viernes, 11 de enero de 2019

Contactos (Actualización)




Como muchos sabréis en el hosting antiguo del blog, teníamos una página de contactos,  que por lo que sé dio algún resultado. Lo cierto es que no hay apenas lugares donde conocer gente afin a nuestros gustos, salvo páginas muy enfocadas a la temática BDSM. Así que un poco por petición popular voy a abrir una sección de contactos. Como este hosting no permite la creación de páginas a parte, simplemente voy a poner un etiqueta de contactos, en la parte superior derecha de la pantalla e iré publicando los contactos como si fueran una entrada más del blog. Quien quiera consultar los contactos sin tener que discriminar entradas, solo tiene que ir a las etiquetas pinchar la de contactos y ya está.

Las normas para poner un contacto son creo que las básicas.

-Nick

-Sexo, edad y rol

-Lugar de residencia (Mínimo Comunidad Autónoma)

-Y una descripción breve de uno mismo y de que busca (Recordad que el éxito de un contacto depende mucho de ello).

Esto enviarlo todo al mail mariposaschocolate@gmail.com  y será publicado en el menor tiempo posible.

Para terminar deciros que solo se admitiran contactos de spanking, sitios de contactos de BDSM en la red hay a patadas. Gracias y suerte!!!!!!!!!.

Por cierto si alguien quiere enviar una foto, eso si en la que no se reconozca cara, ni lugar, servirá para ilustrar el contacto.

Aviso: No se publicarán aquellos contactos que no envien el formulario cumplimentado como se explica arriba, vamos que solo tenga que hacer un copia y pega y colgar, ponedmelo fácil por favor.

domingo, 13 de mayo de 2018

La sangre altera (La libreta XVII)





Las primaveras ibéricas son imprevisibles, con la tendencia a cambios radicales, aquella no fue una excepción en apenas quince días pasamos del abrigo, el paraguas y el frio tardío, a la manga corta y el sol reluciente que empieza a colorear las pieles. Y esta claro que esas tardes largas y soleadas invitan a salir de casa.

Eso hicimos aquella tarde de Sábado,  ella tenía que comprar algunas cosas de papelería para el trabajo y eso no sirvió de excusa para bajar a la ciudad y aprovechar la tarde, sentados en una terraza  del centro disfrutando de ese sol tantos meses añorado, con ese extraño placer que nos provoca su fuerza aun a las 7 de la tarde.

-¿Te hacen un par más o prefieres cambiar de sitio?
-Venga se que se está genial aquí.
-Ya voy

Me levanté y entré en local, pedí un par de cervezas más y salí con ellas hasta la mesa, las puse y me senté, brindamos sin decir nada y los dos le dimos un sorbo. Yo me la quedé mirando en silencio escondida tras las gafas de sol en silencio.

-¿En que piensas?
-¿Tengo que pensar en algo?
-No pero como estás callada
-No te montes pelis, estoy a gusto y punto
-Yo no me monto nada
-Por si acaso que te conozco

Me pareció una respuesta borde, pero por otra parte también podía ser juguetona, decidí esperar a ver como evolucionaba la tarde. Ella levaba un vestido muy de verano, largo hasta los pies pero fresco y los hombros al aire cogido por solo dos tirantes. Seguimos un rato con ya un claro tira y afloja de inderectas y no tan indirectas, en el que ella se sentía muy cómoda y a ratos se venía arriba. Una hora después el sol empezaba a estar cansado y se mostraba más tímido y una lígera y fresca brisa empezó a soplar y a ella se le escapó un escalofrio.

-En vez de mirarme y sonreír podrías dejarme esa cazadora vaquera que tu no usas, digo yo...
-No uso, pero puedo usar, además creo recordar que te dije algo así: "muy guapa ¿pero no vas a pasar frio?...
-¿Y?
-Pues eso
-Bueno me la dejas o no, señor sabelotodo
-Toma, pero tampoco vamos a tardar mucho en irnos
-El tiempo que tardemos, pero tengo frío
-Porque has querido
-Pufffff y dale, que ya lo se joder!!!!!!!!

En ese momento se ponía la chaqueta.

-No hace falta que levantes la voz y menos en público
-Haré lo que me salga del coño, ¿ te parece?.

No contesté, me la quedé mirando, quería estar seria  pero se le escapaba la risa a la vez que se ponía roja. Le clavé la mirada en silencio unos segundos, suficiente para ver como le subían los colores, pasados esos segundos me volví a apalancar y le di un trago a la cerveza como si no hubiera pasado nada, pero los dos sabíamos que había que volver a casa. No tardamos mucho en subir, ya estaba anocheciendo cuando cogimos el camino de vuelta, por un momento debatimos sin coger algo de cena, pero como habíamos estado picando algo no teníamos mucha hambre y decidimos no coger nada. Ya montados en el coche, yo iba maquinando mientras conversábamos, sería fácil solo tenía que tirarle de la lengua un poquito más al llegar a casa y terminaría tumbada en mis rodillas.

Ya era de noche cuando entramos en el piso y en estos casos cuanto antes ataques mejor. Así que cuando entramos, ella fue a dejar el bolso en el comedor y me dijo que iba a ponerse cómoda, aproveché que estaba frente a mi para cogerla con las dos manos de la cintura y decirle.

-Espera un momento que tenemos que hablar.
-Pufff que quieres pesado.
-Vamos al sofá

La cogí de la mano y no tuvo más remedio que seguirme, yo me senté ella se quedó de pie.

-Bueno que?
-Que de que?
-No se, te noto como alterada ¿no?
-Debe ser la primavera, pero yo no me nota nada que conste
-Te hace gracia?
-No voy a llorar sin motivo, no sería muy normal
-Y sigues?
-Pues no lo se si sigo, no entiendo mucho de que va esto?
-Te parece medio normal, como me contestaste en la terraza?
-Como te contesté? no me acuerdo
-No te acuerdas? pues vaya memoria
-Ya me conoces, selectiva
-Ya...igual te la tengo que refrescar, vete a la habitación un rato a ver si recuerdas, en un ratito te llamo y te vuelvo a preguntar.
-Si claro a la habitación a quitarme el vestido y después al baño a quitarme la pintura.

Ahí ya me levanté de repente y sin decir nada la cogí de la oreja y la llevé hasta la habitación entre quejas.

-Por si tenías alguna duda que estaba hablando en serio y ahora te sientas en la cama y haces memoria hasta que te llame.

Me di media vuelta y me fui cerrando la puerta. Supongo que no se esperaba aquella reacción o tal vez si y es lo que deseaba, pero ahora tendría un buen rato para pensar, para que su mente fuera anticipando lo que pasaría en el momento que la llamase, unos minutos de tensión in crescendo, de hormigueo nervioso en su estómago, en su culo y en algún sitio más. Yo me senté tranquilamente de encendí un cigarrillo y me lo fumé tranquilamente, cuando lo terminé fui hasta la cocina, usando el sonido de mis pasos para aumentar su tensión, sabía que podía oirlos acercarse o alejarse, solo fue un amago, volví al comedor y decidí crear un escenario solo con unos pequeños detalles. Un cojín sobre el apoyabrazos del sofá, una silla en medio entre la tele y el sofá y la libreta y un bolígrafo en la mesa. Entonces si fui a buscarla, abrí la puerta de la  habitación ella seguía sentada en la cama, me miró y entonces pronuncié su nombre completo y su apellido, seguido de un tajante.

-Acompáñame.

Se levantó y me siguió. Unos pocos pasos y entramos en el comedor, yo fui directo al sofá a sentarme y ella se paró a un metro de mi, de pie. Una pregunta simple y directa

-¿Has hecho memoria?

Silencio, por lo que decido refrescársela.

-Pensaba que la último vez que pasó lo mismo había quedado muy claro que no iba a permitir que se repetiera.
-Pero....es que no se que ha pasado
-Lo se esa memoria selectiva ¿verdad?

Un sonrisa nerviosa se dibuja en su cara.

-Ese tipo de contestaciones y más en público, se van a acabar o por las buenas o por las malas.
-Puffff estaba jugando
-Pues aprende a parar
-Ya sabes que soy impulsiva
-Por eso necesitas disciplina, para que no te pierda la boca. En la mesa tienes el cuaderno y un bolígrafo empieza a copiar 100 veces: "No volveré a contestar mal en público".
-No joder...eso es aburrido!!!!!!!

Entonces hice el amago de desabrocharme el cinturón, suficiente persuasión para que cogiera el camino de la silla y aunque quejándose se sentase a copiar. Yo me senté en silencio los dos, podía escuchar los trazos del bolígrafo sobre la hoja del cuaderno al copiar y pasado un tiempo le dije.

-Cuantas llevas?

Paró y me dijo:

-58
-Déjalo y levanta.

Dejó el boli sobre la mesa, retiró la silla y se levantó.  Yo también me levanté.

-Sabes yo si he hecho memoria y me he acordado de la última vez que te castigué por lo mismo que hoy, por lo que veo, no debí ser lo suficientemente estricto, así que esta vez me voy a asegurar de que la próxima vez que tengas tentaciones te acuerdes.

Entonces me senté en la silla y ya sentado continué.

-Para empezar esta vez no vas a tener derecho a calentamiento, así que ponte en mis rodillas, ya con el vestido levantado y el culo presentado.

Me la quedé mirando, ya no tenía escapatoria, solo podía rendirse o la haría rendirse yo lo que sería peor. Despacio se levantó el vestido y aguantándolo levantado se acercó y se dobló despacio también sobre mis rodillas en la silla tuvo que soltar el vestido para apoyar las manos en el suelo, la posición sobre las rodillas es muy infantilizante, pero aun lo es más cuando en vez de la cama o el sofá usas un silla desnuda en el centro de la habitación, alli estaba en mis rodillas como una niña traviesa, terminé de levantarle el vestido bien, debajo solo había el minúsculo hilo de un tanga, antes de empezar decidí que también me estorbaba y metiendo los dedos en la cintura elástica los deslice hasta mitad de su recorrido, por encima de las rodillas, entonces puse mi mano en su culo suave y frío y empecé a acariciarlo haciendo círculos, desde mi posición podia ver su coño entreabierto y brillante, excitada a pesar de la perspectiva de un castigo y entonces dije.

-Vamos a empezar a refrescarte la memoria.

Al terminar de decirlo empecé a azotarla con la mano con el  ritmo cadencioso del continuo "plas, plas"  de banda sonora, poco a poco su piel fue cogiendo un tono rosado uniforme, yo intentaba cubrir con los azotes toda la zona repartiendo bien, a medida que la azotaina progresava el color rosado fue dando paso a un rojo más brillante y eso cambio de color iba en consonancia a un aumento de la intensidad de los azotes, mi mano disparaba continuamente como una ametralladora sobre su piel desprotegida. Fueron unos diez minutos de azotaina in crescendo y sin pausas, su silencio inicial dio paso algún gemido a medida que la zurra progresava, pasado esos diez minutos paré, la palma de mi mano también estaba roja, caliente y hormigueante, empecé a pasarle suavemente el dorso, para notar el cambio de temperatura en su piel, ella respiraba aliviada mientras la acariciaba en silencio. Esa posición es bastante incómoda, entonces le di un palmadita y la ayuda a levantarse.

-¿Vamos recordando ya?

Al levantarse le vestido cayó por la fuerza de la gravedad,  no me contestó, de haberlo hecho tampoco hubiera cambiado nada, me levanté yo también y la acompañé hasta el rincón, la puse con la nariz tocando a la pared y yo mismo le puse las manos encima de la cabeza, al terminar me desabroché el cinturón, le subí el vestido y le pasé mi cinturón por encima de la cintura, abronchándoselo de tal manera que mi cinturón en su cintura le sujetaba el vestido levantado, mostrándome su culo rojo en el rincón. Retiré la silla y la puse en su sitio, la idea era dejarla un ratito en el rincón que sintiera bien el calor y el picor de la azotaina en el culo, pero antes de sentarme a contemplar no pude evitar acercarme por detrás el tanga ya estaba en sus tobillos y con mis dedos busqué desde atrás su coño, pasé dos de mis dedos por el, húmedo, hinchado y palpitante, se los acabe metiendo, provocándole un gemido.

-Te gustaría ¿verdad?...

Empecé a meter y sacar los dedos de su coño chorreante..ella echó la cabeza para atrás y cerró los ojos y entonces paré en seco y fui a sentarme en el sofá, unos minutos a esperar que el ardor de su culo bajase, ella se mantenía inmóvil, no era precisamente su lugar favorito, la llamé, bajó las manos de la cabeza y se dio la vuelta, le indiqué el apoyabrazos del sofá sobre el cual había un cojín, no protestó obediente se acercó, antes de colocarse le pedí que se quitasé el cinturón y me  lo diese, lo hizo y acto seguido se colocó en la posición, es mucho más cómoda, ya que el cuerpo descansa en el sofá y los centímetros que se eleva el apoyabrazos dejan el culo perfectamente levantado y expuesto. Al ponerse lo primero que hice fue levantarle el largo y vaporoso vestido de forma muy ritual y lenta, recreándome, después busqué los tobillos para terminar de quitarle el tanga y separarle ligeramente las piernas, entonces cogí el cinturón y mientras lo doblaba le dije.

-Yo si me acuerdo, que la última que te castigue por portarte mal, fueron 20 azotes con el cinturón, hoy serán 40 a ver si así no se repite, quiero que los cuentes, si te equivocas volvemos a empezar, si te pierdes también y si no te acuerdas de decir algún número también. Por la posición del sofá me quedaba a mano cambiada, pero hay una técnica ideal para usar el cinturón en esas condiciones, consiste en sujetarlo con la mano derecha justo por el doble así lo consigues estabilizar y entonces simplemente dejas ir la mano izquierda, así lo hice y "zasssss" el cinturón cruzo el aire para impactar sobre su culo desnudo, espere a escuchar lo que quería, un suspiro y un uno salió de su boca. Seguí con ese ritmo, azote, pausa y al escuchar el número vuelta a armar el brazo y nuevo azote. En el quince antes de impactar se movió apretó las nalgas e hizo un gesto como de evitación. Inmediatamente le dije:

-Como vuelvas a poner el culo duro y no lo vea bien presentado en los que te quedan, ire añadiendo azotes a la cuenta, ¿está claro?.

La advertencia hizo efecto instantáneo, ya que fue terminar de decirlo y recolocarse arqueando más la espalda y levantando el culo. A los 30 azotes hice una pausa más larga, examinando la piel de su culo con mis dedos, para comentar en voz alta.

-Yo se de una que gracias a su bocaza, va a estar una semana sin poder sentarse.

Tras un rato de "inspección" vuelvo a tomar el cinturón, solo que esta vez los diez últimos son más rápidos seguidos sin pausas entre medias, haciendo que cuente rápido mientras sostiene el aliento, hasta que escucho entre gemidos:

-Cuarenta!!!!!!

Entonces todo se detiene, se vuelve a hacer el silencio solo la hebilla del cinturón tintinea al dejarlo colgando de la silla, ella aun respira agitada, tiene las piernas temblorosas, siente el calor subiendo por sus nalgas que se irradia por todo el cuerpo, yo simplemente espero sin  hacer nada, hasta que recupere el aliento, entonces empiezo a acariciarle suavemente el culo, que del rojo ha pasado al púrpura

-Espero que esta vez sea la definitiva, porque si hay otra....

De repente dejo de acariciarla, voy a por el cuaderno y el bolígrafo y se lo pongo junto a la cabeza.

-Termina de copiar.

Se queja, pero acaba por coger el cuaderno abrirlo, se incorpora apoya los codos en el sofá y empieza a copiar, yo me coloco detrás de ella, entre sus piernas, que separo más para caber, veo desde allí como empieza a copiar, su culo muy rojo, con algún tono azulado de los bordes del cinturón, sin decir nada, dejo caer mis pantalones, me cojó la polla la friego un par de veces contra su coño.

-Sigue copiando

Y de repente de la meto hasta el fondo, suspira deja de copiar por un momento.

-¿Que te he dicho?

Al momento se pone a copiar otra vez y entonces empiezo a entrar y salir muy despacio de su coño caliente y mojado, sigo con el movimiento lento hasta que termina las 42 lineas que le faltaban, cuando termina le pido el cuaderno lo dejo encima del respaldo del sofá y empiezo a  moverme más rápido a la vez que la cojo con las dos manos de las caderas y la empujo contra mi, a cada embestida su culo castigado choca con mi cuerpo y cada vez me muevo más rápido y ella me sigue y también empieza a moversa a la vez que su respiración se agita de nuevo, gemidos y jadeos invaden el salón, en un determinado deja de moverse se queda quieta y tensa, se que se va a correr y aumento el ritmo y se corre, lo puedo notar en mi polla comprimida por los espasmos de sus músculos íntimos, pero no paro yo también me noto que voy a explotar y no tardo mucho, mientras ella sigue saboreando su orgamos llega el mio que me deja exhausto, tengo que apoyarme en el sofá con los brazos rodeando su cuerpo y con mi polla aun dentro de ella. Respiramos profundamente los dos....noto su culo caliente tocando mi pubis.

Continuará.





sábado, 12 de mayo de 2018

Disciplina anal.






Si hay unos juegos que para mi combinan a la perfección con el spanking son los juegos anales. El ano está considerado una zona erógena del cuerpo su cercanía con los genitales y el hecho de compartir las mismas ramas nerviosas y de riego sanguíneo que estos hace que sea una parte especialmente sensible. A parte tenemos la vertiente psíquica según la teoría freudiana es tan importante que una de las fases del psicodesarrollo se conoce como: "fase anal" . Esta fase se refiere al momento en el cual el niño experimenta el placer del control de su propio cuerpo y ese placer va asociado a un displacer previo el binomio retención/expulsión en el cual la sensación desagradable (retener) anuncia la sensación agradable expulsar y además constituye el primer contacto con las normas sociales y la autoridad que "obligarla niño a regularse. Además el ano es probablemente la parte más íntima y escondida de nuestro cuerpo la que más pudor nos provoca. 

Descrito esto a modo de introducción en las próximas líneas describiré algunos juegos anales que ligan a la perfección con el spanking


Los juguetes:  hay infinidad de juguetes en el mercado para uso anal pero yo me voy a centrar en dos: plugs y bolas anales.

Plugs: creo que no es necesario describir un plug anal en el mercado hay infinidad de modelos de todos tamaños y materiales desde la silicona hasta el cristal o el acero quirúrgico. Los hay lisos y otros con ondulaciones o relieves material tamaño y textura depende ya de gustos y curiosidad. Yo personalmente soy fan de los plugs metálicos de acero quirúrgico pero repito es una cuestión de gustos.

Los plugs para mi son un juguete básico del kit spanko. El objetivo de todos estos juegos anales a los que voy a hacer referencia es aumentar la sensación de castigo a través de otras sensaciones como el pudor, la vergüenza, la incomodidad o la sensación de descontrol del propio cuerpo. Así que el plug nos ayudará a conseguir eso como una especie de extra a las azotes. Su manejo es muy sencillo se trata de introducir el plug en el ano del o la spankee durante o después de la azotaina. Yo personalmente soy partidario de su uso después creo que le da más potencia a su objetivo hacerlo cuando ya han cesado los azotes pero se siente aún ese picor en el culo de hacerlo durante se pueden camuflar sensaciones ya que el plug puede despistar la mente de los azotes. Además después da mucho juego pudiendo hacer que el o la spankee tengan que estar en el rincón con el plug puesto o hacerlos sentarse a copiar una frase o hacer una redacción por ejemplo. También puede ser muy divertido hacer que el o la spankee hagan vida normal un tiempo llevando el plug imaginad por ejemplo ir a tomar algo ...eso sí es importante recordar que el ano no tiene lubricación natural y que no es conveniente llevar excesivo tiempo un objeto extraño en el ano.

Bolas anales: si distinguen de las típicas bolas chinas en que en vez de ser dos y del mismo tamaño suelen ser más de tamaño creciente y con la Unión entre bolas más rígida las hay de distintos tamaños materiales texturas y largadas hay tiras de esta diez bolas y sobre los 30 cm por lo que a la hora de elegir hay que tener en cuenta la experiencia de nuestro partenaire y siempre jugar de forma progresiva. Su uso es similar al de los plugs usando las bolas como complemento al castigo y para potenciar esas sensaciones físicas y mentales sobre las que queremos incidir.

La penetración o coito anal es una práctica que podríamos considerar de sexo convencional tanto en parejas heterosexuales como homosexuales, pese a ello es una de las prácticas que mejor ligan con el spanking por diversos motivos.

Para empezar de todas las prácticas de sexo "convencional" el coito anal es la que tiene más halo de dominación, incluso cierto toque de "ultraje" lo cual es ya motivo suficiente. El hecho de ser una práctica que puede provocar mucha excitación pero que al no exisitir estimulación directa de los genitales no es finalista osea por si sola no provoca el orgasmo en quien recibe, eso puede ser muy interesante para incluirla como castigo añadido de restricción del placer. También es importante que dentro de la práctica va implícita cierta dosis de dolor o molestia.

El coito anal es un práctica que siguiendo unos sencillos pasos es asumible para la mayoría de la gente. Lo primero es que como en todo la estimulación mental es el mejor calentamiento, si hay deseo y excitación todo es más asumible y eso debería ser algo común a cualquier práctica y más a esta en concreto. Después hay que tener en cuenta que el ano está diseñado para expulsar y cerrar el acceso y lo que pretendemos es todo lo contrario, pero afortunadamente se puede "entrenar". Una buena estimulación previa sin prisas es el mejor aliado, en esa estimulación podemos usar caricias, pequeños masajes, incluso usar la lengua ya que al tratarse de una zona tan sensible provocaran muchas sensaciones. El siguiente paso es dilatar progresivamente, podemos usar juguetes o simplemente algo que todos tenemos que son las manos y los dedos y por último recordar de nuevo que el ano no tiene lubricación natural y la ayuda de lubricante externo nos será muy util, evitar las brusquedades si lo hacemos correctamente el esfinter se dilatará y ya tendremos tiempo. Hoy en día es fácil encontrar lubricantes que a su vez llevan entre los principios activos cierta dosis de anestésico local, yo personalmente no los recomiendo, insensibiliza con lo que se pierde la sensación y a su vez nos pueden despistar de cualquier alarma.

Personalmente creo que el coito anal puede poner la guinda de una buena azotaina y como siempre lo principal es monitorizar en cada momento las reacciones de tu pareja.


 La siguiente práctica que vamos a hablar es de una práctica con historia el figging o jengibre es una práctica que tiene su origen en los correccionales británicos de la época victoriana ahí se empezó a utilizar un tallo de jengibre que era introducido en el ano de los pequeños delincuentes para así evitar que apretasen las nalgas durante los castigos ya que al apretarlas lo que hacían era "exprimir " el jengibre provocándose más ardor y no tenían más remedio que relajar las nalgas durante el castigo.
Rápidamente esa práctica pasó a formar parte del universo sadomasoquista los más puristas querrán conservar la tradición y usarán es tan práctica para evitar que el o la spankee aprieten las nalgas durante la azotaina. Yo prefiero no adulterar las sensaciones y mi preferencia es usarlo después de la azotaina como castigo extra por ejemplo introduciendolo y haciendo que la spankee debe aguantarlo puesto un rato con la amenaza de más azotes si se cae.

Su utilización es muy sencilla el jengibre hoy en día es fácil de conseguir se trata de cortar un tallo del tamaño aproximado de un dedo pelar tres cuartas partes más o menos dejando una pequeña porción si pelar para manejar y darle forma de bala. Una vez hecho se introduce en el ano del o la spankee en el momento deseado. La sensibilidad al jengibre es muy variable hay quien los describe como un ardor insoportable y quien apenas dice sentir un pequeño ardor excitante y en muchos casos ese ardor pide ser calmado a través de la penetración. Yo no aconsejo su uso vía vaginal la mucosa vaginal es muy sensible y produce un efecto anestesia que insensibiliza.

En cuanto a seguridad con lavarse las manos o usar guantes si vamos a manipular jengibre y después tocar otras partes del cuerpo y tener a mano hielo por si la otra persona tienen especial sensibilidad el jengibre es suficiente


 Ahora vamos a tratar por encima una práctica un tanto contorvertida que suscita diversas reacciones: los enemas.

Es una práctica que tiene un origen médico se trata de introducir líquido en el recto para forzar la evacuación. Es una práctica que tiene un marcado componente de humillación y de cesión del control del propio cuerpo, por lo cual tal vez requiera de más preparación mental que física, ya que bien hecha no va a crear ningún problema si se siguen unas pautas.

Lo primero es siempre usar material adecuado, otra cosa a tener en cuenta es que el recto tiene bastante capacidad de absorción por lo tanto evitar introducir ningún líquido que pueda tener algún tipo de tóxico como el alcohol. Lo mejor es usar simplemente agua o suero fisiológico neutro ni salino ni glucosado. Es muy importante también que la temperatura del líquido sea tibia, ni fria ni caliente y como siempre progresividad sobre todo en la cantidad de líquido, para empezar medio litro es más que suficiente.Es posible adquirir en farmacias enemas ya preparados que unicamente hay que aplicar. Teniendo esto en cuenta es una práctica inofensiva.

Como decía antes es una práctica que conlleva una gran carga de humillación y de sensación de descontrol de algo tan especial como es nuestro propio cuerpo, eso es precisamente lo que la hace una práctica que combina muy bien con el spanking, sobre todo en aquellas ocasiones en las cuales se le quiera dar un marcado componente de castigo, por lo que supone en lo mental. Una vez aplicado el enema a los pocos minutos provocará unas intensas ganas de ir al baño, lo cual nos crea un escenario de juego de claro carácter dominación/sumisión, jugando por ejemplo a no permitir durante un tiempo satisfacer esa necesidad o que haya que pedir permiso para satisfacerle, es importante el tiempo de espera, lo ideal es jugar con abanico que va de entre los 5 y 10 minutos después de la aplicación, vamos haciendo aguantar y mínimo de 5 minutos y un máximo de 10 antes de ir al baño, yo no alargaría esa espera nunca más de 10 minutos ya que un exceso puede llegar a provocar una subida de sodio.

Pues ahi os dejo un pequeño resumen de esta práctica y para terminar recordar que si bien realizada esporádicamente es una práctica que no solo no reporta ningún prejuicio para la salud, sino que por contra puede ser beneficiosa, no conviene abusar de ella, ya que si se lleva a cabo muy continuadamente corremos el riesgo de eliminar la flora bacteriana "buena", además de que al volverse habitual perdería el encanto de lo extraordinario.
 
 Hasta aqué este artículo que toca un poco sobre los juegos anales y como ligan con el spanking, como ya hemos visto su asociación viene muy dada por sensaciones psíquicas como el pudor, la vergüenza, la humillación y la sensación de descontrol. Simone de Beauvoir decía en "el segundo sexo" que el pudor en la mujer reside detrás para referirse al culo y justificaba esa afirmación en el hecho que la mujer tienen que descubrirse las nalgas para orinar a diferencia del hombre no se si tendrá razón la escritora francesa pero si se por experiencia que a veces basta con hacer que tenga que ofrecerse y exponer las nalgas desnudas para provocar todas esas sensaciones descritas aumentadas en el caso de tener que exponer o mostrar el ano.

También es importante tener conciencia que el ano es un órgano compartido por hombres y mujeres a diferencia de los genitales lo que hace que todas las prácticas descritas puedan aplicarse en caso de hombre spankee o sumiso y las sensaciones físicas serán similares.

Aprovecho para pediros que si alguien quiere añadir algún juego más puede hacerlo a través de los comentarios y así se enriquecería mucho el post.

martes, 1 de mayo de 2018

Fluir (La libreta XVI)





Viernes a mediodía acababa de comer y me estaba tomando el café, pensando ya en el fin de semana, cuando sonó el teléfono, era ella.

-Hola!!!!
-Hola que pasa ya tienes ganas de mi?
-Idiota, no era para recordarte que cuando llegues no estaré, tienes llaves ¿no?.
-Me lo parece a mi ¿o esto ya lo hemos hablado?
-Ya se que lo hemos hablado pero por si acaso.
-Pues no te preocupes si tengo llaves
-Perfecto, llegaré pronto y no conduzco.
-Vale pues, entonces te espero despierto.
-Vamos yo creo que antes de medianoche ya estoy en casa
-No le des más vueltas y pásalo bien.
-Gracias!!!! no coduzco,  nos vemos en rato
-Eso

Ya sabía desde hacía días que aquel Viernes iba de cervecitas y picoteo con las compañeras de trabajo, ya lo habíamos hablado, además no era la primera vez y yo tenía llaves así que ningún problema, ya vendría.

Terminó la jornada y puse rumbo a su casa, aunque no tenía tanta prisa ella no iba a estar, cuanto antes llegase mejor, me quitaba el viaje de encima y descansaba. Llegué sobre la hora habitual, y cuando llegué la casa estaba vacía. Dejé mis cosas y lo primero que hice institivamente fue revisar que todo estuviera en orden y lo estaba además concienzudamente, la habitación impecable, el baño perfectamente recogido, lo cual no era muy normal cuando salía, incluso la cocina estaba impecable, me reí y pensé: "No me lo piensas poner fácil", tampoco en la libreta había ninguna anotación, pero quedaba mucho fin de semana por delante.

Me puse cómodo y me apalanqué en el sofá, llovía a cántaros, se le había dado aquel año por una primavera lluviosa, puse la tele intentando matar el tiempo, al poco me llego un mensaje preguntando si había llegado, le respondí que hacía ya un rato, me dijo que en la nevera había de todo para cenar y le contesté que se olvidase de mi un rato y lo pasara bien, que ya sabía espabilarme solo. Fueron pasando las horas y me entretuve viendo un par de documentales, cuando empezaba a entrarme el sueño me llegó un mensaje.

-Ya estamos en el coche subiendo, un cuarto de hora y estoy alli ¿estás despierto?
-Si ahora si...muy bien te espero.

Lo cierto es que estaba medio dormido, pero el mensaje me espabiló. Unos 20 minutos después esuché unos tacones subir la escalera, acercarse a la puerta y la llave entrando en la cerradura, una pausa en el taconeo nada más cruzar la puerta y unos pasos mucho más silenciosos, hasta que apareció ella con los zapatos en la mano.

-Es que suenan mucho...
-Que tal? como ha ido?
-Genial, ahora te cuento, déjame que me quite esto.

Se fue para la habitación, pensé que se iba a poner cómoda a desmaquillar y demás, pero apareció de nuevo enseguida, solo se había quitado las medias y sin decir nada se tiró encima de mi que estaba apalancado en el sofá y en un exceso de cariño nada habitual...

-Estabas aburrido?
-Un poco, pero ahora ya no...
-A ver que encuentras por ahí debajo

Descardamente me cogió las dos manos y las puso debajo de la falda, y le hice caso, las subí acariciando la piel desnuda, hasta encontrar los dos globos carnosos y suaves de sus nalgas desnudas.

-No veas con las cervecitas ¿no?.
-Hoy han sido vinos

Tenía el pelo húmedo de la lluvia y empezó a  besarme, impregnándome del sabor a pintalabios, poco podía hacer ante semejante asalto más que dejarme llevar y fluir, los besos y las caricias se fueron haciendo cada vez más lascivos y la tensión del deseo se podia cortar con un cuchillo, no se como acabamos en el suelo siguiendo el ritual de toqueteos que conducía irremediablemente a algo más que caricias y besos. En un determinado momento, ella se quedo arrodillada y yo tumbado, momento que aprovechó para quitarme el pantalón, y sin más me cogió la polla con la mano, se acercó con sus piernas haciendo de puente entre mi cuerpo y se la metió hasta el fondo, quedándose sentada encima de mi con mi polla dentro del calor húmedo de su coño, frotándose contra mi pubis, mientras me miraba con aquellos ojos brillantes y llenos de deseo.

-Ya sabía yo que valía la pena esperarte despierto
-Es que si no, te hubiera despertado
-El vino te pone así?
-Ufffff no lo sabes bien

Tras un rato de frotarse empezó a cabalgarme despacio, yo la cogí con fuerza del culo con las dos manos, ayúdando en el continuo subir y bajar, entre suspiros y gemidos cada vez más acelerados, entonces cambié mis manos de posición las llevé a su cintura ayúndandola en su galope, ella cerró los ojos, la respiración entre cortada los jadeos cada vez más intensos estaba claro que el orgasmo estaba al caer y entonces de repente se quedó quieta, apoyó los brazos en el suelo clavándose mi polla hasta el fondo y noté las contracciones de sus músculos íntimos apretándome la polla entre gemidos y entonces un fluido caliente empezó a mojarme el pubis, entre espasmos, al principio creí que era fruto de un intenso orgasmo, pero continuaba el fluido, la miré y se detuvo, abrió los ojos y se puso roja al instante.

-Joder no se que me ha pasado.....
-¿En serio?

Me puse a reir.

-No me había pasado nunca, es que no he podido controlar....

Sin decir nada más se levantó y salió en dirección al baño, yo me quedé un momento como sin saber reaccionar, entonces me levanté y me fui al baño, allí sentada en la taza haciendo pis o más bien terminando, entonces le dije para romper el hielo que se había formado.

-¿Y si nos damos una ducha?

No me contestó, yo me metí y al poco entró ella no dijo nada, estaba muy avergonzada, intenté acercarme pero no me dejó, simplemente nos dimos una ducha en silencio. Yo salí primero y mientras me secaba salió ella ni me miraba y ahí me di cuenta que solo había una manera de cambiar aquello de raíz, cuando estaba seca se puso las zapatillas e intentó coger el albornoz, pero no la dejé la cogí de una muñeca y desnuda solo con las zapatillas tiré de ella hacía el comedor.

-Tu y yo tenemos una cosa pendiente...

Bajó la mirada y me siguió, o más bien se dejó llevar por mi que tiraba de ella, cuando llegamos al sofá, me senté y sin apenas hacer fuerza y sin resitencia tiré de ella para ponerla en mis rodillas.

-No hace falta que te diga porque estás aquí ¿verdad? y prepárate porque de lo voy a poner tan caliente que se podría calentar la cena en el.

Sin decir nada más empecé a azotarle el culo desnudo, el monótono y continuo "plas, plas" de mi mano azotando su culo, se convirtió en la banda sonora del edificio silencioso a esas horas, despacio sin prisa fui aumentando el ritmo y la fuerza, hasta llegar a un punto en el que cada azote pica y mantuve ese punto un buen rato, viendo a la vez como su piel se iba enrojeciendo cada vez más, ahora el rítmico "plas, plas" tenía el acompañamiento de su respiración que de vez en cuando dejaba escapar algún gemido o resoplido de dolor. Entonces paré y estuve un buen rato en silencio acariciándole el culo muy rojo y caliente ya en absoluto silencio, hice alguna incursión fugaz con mis dedos entre sus piernas y pude comprobar, que a pesar del silencio su cuerpo hablaba por ella. Entonces la hice levantarse, seguia sin mirarme, por lo que me levanté la cogí de la mano y la llevé hasta el extremo del sofá a mi posición de castigo preferida, y allí la puse en ella tumbada sobre el apoyabrazos del sofá. La dejé y me fui a la habitación de vuelta llevaba unos de mis cinturones en la mano, procurando que la hebilla sonase de camino y así supiera lo que iba a pasar, llegúe y doble el cinturón por la mitad, sin soltarlo lo coloqué en su culo desnudo y rojo, varias veces y entonces empecé la segunda parte de la azotaina esta a cinturón, ahora no era el monótono "plas, plas" el ruido que inundaba todo, era el golpe secó del cinturón cruzando su piel y después el silencio solo roto por algún suspiro que se le escapaba, los azotes llevaron siempre el mismo ritmo, un golpe seco de arriba a abajo, unos segundos de tiempo para que sintiera bien el efecto del cuero en su piel y de nuevo armaba el brazo y descargaba el cinturon en su culo desprotegido y expuesto. No se el número de azotes que le di, ni conté, ni la hice contar, pero como fue  una azotaina lenta, estoy seguro que cerca de la cinquentena se llevo, sino alguno más. cuando decidí terminar, dejé el cinturón un momento en su espalda y con la yema de los dedos reseguí los bordes de la azotaina, osea esa zona, donde la piel cambia de color a consecuencia de los azotes, que cuando son con el cinturón suele ser además la zona más perjudicada, como me indicaban los puntitos morados que había en todo ese borde y en algunas zonas de dentro de los límites también, la piel le quemaba, como pude comprobar al pasarle el dorso de la mano por toda la zona. Entonces cogí el cinturón y le dije.

-Siéntate en la esquina del sofá, pon un pie en el suelo y el otro encima del sofá, las piernas bien separadas y el culo en el borde del asiento.

Me miró extrañada como preguntando con la mirada que tramaba. Pero lo hizo, una vez en posición la miré y cogiéndola de la cintura, la empuje hacía delante, llevándola aun más al borde, entonces me senté en la mesilla del café y empecé a enrollar el cinturón en mi puño de tal manera que al final solo quedaba un lengüeta de unos 20 cm de cuero sin enrollar, me di un par de golpes en la palma de la mano para comprobar la eficacia y entonces la miré y le dije.

-Te voy a dar 20 "ahí", así que manten las piernas bien abiertas y no te muevas.

Me agaché, ella cogió un cojín y se lo llevo al pecho apretando con fuerza, que también le tapaba media cara. Apunté bien y le dí el primer azotes, no con mucha fuerza, el objetivo no era hacer daño, solo que ponerselo rojo y que picase un poco y de paso estimular, pero a pesar de eso a cada azote le siguió un gemido y un respingo, al terminar los 20, tenía el coño suave y sin pelo también bastante rojo.

-Ahora te vas a ir un rato al rincón de pensar y cuando quieras hablar, hablamos...

Sin decir nada, aunque resoplando se fue al rincón, manos en la cabeza y la nariz pegada a la esquina de la pared. Yo me senté un momento, me iba a encender un cigarrito pero recordé que había dejado el tabaco en la cocina y ya que iba me lo encendí allí a medio fumar y sin hacer mucho ruido me acerqué de nuevo al comedor, ella no se percató porque al entrar tenía una mano entre sus piernas, que al verme volvió rapido a su posición.

-¿Se puede saber que hacías?
-Pufffff no es lo que parece, es que pica....

Me acerqué a ella le cogí la mano indecente, con mis dedos toqué los suyos, aun húmedos, haciendo el gesto de no con la cabeza, le indiqué el apoyabrazos del sofa, se quejó y se llevó un par de azotes, que entendió y se fue directamente a la posición de castigo de nuevo.  Una vez en posición le dije.

-Ahora termina lo que empezaste
-¿Que?
-Que te masturbes
-¿En esta posición?
-Si

Resopló pero enseguida vi como su mano aparecía timidamente por debajo de su cuerpo entre sus piernas, yo para ayudarla me puse a acariciarle las nalgas castigadas, dos de sus dedos empezaron a entrar y salir de su coño y mientras se masturbaba yo le daba alguna palmada en su culo ya castigado, hasta que se corrió, entonces mientras ella tomaba aire y seguía jugando con sus dedos, volví a coger el cinturón y enrollarlo como antes, dejando solo los 20 cm finales sueltos, me puse de nuevo detrás ella seguía pasándose los dedos por todo el coño y le dije.

-Sepárate bien el culito

Ahí si se quejó y rechistó, un azote en el muslo y entonces vi como se llevaba las dos manos al culo una a cada nalga y las separaba tímidamente. Otro azote y un mensaje muy claro.

-Quiero ese culito bien expuesto

Se quejó pero me hizo caso, sus manos separaron bien las nalgas y dejaron lo máximo expuesto su ano. Y le dije.

-Lo de antes no tiene ninguna importancia, de hecho si te soy sincero, pasada la sorpresa inicial, ha sido incluso muy excitante, que "fluyeses" de esa manera. El castigo era para quitarte la tontería que tenías encima por la vergüenza, pero sabes perfectamente que en el rincón no puedes tocarte y eso si es una norma muy concreta y clara, que tendrá sus consecuencias durante el fin de semana empezando por esta.

Entonces un movimiento rápido de muñeca y el cuero impacto en su ano expuesto, escena que se repetio una docena de veces, como en los azotes entre las piernas el objetivo no era el dolor, sino el morbo de la escena, la exposición, la vulnerabilidad, todo eso...al terminar, dejé el cinturón y le dije que no se moviera, que se mantuviera así bien expuesta con las nalgas separadas, yo fui a por lubricante, de vuelta dejé caer un chorrito de lubricante al agua entre sus nalgas, lo extendí bien con un dedo, hasta que ese dedo se coló en su culo y entonces le dije.

-Que sepas, que lo que queda de fin de semana, este va a ser el único agujero de tu cuerpo que voy a usar, eso como castigo a tocarte sin permiso. Saqué el dedo de su culo, liberé mi polla, la lubriqué también y la llevé a su ano, que ella aun mantenía bien expuesto para mi pase la punta varias veces por toda la zona hasta que ayundándome de la mano apunté bien al estrecho agujero y haciendo fuerza empezó a romper la resitencia, cuando estaba a punto de entrar, me quedé quieto un momento y entonces de un golpe de riñones toda se deslizó dentro de su culo y empecé a follármelo, iba a ser lo único que me iba a follar aquel fin de semana su culo, como castigo por tocarse en el rincón.

Continuará.....

miércoles, 25 de abril de 2018

El castigo corporal en la historia.






"Existe toda una narrativa social y cultural alrededor del castigo corporal. Lo cual es fuente y alimento de fantasías" J. Markham.
 
 Una fantasía es como una especie de película mental que vamos proyectando continuamente en nuestra mente y que a medida que evolucionamos y vamos conociendo y experimentando, esa película también sufre modificaciones. Pero las fantasías no nacen de la nada, tienen un transfondo de realidad conocida, ya sea por experiencia propia, o por estímulos procedentes del exterior. La frase que encabeza esta entrada lo explica perfectamente, muy probablemente no existiría el spanking o cualquier otra fantasía de dominio y sumisión si no hubieran existido históricamente. Así que me parece interesante hacer un poco de historia con respecto al castigo corporal y como este está muy ligado desde siempre a la sexualidad.

Probablemente la primera vez que el ser humano usó el castigo corporal ritualizado debió ser en una escena similar a esta. Un grupo de humanos vence a otro en una lucha por recursos y territorio y en vez de matarlos, alguien decide que pueden ser útiles y por ejemplo hacer trabajos en beneficio de los triunfadores, muy probablemente los vencidos no aceptaran de buen grado la nueva situación y entonces ocurrió; el castigo físico como medio de control de terceros. El castigo corporal contiene una mezcla de disuasión y humillación. Ahora imaginemos ese hombre prehistórico que se ha negado a hacer las tareas encomendadas por los conquistadores, que es golpeado delante del resto de los capturados, el mensaje es claro, para todos: "si hacéis lo que se os dice, no os pasará esto" y a la vez la víctima recibirá una dolorosa lección, con el fin de actuar de estímulo aversivo. Pero no solo eso, la víctima indefensa a merced de los golpes, sin posibilidad de huir, potecia el poder de los dominante con respecto a los dominados.

Cuando el ser humano pasa ya a una vida social organizada, en los gérmenes de lo que hoy conocemos como estados, el castigo corporal no solo tiene un uso para el dominio de esclavos, sino que también es usado como medio de control del propio pueblo y empieza a usarse para generar una idea de justicia hacia las víctimas y la sociedad.

Paralelamente a eso, empieza a despuntar una idea que se ha convertido en una idea universal y común a todas las culturas: el dolor como una sensación que puede ser reconstituyente, estimulante y purificante. Y eso le otorga al dolor dos nuevas vertientes una "medicinal" o curativa y otra vertiente espiritual.

Y es así como podemos concluir que a lo largo de la historia se han observado tres tipos de castigos corporales.

-Los "medicinales"
-Los penales
-Los religiosos o espirituales.

Ya en las primeras culturas escritas encontramos ejemplos de ello. Por ejemplo en la Grecia clásica una mujer que no había concedido en los primeros años de matrimonio realizaba un ritual curativo que consisitia en visitar el templo de Juno, para ser azotada en las nalgas por un sacerdote. Las lupercalias romanas también estaban asociadas a ritos de fertilidad, con lo cual parece que esa mezcla de curación y espiritualidad empieza a vincular castigo físico y sexualidad, sin complejos.

Pero he aquí que se produce un hecho histórico de vital importancia: el advenimiento del cristianismo, sobre todo desde que es adoptado como religión de estado por el Imperio romano. Roma había llevado a la máxima expresión un sistema basado en la esclavitud y para perpetuar ese sistema en el que en el estado romano habían mas esclavos que ciudados, hacía falta mucha capacidad de disuasión para evitar revueltas. Imaginad una casa donde hay cinco veces más de esclavos que de personas libres y que no ocurriera nada, la crueldad romana era extrema y destaca sobre todo la crueldad de las mujeres romanas para con la esclavas, muchas veces castigadas simplemente por celos, llegó a ser tan preocupante que un papa del siglo IV emitió una bula, amenazanado con la excomunión a todo aquel dueño cuyo esclavo muriera en los tres días posteriores a un castigo, digamos que aquella fue una de las primeras inclusiones de la iglesia en el castigo corporal, que como veremos será de vital importancia.

La siguiente incursión data del siglo VIII y es otra bula en la cual el papa de turno "aconseja" que en la aplicación del castigo corporal, tanto a esclavos, como en los castigos penales y los encaminados a mantener la disciplina en las instituciones religiosas, el lugar de aplicación sean las nalgas al considerarlo la zona más segura del cuerpo. Sin quererlo aquel Papa, institucionalizaba algo y es un nexo de unión entre castigo físico y erotismo, personalizado en una zona del cuerpo considerada erótica.

Y es toda la posterior influencia del cristianismo y también otras religiones lo que dio el impulso definitivo a la erotización del castigo, al pretender suprimir la naturalidad sexualidad y convertirla en pecado a expiar, influyó poderosamente en la erotización del castigo y mas en concreto de los azotes.


Si nos vamos solo a la vertiente penal del castigo corporal, veremos que se darían en cuatro tipo de casos.

-Hacia los criminales
-Hacia esclavos o sirvientes
-En los ejércitos.
-Y en la educación

En todos esos casos el castigo tiene ademas de la función disuasoria una función de marcar una jerarquia. La del sujeto con respecto a la ley, la del esclavo o sirviente con respecto al amo, la de la tropa hacia los superiores o la del hijo/alumno con respecto a los padres o profesores. Para conseguir eso se han de temer las consecuencias. Pero hay un variable que no se tuvo en cuenta, la capacidad adaptativa del ser humano y su capacidad de borrar de la memoria en corto espacio de tiempo la experiencias desagradables así como la habituación. Lo cual llevó al ser humano junto con el dominio de la tecnología a "perfeccionar" los métodos de castigo hacía métodos cada vez más crueles. Dos ejemplos de ello son el knut ruso o la caña partida china, métodos de flagelación que causaban gravísimas heridas en los castigados y ahí aparecen las primeras controversias, un esclavo malherido no puede trabajar, con lo cual no es rentable, lo mismo pasa con un soldado, no puede combatir.

Pero tiene que llegar el siglo XIX para que empiecen a surgir las primeras voces humanistas que hablan de derechos humanos y así paulatinamente se inicia un proceso inverso de erradicación del castigo corporal como método de control de la población, que coincide también con la erradicación de la esclavitud y las primeras conquistas de derechos sociales y laborales de la población vulgar. La transición es muy rápida y a finales del XIX casi todos los estados de Europa han suprimido el castigo corporal del código penal, quedando relegado a dos ámbitos, la disciplina en las instituciones penitenciarias (cárceles) y la educación tanto familiar como escolar.

Esa perdurancia en la educación es fundamental, ya que es en la infancia donde se gesta la sexualidad adulta y las experiencias infantiles y como son percibidas marcan la sexualidad adulta, y ni tan solo es necesario ser víctima, basta con que escuchar, leer o ver una escena para despertar una extraña perturbación en forma de excitación incómoda, que el tiempo lleve a construir sobre eso cimientos una fantasía. Llama y mucho la atención como el Reino Unido por ejemplo prohibió el castigo físico a criminales adultos 50 años antes de prohibirlos en los colegios publicos británicos prohibición que data de 1987 osea ayer. Cuando en instituciones penitenciarias fue prohibido después de la Segunda Guerra mundial, la explicación es muy sencilla hasta no hace mucho los niños eran considerados subhumanos, humanos por hacer y se primaba el fin a los medios, ni más ni menos.

Así que tras estre breve repaso histórico, no quiero alargarme mucho, en modo de resumen tenemos:

Que el objetivo inicial del castigo corporal fue el sometimiento, que a partir de determinado momento, seguramente cuando el hombre empieza a tener sus necesidades básicas cubiertas y tiene tiempo libre para analizar y experimentar se le otorga al dolor un valor curativo y espiritual. Que el cristianismo es fundamental a la hora de realzar ese valor espiritual al dolor y que sin querer influye ene la asociación del castigo al erotismo. Que si bien en occidente hace ya un siglo que se erradicó el castigo corporal como método penal, este ha perdurado en la educación hasta nuestros días, que ese nudo con la infancia es fundamental, ya que es durante la infancia y adolescencia cuando se crea la indentidad sexual adulta y que hay una asociación inconsciente entre castigo, atención, culpa, expiación y erotismo avalada por una narrativa histórica y cultural innegable y que es en base a esa narrativa histórica y cultural mezclada con la propia experiencia a esos estímulos lo que gesta una fantasía.

No me gustaría acabar esta entrada sin dejar algo muy claro. En el pasado se usaba el castigo corporal con el objeto de degradar al sujeto con el fin de crear remordimiento, reparación y disuasión. En la fantasía erótica del castigo corporal no se trata de degradar y subyugar más bien de todo lo contrario, se trata de satisfacer las necesidades de tu partenaire.

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