente en el campo de los instrumentos, desde un punto de vista muy personal, como es el objetivo de esta sección.

Me habréis leído muchas veces confesar que tengo una especial predilección por uno, aunque en este caso yo no lo considero un instrumento, sino una parte de mi cuerpo: la mano. Para mi la mano no es un instrumento, puede serlo, como puede ser también un órgano sexual y por supuesto ambas cosas a la vez, ahí está su gracia y su encanto. Ya que la misma mano que puede poner un culo en llamas, puede calmar, acariciar y por supuesto dar placer hasta culminar. Es contacto físico directo, el mejor monitor. Por lo tanto para mi indispensable en un juego que se precie. Ahora bien, eso no significa que no me guste experimentar y está claro que los instrumentos provocan sensaciones físicas y psíquicas distintas y que todos consideramos que tarde o temprano hay que introducirlos en los juegos.

Cuando fantaseamos con azotes, sea cual sea el rol en el que fantaseamos, no lo hacemos desde la nada. Esta fantasía se apoya en un constructo social conocido, no es necesario haberlo vivido, simplemente tenemos referencias a través de la tradición oral, de la lectura, del cine o la televisión. Y podríamos decir que nuestra referencias con respecto a los azotes son dos. Los que tienen que ver con las épocas de crianza o los que tienen que ver con torturas o castigos judiciales del pasado. Es lógico pensar que la inmensa mayoría de fantasías al respecto tomen como referencia el primer caso, osea los azotes en la época de crianza. Por lo tanto ya no partimos de cero en la construcción de la fantasía sino que tenemos alguna referencia y esta claro que eso incluye a los instrumentos. Dudo mucho que nadie fantasee con ser azotado con un látigo o una fusta al menos en un primer contacto y si lo haga con instrumentos más propios de la crianza.

Sobre esos instrumentos va la entrada, en concreto sobre dos, que he bautizado como la "pareja diabólica" y que son sin duda los que yo más he utilizado y los que me resultan más atractivos. Los dos tienen algo en común son objetos que cuyo diseño original no está pensando para azotar y que podemos encontrar entre nuestros objetos cotidianos y tienen una clara reminiscencia infantil: cepillo y cinturón.

Del cepillo tengo que decir, que desconocía por completo su utilidad como instrumento de azotar, hasta que empecé a leer e informarme sobre el spanking en la red. Parece ser que si tiene su sentido en otras culturas como la anglosajona, pero aquí por lo menos yo no lo había sentido nunca (corregidme si me equivoco). Sin embargo podría decir que fue amor a primera vista. Ese aspecto de objeto cotidiano fácil de conseguir, que se puede tener a la vista sin que ninguna visita se extrañe lo hace especialmente atractivo otro punto a su favor es que ese tipo de cepillos, no solemos usarlos los hombres, al menos yo que desde hace años no tengo que usar ni peine, por lo que al menos en  mi caso, su propietaria es también en un momento dado quien sufre sus efectos. Y algo fascinante que tiene este instrumento, es que pese a su apariencia inofensiva es terriblemente eficaz, puedo asegurar que basta con una pequeña dosis para volver docilidad la rebeldía más acusada. Otra ventaja para mi, es que la mejor manera de aplicarlo es otk( sobre las rodillas) lo cual permite el contacto físico directo durante la azotaina. Como es pequeño y  manejable permite mucha precisión y no hay riesgo de golpear donde no se debe y tambien modular la fuerza, aunque el cepillo más que de fuerza es instrumento de insistencia. Tal vez su sonido no sea el más bonito, en cambio las marcas, un especie de ovalo rojo en la piel si me parecen muy morbosas.

En cuanto al cinturón, en este caso si sabemos todos de esa doble utilidad, puesto que si existe una historia cultural detrás. Sin embargo creo que la fuerza del cinturón está más en el componente psíquico que en sus efectos físicos. Es un poco al contrario que el aparentemente inocente cepillo, el cinturón resulta mucho más amenazador a la vista. Además suele llevar apareado un ritual, quitárselo, doblarlo, el sonido....que aumenta las sensaciones. Otra cosa a tener en cuenta es que a diferencia del cepillo, el cinturón no se puede aplicar otk, por lo que hay que asumir una posición en la que no hay contacto físico y eso puede provocar una sensación de "castigo" más serio. Yo personalmente prefiero usarlo en dos posiciones en concreto. O bien boca abajo en la cama o bien usado el reposabrazos de un sillón o sofá, el motivo es que simplemente por gravedad sin apenas aplicar fuerza, es eficaz. Al ser instrumento de cuero, su "mordida" es distinta a la madera dura del cepillo. Pero hay algo a tener en cuenta, si queremos igualar, debemos ir cambiando de lado, si azotamos desde el mismo lado, la nalga mas alejada del brazo, es la que saldrá más perjudicada. Las marcas también son inconfundibles, en forma de unas tiras rectangulares rojas con puntitos mas rojos, aunque como dije al principio salvo que se use con fuerza desmedida suele ser bien tolerado y muchas veces el efecto psíquico es más potente que el meramente físico.

Pues resumiendo, si tuviera que quedarme con dos instrumento, sin duda serían estos dos. Fáciles de conseguir, efectivos y con una reminiscencia infantil muy interesante para según que juegos. Además se puede utilizar perfectamente en un mismo juego esta pareja diabólica, y ya rizando el rizo, el trío mano, cepillo, cinturón para un buen e intenso juego.

lunes, 20 de marzo de 2017

¿Cual es el atractivo del spanking? (Por Michael)



Hoy voy a salirme un poco de la línea de las traducciones, que diría que en un 99% han sido siempre de blogs de chicas y spankees. La razón de esa abrumadora mayoría no es otra, que me es muy difícil encontrar blogs escritos por hombres, que aporten algo más que fotos o videos. Pero rebuscando siempre sale algo como el caso de hoy que es un artículo de un hombre y spanker. Su título original es: "Whats its the attraction to spanking" (Cual es al atractivo del spanking) y lo firma Michael. Así que nos cuente Michael cual es ese atractivo según el.

 "Con la llegada de internet, se ha vuelto mucho más sencillo para nosotros, sentirnos bien con nuestro fetiche. Todo parece indicar que nos sentimos más seguros protegidos por el grupo y que saber que existen otras muchas personas con nuestros gustos o similares nos ayuda a sentirnos menos "pervertidos". Pese a eso aún tenemos muchas presiones, desde esos sectores más conservadores que solo conciben la sexualidad como hacer el misionero con la luz apgada y poco más. Hasta ese sector supuestamente más progresista de lo políticamente correcto, para el cual determinadas prácticas son violentas y vejatorias. Afortunadamente, como os decía antes saberse acompañado, que hay muchísimas personas con nuestros gustos, hace que esas presiones nos influyan mucho menos, que cuando te sientes solo. Esa compañía es relativa, porque a fin de cuentas no todos quienes compartimos gustos, compartimos forma de entender los juegos, ni tenemos las mismas necesidades. ¿Que es lo que nos atrae del spanking?.

  No puedo responder esa pregunta de forma general, imagino que deben existir múltiples motivos, alguno tan sencillo como las sensaciones físicas. Las terminaciones nerviosas de las nalgas están muy cerca de las terminaciones nerviosas genitales y hay una estimulación cruzada. Es la explicación que suele dar, pero claro yo soy spanker y en mi esa estimulación física no se da, por lo tanto creo que tanto en spankers como en spankees, además de lo físico cobra mucha importancia lo emocional. Para mi sin duda uno de los mayores atractivos del spanking es la "sumisión" voluntaria. Cuando azotas a alguien, esa persona no tiene ningún impedimento que le impida escapar, es alguien que se somete a una escenario que sabe que le va a resultar doloroso, por lo tanto es un escenario elegido y deseado. Y me resulta muy excitante pensar, que yo tengo que ver en esa "elección" y ese deseo, que he conseguido crear una situación que lleve a ello, a esa sumisión voluntaria. Esa sensación se potencia especialmente cuando esa persona "colabora" en la preparación de ese escenario. Quitarse la ropa, asumir la posición, contar los azotes, mantenerse quieta son elementos en los que podríamos decir que esa persona ayuda en su propia agonía.

  Tal vez por eso encuentro mucho más eróticos los juegos de castigo, que los eróticos, aunque suene contradictorio. Me gustan los juegos de causa efecto, esos en los que la otra persona sabe que si obra de una determinada manera el resultado va a ser una azotaina. Por lo cual cuando decide actuar de esa manera, esta eligiendo los azotes como consecuencia. Así que siento que en esa persona también hay placer en ello, que es una forma muy sutil y divertida de expresar el consentimiento. Para mi esa es la parte excitante. Un juego en el que contuviera a la otra persona no me resultaría excitante. Me gusta "seducir" para lograr esa rendición voluntaria y por ello para mi es tan importante el ritual. Me gusta que sea algo con la apariencia de serio y formal. Por ejemplo haciendo vestir de una determinada manera para jugar, haciendo que se desnuden lo necesario para el castigo. El acto de hacer que vayan a buscar el instrumento a utilizar es muy poderoso. Cualquier cosa que prolongue el azote real, la sensación física es muy eficaz. Cuando alguien sabe que hay algo que no puede evitar, muchas veces quiere que cuanto antes mejor. Y esa angustia es fácilmente tranformable en excitación.Cuanto más elaborado y forma sea el proceso y mayor sensación de exposición y vulnerabilidad.

 Por eso me gusta tomarme mi tiempo, dar las instrucciones precisas, rectificar cualquier detalle, en la posición, en la ropa, recordar el motivo de su situación o hacer contar los azotes, ayudan a darle ese envoltorio de formalidad y seriedad. En situaciones así la mente tiende a evadirse para soportar mejor la situación, ese tipo de pequeños detalles, ayudan y mucho a que no se produzca tal escape y que lo físico y lo mental vayan de la mano. Sin duda eso es lo que a mi me atrae del spanking".

Bueno lo primero que se me ocurre tras leer a Michael, es que es americano y se nota. La rigidez y la necesidad de ritual tan elaborado, incluso algo cuadriculado son típicos de las culturas de raíz anglosajona. Creo que se puede conseguir lo mismo de otras muchas maneras, usando la imaginación. Aunque en el fondo de la cuestión como spanker si comparto ese atractivo, por eso que le llama "sumisión voluntaria" y que yo llamaría rendición. Si creo que conseguir esa "rendición" a través de la seducción, es uno de los grandes atractivos del spanking, pero no el único.

domingo, 19 de marzo de 2017

La bañera (Relato).



Como he contado muchas veces, creo que uno de los grandes alicientes de estos juegos, es su sencillez. Tal vez pueda parecer que sencillo no case con atractivo o estimulante, pero sencillo no significa poco elaborado, sino más bien de elaboración fácil. Un juego puede surgir en cualquier momento sin planificación previa y además aprovechando lo que uno tiene alrededor, el entorno. Uno no suele ir todo el día con el kit del spanker encima afortunadamente. Lo único que se requiere es ese arte de la improvisación y alguien que te siga claro.

 Os voy a contar una historia de esas, en la que algo no previsto surge y mejor aún fluye por caminos inexplorados sin perder la esencia original. Llevábamos unas semanas de mucha carga y nos estaba pasando factura a ambos. La cosa surgió espontánea, un simple comentario de ella cenando el Jueves:

 -Porque no nos vamos por ahí el fin de semana y desconectamos.

 Después de la cena, estábamos los dos sentados en el sofá barajando posibles opciones en el portátil. A los dos nos apetecía tranquilidad y naturaleza, así que debía ser un sitio tranquilo. No demasiado lejos, para no perder mucho el tiempo metidos en carretera, pero si lo suficientemente lejos, para crearnos esa sensación de desconexión y fuga. Y luego el siempre importante tema de la economía, vamos que debía ser asequible, que no nos supusiera ir cojos el resto del mes. Tras ver varias opciones nos decantamos por una especie de apartamento rural encantador. Tenía dos plantas, la primera era tipo comedor cocina, con chimenea de leña y subiendo las escaleras la habitación abuhardillada, estaba disponible a buen precio y a lo sumo habían dos horas de trayecto., reservamos sin pensarlo más y nos fuimos a la cama con otra cara, aún nos quedaba el viernes.

 El mismo viernes sobre la marcha planificamos, como ella salía de trabajar antes que yo, ella se encargó de las maletas, así que al llegar yo, ya era cargar en el coche y salir. Se me hizo el día larguísimo, no veía la hora de terminar. Y cuando por fin llegó me fui volando a recogerla y salir. Antes de ir a casa le puse un mensaje, por lo que al llegar ella ya me esperaba abajo, cargamos el coche y nos fuimos. De camino paramos a comprar el kit básico de supervivencia para la primera noche y la mañana. Unas pizzas precocinadas para cenar, desayuno para el día siguiente, café, cervecitas, agua....

Sobre las 9 de la noche recogíamos las llaves en el pueblecito y abrimos la puerta de nuestro hogar de fin de semana, lo primero que hice nada mas entrar, fue ponerme a encender el fuego de la chimenea y mientras ella guardaba las cosas. Cuando por fin logré encender la chimenea ella bajaba las escaleras de la habitación.

 -Mmm fuego que bien...
 -Por cierto la habitación es un pasada...
 -Voy a verla
 -Vale, voy preparando las pizzas pues, que te tengo hambre.
 -Perfecto

 Subí a ver la habitación, en efecto era encantadora, el techo con vigas de madera descendente, una gran ventana en forma de medio circulo, en el poyete de la cual habían dispuesto 5 cojines con tapizado de cebra, y ya la visión de los cojines me provocó una sonrisa involuntaria. Pero lo que mas me llamó la atención fue la bañera. Era una bañera de fundición antigua, con las patas a la vista, con la grifería también antigua, pero lo mas curioso era su ubicación. Estaba en una esquina de la habitación a un lado de la ventana totalmente a la vista. Si bien es cierto que había un baño con ducha cerrado, era curiosa disposición de la bañera. Me puse cómodo y bajé al salón cocina, la chimenea ardía con ganas y ella acababa de poner las pizzas en el horno. Cogí dos cervezas y nos sentamos en el sofá.

 -Que te parece la habitación.
 -Muy bonita.
 -Verdad que si? has visto la bañera?
 -Como para no verla
 -A que es una pasada?
 -Pues si...
 -Yo tengo probarla
 -Pero si tu no eres de bañera
 -Ya pero esta si..
 -Bueno a eso hemos venido no?

 Cuando estuvieron las pizzas cenamos tranquilamente y estuvimos un rato en el sofá hipnotizados con la chimenea, pero pronto decidimos que mejor estaríamos en la cama. Aunque lo cierto es que no duramos ni dos asaltos, los dos cansados de la semana, nos quedamos fritos enseguida. Estaba claro que necesitabamos dormir, la hora de despertarnos el sábado lo confirmaba, ya que cuando abrí el primer ojo el reloj marcaba más de las 10. Aun así remoloneamos un rato en la cama y aunque la tentación era importante, también era cierto que habíamos venido para aprovechar el día, que la noche descansados es muy larga. Así que frescos y descansados nos pusimos en marcha. Yo me di una ducha, mientras ella bajó a preparar el desayuna. Nos sentamos a desayunar con calma y decidimos y dar una vuelta por pueblo y buscar algún sitio para comprar alguna provisión más.

 Enseguida encontramos una tiendecita compramos algo, que fuimos a dejar a la casa, que estaba cerca, para no ir cargados y seguimos la ruta para terminar sentados en la terraza de un bar, en la plaza del pueblo tomando algo, tan a gusto que decidimos quedarnos a comer allí mismo. Comida contundente todo sea dicho. Al terminar decidimos que antes de volver al apartamento lo mejor sería dar un paseo para bajar la comida y como los dos llevábamos ropa de monte, decidimos ir a dar un paseo por el bosque, siguiendo uno de los senderos marcados. El lugar era precioso bosque, paz, naturaleza y aire puro. Disfrutando de todo eso, no nos dimos cuenta que el dia soleado se había vuelto gris hasta que empezó a chispear y decidimos volver. Lo cierto es que a lo tonto nos habíamos alejado bastante y la lluvia iba en aumento y empezó a calarnos, pese a que íbamos bien equipados. Cuando volvimos a encontrar el pueblo, estábamos ya calados y empezábamos a tener frío. Nada más llegar, lo primero que hicimos fue quitarnos las chaquetas mojadas y encender la chimenea, para casi meternos dentro, en busca del reconfortante calorcito. Lo siguiente fue quitarnos las botas y los calcetines, en cuanto cogí un poco de calor puse una cafetera, algo caliente también nos vendría bien.

 Y allí sentados cerca del fuego nos tomamos un café partiéndonos de risa de la aventura pasada por agua. Entonces me miró con cara de traviesa y me dijo:

 -¿Sabes? estoy pensando una cosa muy divertida...
 -Miedo me das....
 -Pero necesito que hagas una cosa.
 -Que cosa?
 -Que no hagas preguntas y que subas a la habitación cuando te avise...
 -Y no puedes avanzar algo?
 -No....
 -Venga vale...

 Se levantó con la misma sonrisa, subió las escaleras hacía la habitación, yo me serví otro café y me encendí un cigarrito al lado de la lumbre, absorto con el fuego y placentero calorcito no analicé ninguno de los sonidos que llegaban del piso superior, hasta que su voz me invitaba a subir, momento en que pensé que habría tramado. Al llegar a la planta superior un bocanada de vapor me golpeó la cara...la habitación estaba llena de vapor, la cristalera entelada y el vapor manaba de la antigua bañera. Ella estaba pie al lado de la bañera cubierta con un toalla, que le tapaba desde el pecho hasta por encima de las rodillas, me miró y me dijo

 -Apaga la luz principal por favor.

 La apagué, dejando solo encendidas las lamparas de las mesitas y dos velas que había en las esquinas de la bañera. Me la quedé mirando expectante y con la misma sonrisa de traviesa tocó con la mano el agua.


 -Mmmmm buenísima me vas a ayudar?
 -Tu que crees?

 Lo siguiente que hizo fue desanudar la toalla y dejarla caer hasta los pies, totalmente desnuda, subió una de sus piernas por el borde de la bañera, después la otra y despacio sumergió todo el cuerpo dentro del agua humeante. Yo fascinado con la escena sin reaccionar, hasta que me dijo.

 -Ven acércate.

 Me acerqué cogiendo la única silla que había en la habitación me senté a su lado en la bañera, toqué el agua estaba muy caliente y me dijo.

 -Sabes que me gustaría?
 -Dime
 -Que me bañaras tu, que me enjabones despacio, que me laves el pelo y que después me seques
 -Sus deseos son órdenes señorita.

 Entonces sumegió la cabeza debajo del agua y volvió a emerger con el pelo mojado, de vez en cuando una racha de viento hacia golpear las gotas de agua contra la cristalera entelada del vapor. Yo iba empanado la esponja en agua caliente, para dejarla caer sobre los hombros a la intemperie. Entonces me explico todo el proceso de lavarle el pelo, me sitúe en la posición ideal y empece a enjabonarle el pelo despacio, como si fuera un masaje, solo con eso ya me excité , para aclararse, en vez de usar la ducha, cogí una jarra de lata que había al lado de la bañera, al estilo antiguo, una vez aclarado suavizante y vuelta aclarar. Terminado el ritual del pelo, empecé con el cuerpo, las manos, los brazos, los hombros, entonces cambie mi posición me puse en el otro extremo de la bañera y continué por los pies, también despacio masajeando a la vez que enjabonaba, la miré y le dije.

 -Tendrias que levantarte un momento.

 Se levantó, desnuda, mojada, con la piel enrojecida del agua caliente, eche un chorro de gel en la esponja y empecé a pasárselo despacio por debajo de los hombros, el pecho, rozando los pezones con la esponja, seguí por el vientre, hasta el pubis, sin llegar mas allá pasé a los muslos, las rodillas.

 -Date la vuelta por favor.


 Empecé de nuevo el ritual por la espalda, despacio, toda la espalda, las nalgas, las parte posterior de los muslos...le pedí que se diera de nuevo la vuelta, dejé la esponja en el agua y cogí el gel íntimo, puse un chorrito en mi mano derecha, con la izquierda la sujeté de la cintura y enjaboné su sexo usando mis dedos, despacio y suave muy suave, enjabonando también el perineo y entre sus nalgas, para volver a su sexo, aunque esta vez con intenciones más perversas....pero su mano sujetó mi muñeca retirándola...

 -Mmmmm ahora no es momento, no crees, toda limpita...- y se volvió a tumbar en la bañera....
- que gozada, ¿porque no te das un ducha mientras yo termino de enfriarse el agua? y luego me secas -No es mala idea....

 Me fui al baño de la habitación donde estaba la ducha, la verdad es que aquel juguecito que tenía a mil y no sabía como reconducirlo. Me di una ducha rápida y al salir mientras aun me estaba terminando de secar el pelo con la toalla, me quedé quieto de golpe al ver algo sospechoso, sus dos rodillas sobresalían del borde de la bañera, su brazo izquierdo colgaba también, en cambio el derecho cruzaba por delante de su pecho hundido en el agua, ella tenía la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados respiraba agitada y se movía rítmicamente....estaba muy claro se estaba masturbando...me senté en la cama no se si se percató de mi presencia, probablemente si, pero había llegado al punto de no retorno y al poco explotó en gemidos....cuando abrió los ojos se giró y me miró...

 -Divertido no?
 -Pufffff no sabes cuanto.
 -Lo puedo imaginar
 -Jajajajaaj lo dudo
 -El agua debe estar enfriándose
 -Un poco
 -Habrá que secarse..

 Cogí la toalla con la que me secaba el pelo y la puse a los pies de la bañera, se levantó le di la mano y la ayude a salir de pie ya fuera, cogí una de las toallas de cuerpo entero y empecé a secarla, despacio también recreándome secando bien cada pliegue de su cuerpo, cada rincón desde los hombros hasta los pies, por delante y por detrás, como en el enjabonado dejé para el final su parte más intima, con una toalla pequeña y con cuidado empecé a secar, pero claro, sensibilizada al máximo por el jueguecito, era tocarla y dar un respingo, entonces deje, la toalla y pasé un dedo entre sus labios...

 -Esto creo que va a ser difícil de secar señorita....además, creo que no te has portado muy bien mientras me duchaba, ¿no habiamos quedado que ahora no tocaba, que limpita y fresquita? Justo terminé la pregunta, cuando un dedo entraba hasta el fondo de su sexo....mientras con el pulgar le frotaba el clítoris....
  -Creo que voy a tener que tomar medidas drásticas...
 -Jooo es que estaba tan a gusto....que una cosa lleva a la otra....

 Mientras seguía jugando con mis dedos en su sexo, le di un azote con la mano izquierda... -Me tomas el pelo?

 -Yo?? eso nunca...
 -Bueno por si acaso, te voy a enseñar una lección, sobre la gestión del placer.

 Quité mis manos de su sexo, y mi mirada se fue irremediablemente a los 5 cojines que había en la repisa del ventanal. Cogí dos y los puse a los pies de la cama, la miré y le di un par de azotes en el sexo.....

 -Túmbate sobre los cojines...

 Dudó, pero una ayudita en forma de tirón de los brazos y terminó tumbada boca abajo a los pies de la cama encima de los cojines, me senté a su lado, empecé a pasarle los dedos por las nalgas, embriagándome de ese olor a recién duchada, la piel suave, alternaba las caricias por todas las nalgas y los muslos con algún azote seco, de esos que en el instante dejan grabados los cuatro dedos en la piel, calentando un poco la zona, aunque mi idea era usar algo mas contundente, y solo tenía una opción, mi cinturón, es lo único que habíamos llevado para ese uso. Tras un rato de caricias y algun azote de calentamiento, me levanté y me fui a buscar el cinturón, antes de nada más encendí la luz principal de la habitación el vapor ya había bajado y se podía ver el brillo de las gotas de agua en la cristalera, dejé el cinturón doblado encima de su culo desnudo, hice que echara el cuerpo algo más hacia delante, para que así las piernas le quedasen rectas, con los pies tocando el suelo, cogí el cinturón con la mano izquierda y con la derecha le di una tanda rápida de azotes con la mano, unos 20 seguidos como último calentamiento, al terminar me cambié el cinturón de mano y le dije.

 -Eso del placer egoísta esta muy mal señorita.

 Entonces empecé a descargar el cinturón contra su culo, cinco azotes seguidos cruzando sus nalgas, al terminar de descargar los cinco alguna tímida queja, lentamente me cambie al otro lado y otros cinco más desde el lado derecho, al terminar toque muy suavemente las primeras marcas de los azotes, esas marcas tan características del cinturón en forma de franjas rectangulares perfiladas perfectamente, y vuelta al lado izquierdo, tres veces de cada lado, 15 azotes desde la izquierda y 15 más desde la derecha, para sumar 30 azotes. Suficiente pensé y dejando el cinturón a un lado de la cama, volví a reseguir con las yemas de los dedos todo el dibujo abstracto en forma de tiras enrojecidas que había dejado el cinturón en su piel, rozando la cara interna de los muslos y la frontera entre muslos y nalgas me colé entre sus piernas, comprobando....

 -Me parece que vamos a tener que repetir baño....

 Su sexo estaba empapado....era un tentación seguir jugando con el, hacerla correrse mil veces, pero su decisión unilateral tenía consecuencias, y mi excitación con todo el jueguecito del baño necesitaba alivio. La ayude a levantarse y lo vi claro, cogí los cojines otra vez, puse dos en su sitio y uno en el suelo. -De rodillas mirando a la ventana Se arrodilló encima del cojín dándome la espalda...entonces hice que se inclinara apoyando los codos en los otros cojines del poyete de la ventana, me desnude mirando su culo expuesto, marcado y ofrecido para mi, yo cogí el único cojín libre, lo puse entre sus piernas y desnudo me arrodille detrás de ella entre sus piernas, con mi polla buscando su sexo, hasta que lo encontró y lo invadió hasta el fondo, ella gimió, lentamente empecé a moverme, puse mi mano izquierda en la parte baja de su espalda, los cuatro dedos mirando hacia arriba y el pulgar masajeando su culo a la vez que apretaba con la intención de entrar, yo empecé a moverme más rápido entrando y saliendo, con fuerza chocando contra su culo, ella solo jadeaba a la vez que movía sus caderas a mi compás, el pulgar de mi mano izquierda ya estaba dentro de su culo y mis ganas desbocadas, hasta dejarme ir y correrme, sin sacarla, dejándola dentro mientras respiraba hondo para coger aire...y notaba las contracciones de su orgasmo presionando mi polla....la cristalera volvía a estar empañada, pero esta vez de los vapores de nuestra respiración, mientras fuera seguía lloviendo.

 Continuará....

viernes, 17 de marzo de 2017

Quien mucho abarca.....(Relato F/f por D.)



Muchas veces sin darnos cuenta, abarcamos más cosas de las que podemos hacer y luego nos sentimos culpables cuando procrastinamos. Conozco una persona que es experta en eso y cuando me dijo que iba a empezar en el gimnasio otra vez y que esta vez sería en serio, supe que solo era cuestión de tiempo para que llegara el día…

 - Hora de salir rubia - Ppffff…déjame un ratito más que estoy cansada
 - Como te deje un rato más, no vas y ya van dos veces
 - Es que tengo sueño y me duelen las piernas
 - Ya te dije que salir de fiesta entre semana no era buena idea. Levanta y tira al gimnasio que luego te quejas…
 - Que pesadita eres a veces ¿no?
 - Señorita, esa boca porque si no aparte de dolerte las piernas te irás con el culo caliente
 - Voyyyy
 Mientras ella iba al gimnasio yo iba a aprovechar la tarde para visitar una tienda de artículos de cuero que hacía mucho tiempo que quería ver. Estuve un par de horas entre que iba, miraba y compraba. Me pasé por el super y compré algo para cenar, cuando me llegó un mensaje
 - ¿Puedes venir a buscarme?
 - Claro, ¿dónde estás?
 - En la puerta del gimnasio
 - Voy

 El gimnasio estaba a unos 20 minutos de la tienda, cuando llegué se subió al coche y me dio un beso, me pareció extraño que no estuviera duchada y que iba con la misma ropa que había salido.

 - Nena, ¿no te has duchado hoy?
 - Eeemmm…no exactamente…
 - O te duchas o no te duchas, no hay término medio.
 - Es que cuando iba a entrar al gym ha pasado Marta y como hacía tanto que no la veía…pues…
 …pues… Nos hemos ido a la cafetería que hay al lado a ponernos al día. Pero no te enfades, mañana haré dos clases para compensar la de hoy.  … ¿Vale?
 - Tu misma. Creo que cuando lleguemos a casa, vas a saber qué es lo que he estado haciendo yo esta tarde.

 Durante todo el viaje a casa intentó sacarme alguna información sobre lo que había estado haciendo, jugando para sacarme una sonrisa e intentar rebajar mi mal humor. Lo que ella no sabía era que no estaba de mal humor, sabía perfectamente que no iría al gimnasio aquella tarde, simplemente la dejé hacer para tener la excusa perfecta. Llegamos a casa y la escuché decirme desde la habitación, que iba a ducharse antes de cenar y ahí entré yo.

 - Ven un momento por favor
 - En un rato voy que estoy ya con la toalla
 - ¿Tengo que ir a buscarte?
 - Ya voooyyy
 La cara que puso al entrar al salón era para enmarcar, sobre la mesa había 3 cosas que había comprado aquella tarde. Una fusta, un rebenque y un plug metálico. Le dije que se pusiera sobre la mesa, que iba a jugar un poco antes de que se fuera a la ducha. Le dije que no podía ser que faltara tantos días al gimnasio, que luego se quejaba de que tenía que tomárselo enserio y que si me pedía que le ayudara a no faltar, tenía que aceptar las consecuencias de no hacerlo. Mientras cogía el lubricante iba explicándole paso a paso lo que iba a hacerle. Embadurné el plug de lubricante e hice lo mismo con su culo, poco a poco fui introduciendo el plug dentro. Ella movía las piernas incitándome a tocarla, pero le dije que no iba a colar

 - Ponte cara a la pared, bien pegada, que las tetas toquen la pared.
 - Está fría…
 - No te quejes porque si no vas a tumbarte en el suelo que está más frío

 (Hizo la señal de cerrarse la boca con cremallera y se puso como le había dicho) Cogí la fusta y la doble un poco. Era artesanal y necesitaría que la reblandeciera un poco, pero por hoy funcionaría. Empecé a explicarle que había hecho mal, a azotarla con la mano un poco para que cogiera color. Me gusta mucho coger un trazo de su culo con la mano izquierda y darle hacia arriba con la derecha así que en poco tiempo tenía el culo bien rojo. Pasé la fusta por sus nalgas para que sintiera la piel fría en el culo caliente y echó el culo hacia atrás incitando a darle cosa que hice, pero más fuerte de lo que ella esperaba y pegó un respingo mientras soltaba un gritito.

 - ¿Pensabas que esto iba a ser un juego ligero?

 Empecé de nuevo y le dije que contara hasta 20, el restallido del cuero en su piel era maravilloso, las marcas iban apareciendo al cabo de medio segundo del golpe, sabía perfectamente dónde le había dado, 13, 14, 15, la escuchaba quejarse entre golpes, pero también gemía, así que seguí. 18, 19, 20. Me acerqué desde atrás y acaricié sus nalgas con las dos manos, metí mi mano entre ellas y noté lo que sabía que iba a encontrar, estaba empapada. Abrió las piernas para que tuviera mejor acceso y yo lo aproveché. Metí dos dedos en su sexo mientras le susurraba al oído que iba a darle 10 más con el rebenque y luego me la follaría. Cogí el rebenque y empecé a darle una y otra vez, le pedí que se doblara un poco, separándose de la pared, abriendo las piernas y mostrándome bien el culo que lo llevaba lleno con el plug y una buena panorámica de su sexo mojado. Como el rebenque tenía una tira bien larga de cuero, ésta al restallar, daba entre sus piernas vi como quedaba marca en sus labios y sabía que eso la estaba volviendo loca y que si seguía podría correrse. 8, 9,10. Cuando acabé, estaba tan cachonda que solo me hizo falta hundir mis dedos en su cuerpo y coger el plug, mientras le decía que decía que se corriera empujaba el plug hacia dentro y lo movía al ritmo de mis dedos. Llena por delante y por detrás no tardé ni medio minuto en correrse. Cayó de rodillas y me miraba desde el suelo pidiendo clemencia con esa cara de felicidad, pero yo le cogí la mano y le dije

 - Nena, ahora te toca a ti.

 Continuará…

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