viernes, 11 de enero de 2019

Contactos (Actualización)




Como muchos sabréis en el hosting antiguo del blog, teníamos una página de contactos,  que por lo que sé dio algún resultado. Lo cierto es que no hay apenas lugares donde conocer gente afin a nuestros gustos, salvo páginas muy enfocadas a la temática BDSM. Así que un poco por petición popular voy a abrir una sección de contactos. Como este hosting no permite la creación de páginas a parte, simplemente voy a poner un etiqueta de contactos, en la parte superior derecha de la pantalla e iré publicando los contactos como si fueran una entrada más del blog. Quien quiera consultar los contactos sin tener que discriminar entradas, solo tiene que ir a las etiquetas pinchar la de contactos y ya está.

Las normas para poner un contacto son creo que las básicas.

-Nick

-Sexo, edad y rol

-Lugar de residencia (Mínimo Comunidad Autónoma)

-Y una descripción breve de uno mismo y de que busca (Recordad que el éxito de un contacto depende mucho de ello).

Esto enviarlo todo al mail mariposaschocolate@gmail.com  y será publicado en el menor tiempo posible.

Para terminar deciros que solo se admitiran contactos de spanking, sitios de contactos de BDSM en la red hay a patadas. Gracias y suerte!!!!!!!!!.

Por cierto si alguien quiere enviar una foto, eso si en la que no se reconozca cara, ni lugar, servirá para ilustrar el contacto.

Aviso: No se publicarán aquellos contactos que no envien el formulario cumplimentado como se explica arriba, vamos que solo tenga que hacer un copia y pega y colgar, ponedmelo fácil por favor.

sábado, 20 de octubre de 2018

Quien busca encuentra.





Nada más verla entrar por la puerta supe que algo había pasado, su saludo frio y distante, el hecho que no fuera a cambiarse y ponerse cómoda nada más llegar o que se fuera sola a la cocina a fumar sin invitarme a ir o simplemente sentarse en el sofá a fumar allí. Algo había pasado estaba claro y era algo que hacía que su cabeza estuviera dándole vueltas.

En estos casos siempre surge la misma duda ¿que hacer?. Yo tenía unos días libres y los había aprovechado para pasarlos con ella, pero claro ella trabajaba, así  que salia a las 7 y hasta las 4 no volvía, menos el fin de semana y la verdad me apetecía estar bien sin discusiones, pasarlo bien, así que decidí sondear la situación y me fui para la cocina, allí estaba fumando apoyada en el mármol con la mirada perdida, me acerqué sin decir nada la cogí de la cintura la miré sonriendo, me echó el humo del cigarrito en la cara, una sutil forma de decirme "no está le horno para bollos" captado el mensaje me senté en una de las sillas de la mesita de la cocina y como quitándole hierro al asunto le dije.

-Anda que has preguntado si quería acompañarte, con las ganas que tenía que volvieras.

Me miró puso una mueca que simulaba una sonrisa y no dijo nada. Ya vi que o atacaba de frente o no iba a sacar nada.

-Te pasa o ha pasado algo?
-Creo que está bastante claro ¿no?.

Entonces apagó el cigarrillo a medio consumir y se fue para la habitación dejándome por segunda vez compuesto y sin novia. Decidí esperar a ver que hacía, a los pocos minutos la vi salir de la habitacion con el pijama puesto y entrar en el comedor, puso la tele y se tiró en el sofa. Me fui para allí sin decir nada me senté, tenía los pies encima del sofa desnudos fui a cogerle un pie, pero lo retiró.

-Bueno que? piensas estar así toda la tarde?
-Puffffff no, no quiero hablar, ni discutir, quiero estar sola nada más.

Lo dijo sin mirarme, tenía la vista fijada en la tele, me fije tenía los ojos vidriosos como apunto de llorar.

-¿Estás llorando?

Entonces si se giró y me miró para decirme seria

-No

Pero si le caian dos lágrimas por las mejillas.

-Me lo vas a contar o no?
-Déjame en paz por favor.
-Ok, está bien, tu misma.

Me levanté cogí la chaqueta, hacía mucho viento y las llaves.

-Ya te dejo sola me voy a dar un paseo.

Sin decir nada más, me fui. Estuve un buen rato deambulando sin rumbo, pero el puñetero viento agota, así que entré en un bar a tomarme un café, no podía dejar de darle vueltas a que le había ocurrido, la conozco y bajo esa apariencia de persona dura como una roca, se esconde en realidad alguien muy sensible, así que una mínima discusión en el trabajo por ejemplo, en la cual alguien hubiera soltado un comentario que hubiera golpeado esa sensibilidad era suficiente motivo para su comportamiento, pero también podía ser algo peor, algún problema familiar por ejemplo, miré el móvil varias veces haber si tenía algún mensaje, estuve tentado a ponerle alguno, pero no lo hice. Anochecía ya cuando salí del bar camino de nuevo a casa, el puto viento era cansino a más no poder, llegué jadeante del esfuerzo de caminar a contraviento. Abrí la puerta de entrada, subí la escalera, abrí la puerta del piso, estaba todo a oscuras, solo los destellos de la tele encendida iluminaban algo, al entrar el comedor ella seguía en la misma posición que la había dejado, me dijo un tímido.

-Hola, donde has estado con este aire?
-Tomando café

Le dije mientras me quitaba la chaqueta, me fije en sus ojos y no hacian pinta de haber llorado, malo pensé, sigue reteniendo.

-Y tu? que has hecho?
-Nada aquí tirada viendo la tele.

Me senté actuando en todo momento con mucha calma sin alterarme.

-¿Sigues queriendo estar sola? por que si eso me voy a la habitación.
-No, no hace falta
-Entonces me vas a contar, que ha pasado o que?

Resopló y sin decir nada se levantó.

-Donde vas?
-A la cocina a fumar.
-Osea vuelves a huir
-Joder voy a fumar te he dicho.
-Puedes fumar aquí, de hecho fumamos siempre aquí
-Pues hoy prefiero fumar en la cocina ¿que pasa?
-¿Que pasa? eso me pregunto yo que pasa, porque no entiendo este comportamiento de niña insolente, sabes no puedes llegar aquí, después de todo el día, no decir nada aislarte en tu mundo, contestar mal, rehuirme, encima se te caen las lágrimas, me digo ten paciencia, te doy espacio, me voy un rato, a la puta calle, con este puto viento, porque pienso "va no la presiones igual necesita tiempo" aunque eso si todo el rato preocupado y comiéndome la cabeza porque coño te pasa, decido volver ¿y que me encuentro? la misma actitud de niñata.

Me retahila seria pero sin levantar la voz ni perder la compostura, la hizo dudar un momento si contratacar, se mordió la lengua se giró y siguió camino de la cocina.

-Ven aquí

Obviamente ni caso y decidí cortar, por lo sano me levanté y me fui a por ella, la cogí del brazo.

-Suéltame que haces.
-Ya está bien de tanta tontería que ya tienes un edad para tener esa actitud.

Ahí algo me dio una pista definitiva si bien tenía que tirar de ella para que avanzara, fue la única resistencia que puso, tanto activa como verbal, vamos que parecía que era lo que buscaba, pues lo iba a tener pero bien.

Como no quería que se lo repensara al mismo momento de sentarme yo en el sofá la tumbaba en mis rodillas, tampoco opuso ninguna resistencia más allá de alguna pequeña queja con la boca pequeña, ni tan siquiera tuve que retenerla de ninguna manera, cuando me empecé a azotarla encima del pantalón del pijama, no tenía ninguna prisa y en mi mente se dibujaba una azotaina bien larga, así que inicié la operación con calma, sin prisa calentamiento antes de pasar a mayores, tomándome mi tiempo sin dar muy fuerte pero si seguido y constante, quiero una rendición absoluta y esa es la primera parte. Cuando creo que es suficiente, paso a comprobar si esa rendición es real. La hago levantarse y con calma pero firme de pie delante de mi le digo que sea ella quien se baje el pantalón del pijama, se que estando en casa debajo no hay nada, y que tener que hacerlo ella y más de pie frente a mi, aumenta su sensacion de pudor, protesta algo, pero lo hace sin mirarme y le indico de nuevo que mi regazo la espera. Espero que se coloque en la posición ideal, quiero ese culo desnudo bie expuesto, ahora ya el objetivo no es calentar son las sensaciones, aunque ya tiene algo de color, la idea es subir el tono mucho más y empiezo ahora el contacto es directo piel con piel, voy jugando con las sensaciones, empiezo lento y subo la velocidad y la fuerza, de repente vuelvo a bajar, incluso me detengo y de repente vuelvo a empezar intenso de golpe, la piel se va enrojeciendo de forma  uniforme, y yo sigo jugando a cambiar las sensaciones, muy rápido muy intenso, insistiendo varias veces en el mismo situo, ralentizando, parando, aprovecho alguna parada para hacer una excursión a su entrepierna para comprobar que esta mojada y entonces vuelvo a los azotes.

Se me empieza a cansar la mano y mira que me gusta, pero es que además quiero llevarla hasta ahí, hasta el borde del precipicio y con la mano me llevaria más tiempo entonces decido parar. Le acaricio un poco el culo, no mucho, enseguida le digo que se levante y que vaya al armario y me traiga la paleta pequeña nueva que aun no hemos estrenado. Suspira, una mirada y basta, sabe que una de las reglas de toda azotaina es que una vez bajada la ropa, no puede volver a subirse hasta terminar, sale del comedor caminando a la vez que sujeta el pantalón para que no termine en sus tobillos pero sin subirlo, de vuelta me trae la paleta, es una paleta pequeña de de un palmo de largo, por medio de ancho, de madera de bambú, fina, muy ligera pero muy resistente. Cojo la paleta y le digo que se ponga de nuevo en mis rodillas, dejo la paleta encima de su culo rojo, con la mano izquierda le acaricio el pelo y la mejilla, después busco su mano y hago que me la coja, esa mano va a ser mi guia. Sin más cojo la paleta y empiezo a castigarla con ella, al ser ligera el impacto no es tan pesado, no aplasta tanto, pero coge más velocidad y suena de maravilla, así que empiezo la rutina alternando nalga y nalga, ahora si busco que pique, que duela, llegar casi al punto de no poder más, pero sin llegar, es continuo, pero siempre a la misma cadencia y fuerza, tras un rato empieza a apretarme algo la mano, entonces si aumento un poco la intensidad, enseguida me aprieta con mas fuerza y paro. Le acaricio las piernas, pero sin tocar para nada el culo, espero a que la mano que sujeta la mia se vuelva a relajar y su respiración vuelva a la normalidad, sin prisa. Cuando pasa vuelvo a coger la paleta y vuelvo a empezar con la misma fuerza y ritmo, esta vez tardo la mitad de tiempo en llegar a esa zona naranja de peligro y vuelvo a parar, tiene el culo color escarlata brillante, le acaricio de nuevo los muslos meto la mano en la cara interna obligandole a separarlos un poco, pero sigo pendiente de la presión de su mano y su respiración, quiero que se tranquilice todo de nuevo, la respiración, la tensión cuando pasa, mi mano entre sus muslos sube, busca su coño suave, mojado e hinchado de la excitación y empiezo a masturbarla en mis rodillas, quiero se mezclen todas esas sensaciones, el ardor de su culo por los azotes, con el placer que le dan mis dedos, literalmente chorrea mientras mis dedos entran y salen de su coño, noto las primeras contracciones del orgamos entre jadeos y respiración agitada, es muy intenso tanto que se retuerce del placer en mis rodillas, pero aun no han terminado las últimas contracciones del orgasmos cuando vuelvo a coger la paleta y vuelvo a azotarla, el orgasmo actua de anestésico por un momento, la azoto con ganas, una tanda corta pero intensa y vuelvo a parar, se retuerce de nuevo ahora de dolor, la dejo recuperar otra vez, sin caricias, sintiendo todo el calor de los azotes. No hay prisa, disfruto del momento en silencio, pendiente de ella nada más. Hasta que llega la calma otra vez.

Le digo que se levante, lo hace despacio. Yo también cojo un de las sillas del comedor y la pongo en el rincón.

-No querías estar sola? Pues ya sabes.

Se sienta en la silla mirando al rincón, suspira al apoyar todo el peso en las nalgas doloridas. Yo me vuelvo a sentar, la dejo ahí con sus sensaciones, pero sin dejarla sola, sabe que estoy, que estoy detrás mirando, no la dejo mucho tiempo 5 minutos suficiente, la voy a buscar la ayudo a levantarse, cojo la silla, la coloco en el centro del comedor y le digo.

-Las manos apoyadas en el asiento de la silla y el culo bien expuesto. Resopla está cansada ya, y aun debe doler, pero lo hace, mientras yo me desabrocho el cinturón, hago el máximo ruido posible quiero que sepa que va a suceder, lo doblo, me sitúo detrás de ella un poco desplazado a su izquierda y le digo.

-Serán 20 y contados.

Nada mas terminar le suelto el primer azote con el cinturón, espero quiero sentir el "uno".  Lo escucho tras un suspiro, me tomo mi tiempo antes de ir a por el segundo, así lo hago con los 20, muy despacio, azote a azote con su tiempo entre medio, al terminar me acerco paso los dedos por el contorno de las marcas del cinturón, ella sigue en la misma posición y acabo de nuevo con toda la mano en su coño, lo agarro y lo suelto y entonces empiezo a darle una palmaditas suaves pero rápidas y seguidas desde atrás en el sexo, empieza a gemir y le digo:

-Si sigo aun te vas a correr.

Me detengo, la ayudo a levantarse, se da la vuelta y nos abrazamos mis manos se van automáticamente al culo, lo frotan, el tiempo que dura el abrazo, cuando se suelta, nos miramos, la cojo de la mano y nos vamos a la habitación, le digo que se tumbe boca abajo en la cama. Yo voy a por las cremas y vuelvo me siento a su lado en la cama la empiezo a acariciar desde la nuca hasta los pies, pero saltádome el culo, así un rato en silencio hasta que cojo la crema dejo caer dos chorros uno en cada nalga suspira, al notar la crema fresquita en su piel ardiente, comienzo a extenderla muy suavemente no hay prisa haciendo circulos con los dedos, hasta que la piel la absorve toda, vuelvo a echarle crema ahora el masaje es mas propiamente una masaje en las nalgas, no se cuanto tiempo estoy sobándole el culo, tal vez un cuarto de hora o más, inicio un tercer masaje, este no se limita a las nalgas, tambien masajeo y estimulo toda la zona anal y del perineo. Observo sus reacciones mientras sigo ahora ya incluyendo también el sexo y le pregunto.

-¿Quieres hablar?

Su respuesta es un gemido y pienso que tal vez primero habría que apagar el fuego que acabo de encender.

Continuará.....





lunes, 15 de octubre de 2018

Mi jardín secreto I.




Me encanta ir haciendo un poco de arqueólogo de las fantasías eróticas y sexuales. Ciertamente es un tema que se ha tratado de forma seria hace relativamente muy poco tiempo. Tal vez el primer libro que habla de ellos es "psycopathya sexualis" del psiquiatra Richard Von Kraft-Eving a finales del XIX y que no es mas que una recopilación de casos clínicos, que acabo siendo un éxito debido a que su carácter científico permitía burlar la censura victoriana imperante en occidente en aquel tiempo y tuvo más éxito por los detalles eróticos que por su parte académica.

En aquella época las fantasías se consideraban una patología medicalizable y más aun en el caso de las mujeres.

No es hasta finales de los 40 y principios de los 50 cuando ante las evidencias la comunidad científica empieza a escudriñar en el mundo de la sexualidad femenina y claro está en su fantasías, hay están las investigaciones de Master&Johnsons sobre la cual se hizo una fantástica serie hace poco. Pero aun así no es hasta los ecos de Mayo del 68 donde por decirlo de algún modo la mujer empieza a salir del armario y se produce un primera revolución sexual en los paises occidentales, que queda un poco en "interruptus" hasta al década de los 90 del pasado siglo, la conocida como época del destape sexual femenino. Sobre la cual ya escribiré algún día.

Pues es de esa época del haz amor y no la guerra, concretamente de mi año de nacimiento 1973 un libro de coleccionista se podría decir que hay llegado a mis manos: "Mi jardín secreto (My secret garden) escrito por una tal Nancy Friday y que tal vez sea el primer libro escrito por una mujer, sobre las fantasías eróticas femeninas.

En un principio tenemos que dar por cierto que realmente hizo las más de 10 mil entrevista, por persona o carta que nos anuncia. Si ese número es cierto el sesgo es realmente amplio para darle credibilidad. Aunque contiene algunos errores por ejemplo la mayoría de testimonios corresponden a un estrato social concreto. Mujer blanca, anglosajona, clase media y protestante, pero bueno imagino que en aquel tiempo era más fácil hablar sobre sus fantasías sexuales a ese estrato social, que a otros más humildes y tambien más conservadores.

Friday concluye que se podría hablar de 5 grandes grupos de fantasías en la mujer.

-Las fantasías de sumisión: Son todas aquellas en las que la mujer adopta un papel sexualmente subordinado al hombre, como pueden ser por ejemplo la fantasía de violación, la de disciplina o la de un "maestro" sexual.

-Las fantasias de dominación: Son aquellas en las cuales la mujer adopta un papel subalterno ante la mujer y que en muchas ocasiones toman forma de servidumbre sexual ( Esto es importante, porque de alguna manera tanto hombre sumiso como dominante adoptan  un papel de servidumbre).

-Las fantasías de voyeurismo y exhibicionismo: En ellas la mujer adopta un papel pasivo o activo, bien observando actitudes de caracter sexual o bien en otros de actitudes que sin embargo, aportan gran excitación sexual.

-Las fantasías de sexo grupal: Pues son fantasías que hablan de la participación de quien las tiene en sexo en grupo y en especial la de tener sexo con varios hombres la protagonista.

-Las fantasía de fisgonear en la sexualidad de un tercero: Que puede ser desde un famoso hasta un compañero de trabajo o un vecino.

Friday concluye que estas fantasías suelen aparecer revueltas, en ensoñaciones masturbatorias o bien durante el propio acto sexual con sus parejas o amantes. Por lo tanto no son fantasías que expresen en muchos casos un deseo real, sino que más bien son utilizadas o bien para gestionar las frustracion sexual o bien para alcanzar una excitación más alta. En aquellas en las que aparece como una fantasía hecha realidad entonces aparece como muchísimo más concreta y fácilmente encuadrable en alguno de los grupos de fantasías mencionados antes.

Para mi este detalle es muy importante, porque desde hace un tiempo sostengo que existe una categoria intermedia entre la orientación sexual (hetero, homo, bi...) y las fantasías sexuales. Una mujer o un hombre se pueden excitar fantaseando con la homosexualidad, por ejemplo y en cambio, nunca harían esa fantasía realidad.

Si embargo partiendo de esa base de la orientación sexual, si hay personas que desarrollan la necesidad de que en su vida sexual esté presente una fantasía hecha realidad que sin ser totalizadora de su sexualidad, si es limitante de la misma, en el aspecto de que en su ausencia sienten frustración e insatisfacción sexual.

Continuará




sábado, 6 de octubre de 2018

Piernas bonitas.





Ya había llegado el mes de Octubre, las noches empezaban a ser más largas y aunque seguía haciendo calor, el sol había perdido aquel brillo propio del verano. Cuando aparcaba el coche al lado de su casa como cada Viernes a eso de las 7/8 de la tarde aun era día luminoso, pero el cielo empezaba a teñirse de rojizos señal inequívoca que el sol empezaba su descenso cada vez más pronto.

 Cuando abrí la puerta de su casa, ella salía de la habitación y encaraba el pasillo, yo cerré la puerta y dejé caer la bolsa de la ropa al suelo, se acercó me dio un beso, olía a su perfume.

-Que tal el viaje?
-Bien, ya es rutina y tu?
-Acabo de llegar, he ido de compras, no sabía si llegarías tu antes
-Osea que al final has ido
-Si....con este calor se hace raro comprar ropa de invierno, pero si
-Has comprado algo?
-Alguna cosita, luego te lo enseño
-Me vas a hacer un pase?
-Jajajaja bueno algo parecido
-Yo encantado

Fui a dejar mis cosas a la habitación y también me puse cómodo de vuelta ella me esperaba en el sofá con un par de cervecitas preparadas, sorprendido de tanta amabilidad y no el típico: "ya sabes donde está la nevera". Estuvimos un buen rato charlando tranquila y relajadamente, no había nada especial ni enfados, ni malos rollos, es como si el final del verano nos dejara una paz al menos momentánea. Despues cuando ya había anochecido se levantó puso un par de pizzas en el horno y seguimos la charla mientras se hacían con otra cervecita. Cenamos en el  mismo sofá estabamos a gusto y total una pizza se come con las manos, así cenamos echando unas risas, recoger fue un momento. Y de vuelta al sofá le dije.

-Vemos un peli?
-Vale, ve pensando una que voy a enseñarte lo que me he comprado.
-Es verdad....venga.

Sue fue para la habitación, los dos primeros conjuntos eran sencillos de batalla, leggins y camisetas, despues unos vaqueros que me encantó como le quedaban, con una camisa.

-Muy bien no, me gusta mucho todo
-Mmmm pues aun falta una cosa que creo que te gustará más

Volvió para la habitación, tardó un poco más que las veces anteriores y entonces escuché el sonido inconfundible de unos tacones que se acercaban, yo la esperaba impaciente y asomando solo la cabeza por la puerta me dijo.

-Cierra lo ojos y no los abras hasta que te diga.

Lo hice, sin hacer trampa, los juegos tienen sus normas, la escuché caminar hasta quedarse quieta cerca de mi y entonces me dijo.

-Ya puedes abrir.

Abrí los ojos allí estaba ella detrás de la mesilla de café, con las manos apoyada en la cintura, la miré de arriba abajo con una sonrisa, llevaba unos zapatos negros de tacón de aguja de unos 10 cm, una falda negra corta plisada, la misma camisa blanca que me había enseñado antes con los vaqueros y unas curiosas medias negras algo gruesas que terminaban justo por encima de las rodillas, que se anudaban con un lazo y que dejaban al aire solo cuatro dedos de la piel de sus piernas...

-¿No dices nada?
-Que quieres que diga, poco puedo decir...
-Como entenderas esto no lo voy a poner para ir por la calle
-¿Entonces es solo para mi?
-Si no me lo voy a poner para ir por la calle y tampoco es que suele ir así por casa, creo que esta muy claro ¿no?.

Aparté la mesilla apresuradamente y le dije

-Ven, acércate.

Lo hizo juguetona y a mi cuando la tuve al alcance, empecé a pasar los dedos de las dos manos, por la frontera entre las medias y la piel.

-Me encanta, pero no me digas porque, esto me incita a algo...
-Jajajajajajj se lo que estás pensando, pero me da que va a ser que no, no tienes motivo
-Tienes razón no lo tengo
-Pues te va a tocar aguantarte...

Mis caricias fueron subiendo por debajo de la falda por los muslos hasta llegar allí donde empiezan las nalgas pero sin pasar.

-Como busque seguro que encuentro.
-No, no, esta vez no.

Entonces mis manos ya se estaban entreteniendo en sobar la piel sedosa y algo fria de sus nalgas, hasta que de repente al llegar a la parte final de la espalda se pararón en seco.

-¿No llevas nada debajo?
-¿Para que?
-¿ Te parece bien ir por ahí sin ropa interior?
- No estoy por ahí estoy en casa
- Levántate la falda

Como todo estaba transcurriendo en  un ambiente digamos que juguetón, pícaramente empezó a remangarse la corta falta, despacio y juguetona, parando justo ahí en el momento que iba  a descubrir más de la cuenta, pero lo justo para poner un sonrisa traviesa  seguir. Ahí la piel visible era mucho más, la práctica totalidad de sus largos muslos, un trocito de bajo vientre y emergiendo la pulposa concha radiante, suave, con esa hendidura en medio enrojecida y palpitante. No pude evitar llevar mi mano ahí, a su sexo, ella me miraba fijamente con la boca entreabierta mientras le acariciaba con toda la mano el sexo.

-Esto ya estaba así antes?

Como voz jadeante me contestó.

-Me estaba cambiando y ya estaba así

No le contesté un movimiento rápido y terminó tumbada entre mis rodillas y mi vientre boca abajo, con alguna tímida queja, pero sin oponer ninguna resistencia y entonces le dije.

-Lo ves como ha sido fácil encontrar un motivo, las señoritas no van por la vida sin ropa interior

Se rió juguetona y me dijo

-Es la pero excusa que te he escuchado
-Que más da, mira donde estás.

Entonces simplemente a la vez que  yo le levantaba la faldita ella bajaba el regulador de la luz, dejando el comedor con una luz ténue , que no me impedía ver su apetitoso culo, esos dos globos carnosos y blancos en contraste con la piel aun ligeramente dorada de alrededor. A diferencia de otras veces jugó a provocarme y en vez de protestar su respuesta fue arquear más la espalda ofreciéndome aún más el culo inmaculado y yo recogí el guante y empecé a aplicarle una azotaina sobre el culo desnudo, primero torpemente, de la misma excitación y la perturbación del sonido de mi mano impactando sobre su desprotegido culo, además el silencio del salón hacía que la azotaina fuera muy indiscreta, pero la excitación fue a más y hace que te olvides, seguí aplicándole el correctivo con firmeza, aunque la poca luz no me permitía ver el efecto en su piel, del constante y ritmico ir y venir de palmadas chocando contra su piel, cuando ya pude concentrarme en los estímulos me dejé llevar por lo que me decía su respiración y era aquella respiración entre profunda y jadeosa de placer, eso me animó a elevar el ritmo a dar con más fuerza y más rápido. Es curioso como en ese momento en el que visto desde fuera parecería que estás fuera de ti y que te has dejado llevar por la violencia y la excitación mas animal, por dentro sientes la más absoluta serenidad, de quien tiene la situación totalmente bajo control, hasta el punto de no ser consciente de los más que evidentes síntomas de excitación que muestra tu cuerpo, también ayuda mucho el tacto, a pesar de que el calor que irradía la piel azotada es evidente y palpable, no había muestra alguna de incomodidad en la azotaina, al reves a cada azote las nalgas totalmente relajadas se abrían y cerraban sin tensarse, sin oponerse dejándose llevar por la sensación o más bien rendida a ella.

Pero todo tiene un límite y tuve que hacer alguna pausa para descansar mi mano, que si empezaba a picar, descansos que también sirvieron para alargar al máximo ese momento de rendición y de solo sentir único. Pero tarde o temprano llega ese momento, en el que la sensación vence y empieza a dar síntomas primero suspiros ya más de dolor que de placer, después el cuerpo empieza a luchar inconscientemente, a cada azote se tensan los músculos, la relajación da paso a cierto nerviosismo incómodo  incluso a la tentación de protegerse ante un nuevo golpe y a ti te entra la duda, ¿sigo?, ¿paro?, hay que poner todos los sentidos en ello bordear el límite sin traspasarlo. Lo tuve claro, aún seguí un rato más una última tanda aun más dura, su respiración era ya de queja y se retorcía entonces si era el momento de parar y lo  hice, con una condición la  de que encediera de nuevo la luz y lo hizo. Nada más iluminarse con la luz normal, pude ver su precioso culo todo el de un color escarlata uniforme, no hice nada más que eso por instante dejarlo reposar, observándolo a la vez que con mi voz le recordaba que les pasa a las "niñas" traviesas. Sabía que debía arderle pero a la vez al cesar los azotes un ligero frescor aliviador del contacto con el aire la embargaría, en ese momento se produce de nuevo un extraño momento de calma, son muchas sensaciones que digerir y ordenar, el escozor que irradia la piel, la perturbación y el pudor acentuado por las palabras, la escenificación de un pacto sin redactar, ella había propuesto y yo había dispuesto. Es como esos guisos a fuego lento, que tras una larga cocción conviene dejar reposar un rato antes de consumir, para que todos los gustos se fusionen, pasado esa falsa calma, cuando la sensación dominante empieza a bajar, aparece otra, de la que tomas conciencia, la excitación y mientras mis dedos examinaban ávidos la piel roja y caliente de su culo y ella se prestaba a ese exámen, cuando me di cuenta que una parte de mi cuerpo estaba aprisionada entre mi pantalón y su cuerpo y en el ansioso examen mis dedos fuerona buscar por detrás su sexo entreabierto, brillante y que emanaba flujo como una fuente. Dos de esos dedos terminaron dentro del coño, ella jadeó al notarlos, pero más de sopresa que otra cosa, con semejante lubricación es imposible que sintiera ninguna molestia.

Empecé a masturbarla allí en mis rodillas, con la falda levantada y el culo recien azotado, mientras su mano nerviosa intentaba colarse entre su cuerpo y mis piernas en busca de mi polla que notaba crecida, no había espacio así que mientras la masturbaba solo pudo frotarme por encima del pantalón, además no tardó mucho en correrse, apretando con tanta fuerza en el intenso orgasmo que expulsó mis dedos de su coño y de nuevo reposo y calma, que no duró mucho, como un par de minutos hasta que ella como un resorte se levantó y tomo la iniciativa, me bajo el pantalón corto y la ropa interior, agarró mi polla con la mano y se sentó encima de ella, clavándosela hasta el fondo, movió las caderas frotándose contra mi pubis con toda mi polla dentro y entonces empezó a cabalgar, la cogí con las dos manos del culo, aun estaba muy sensible como me delató su cara al cogerlo,  pero ya estaba fuera de si y ya no paró hasta correrse y hacerme correr.

Al terminar yo fui al baño un momento al volver me la encontré completamente desnuda y tumbada boca abajo en el sofá, sonreí y fui a a la nevere a por unos cubitos de hielo, que fundí en el calor de su culo.

Continuará.....



lunes, 1 de octubre de 2018

Un largo paseo.





Había llegado aquel fin de semana medio convaleciente aún de una incómoda lumbalgia , aunque la verdad es que le había echado bastante cuento sobre todo el Viernes, para sacame un masajito y alguna cosa más. El Sábado llevaba la misma intención, que queréis que os diga pero dejarse cuidar puede ser muy placentero, pero cuando creía que lo iba a conseguir ya por la tarde, me sorprendió con una afirmación que me dejó sin capacidad de reacción.

-Mientras dormías la siesta he estado leyendo y dicen que es bueno moverse, que la inactividad retrasa la recuperación así que porque no nos vestimos y nos vamos a dar un paseo.

No era el plan que yo tenía en mente, pero ante lo irrefutable de las pruebas, que no me daban salida y también es cierto que demasiado tiempo encerrado acepté la propuesta, aunque debían ser ya la 6 de la tarde o más aún quedaban horas de sol y salir un rato pues porque no. Nos vestimos con ropa deportiva y salimos a caminar un poco, ya sin ese calor de semanas antes se estaba agradable y la tranquilidad de la zona ayudaba también . Tras un buen rato caminando por caminos me apetecía retornar a la civilización y comenté.

-Y si vamos para el pueblo ya, me empieza a molestar un poco y me apetece sentarme en un terracita y tomarme un cerveza.
-Te molesta o te apetece esa cervecita.
-Las dos cosas
-Yo paso de ir ahora al pueblo, además a esta hora estará todo lleno, media hora más y nos la tomamos tranquilos en casa.

Yo me había apoyado en el único árbol de aquel camino más que nada porque así daba más credibilidad a mi presunto agotamiento, que en realidad se estaba imaginando una copa de liquido dorado con dos dedos de blanca espuma.

-Venga tira cuentista.

Y empezó a caminar pasando de mi.

-Nena!!!!!!! donde vas?
-A terminar la ruta
-Habíamos quedado en un paseo, no en una ruta
-Pero ya que estamo, que pena hacerse mayor la verdad
-A ver que estoy lesionado, si no con esos años de más aun te doy un repaso que flipas
-Bla, bla, bla bocazas....
-Pero quieres parar un momento
-No, yo voy a seguir tu haz lo que te salga de ahí.
-Uffff ya te estás pasando ven aquí
-Jajajajajaj lo llevas claro píllame si puedes.
-Te pillo tres veces si quiero
-Ya lo veo ya, pues hala campeón píllame

Entonces empezó a acelerar el ritmo y alejarse, por un momento pensé en ir tras de ella y me puse a caminar y entonces empezó a trotar, me paré y la vi a su ritmo alejarse cada vez más, imposible me dije, me paré un momento a pensar si podía alcanzarla por algún atajo, pero nada ella conocía mucho mejor el terreno, suficiente tenía con volver sobre mis pasos, entonces no se como noté peso en los bolsillos de mi pantalón, y sonreí eran el teléfono y las llaves de casa, con una sonrisa perversa y con calma emprendí el camino de vuelta, a la vez que maquinaba un plan.

Media hora después estaba sentado en un banco del parque que hay debajo de su casa, el sol había perdido ya toda la fuerza y en breve se escondería tras el horizonte, el parque estaba vacio solo yo sentado frente al estanque, entonces sonó mi teléfono, era ella que me llamaba.

-¿Estás en casa?
-No
-¿Donde estás pues?
-Intentando cazarte
-Jajajajajaja aun te vas a perder por los caminos, no te muevas y te voy a buscar abuelo jajajajja mándame una ubicación anda.

Le mandé la ubicación y con una sonrisa esperé respuesta, que no tardó en forma de mensaje.

-Joder idiota si estás en el parque tira para casa que estoy llegando ya.
-No hasta que no te "caze"
-Eso no va a pasar nunca reconocelo.
-¿Estás segura de eso?
-Totalmente
-Ok, pues cuando hayas entrado a casa me avisas.

La respuesta no fue tan instántanea, tardó un poco en llegar.

-Cabrón....tienes tu las llaves
-Chica lista, ya sabes donde estoy, te espero. Un besito.

Ahora las tornas habían cambiado en vez de ir yo detrás de ella, solo tenía que esperar a que ella viniera a mi y a más tiempo, más mi cabeza funcionando pensando en una "venganza" a su soberbía y aún me dio un cuarto de hora más para maquinarla bien, cuando la enfilar el camino de bajada al parque, yo sin inmutarme sentado y con los brazos desplegados en el banco viendo o más bien intuyendo la próxima puesta de sol. Se acercó sudorosa y jadeante del esfuerzo, la miré con esa media sonrisa y le dije.

-Mi abuela siempre decía que los  hombres al final siempre sucumbimos al hambre, que para que correr detrás de un hombre si cuando tenga hambre volverá a ti te pasa un poco igual, pero no con el hambre con la soberbia y esa bocaza que tienes, lo ves al final no he tenido que ir detrás de ti has venido tú solita....
-Jajajajajaja eres un cabrón con suerte
-No suerte no, a veces me lo pones muy fácil, eres demasiado impulsiva, solo hay que tirarte de la lengua un poco y tu misma caes en la trampa

Sonrió con esa sonrisa nerviosa que quiere decir.: "¿y ahora que?. Yo seguía mirando al horizonte con esa medía sonrisa y con toda la parsimonia del mundo solté mi discurso.

-Hace un rato estabas totalmente convencida que no te atraparía y sin embargo, estás aquí, no  ha sido necesario ni esforzarme para atraparte has venido tu solita, no se igual te convendría algo que te hiciera recapacitar para que no vuelvas a sobrevalorar tus opciones antes de arriesgarte ¿no crees?.
-Eso no vale, osea en realidad no me has atrapado, solo que tu tienes las llaves de casa
-Precisamente por eso te he atrapado, porque tengo las llaves y en tu desafio no calculaste esa variable y precisamente por eso creo que tu soberbia merece una penitencia.

Y entonces si la miré clavando mis ojos en los suyos, con la sonrisa de medio lado, le dije este banco parece cómodo.

A la vez que me desplazaba un poco para un lado y juntaba las piernas.

-Nos pueden ver...
-Eso le da más valor a tu penitencia ¿o tengo que cazarte otra vez?
-Vamos a vasa va,y allí...
-Allí también habrá, pero vamos a empezar aquí, en el sitio donde te he dado caza y no hagas que tenga que volver a cazarte.

Se lo pensó como unos diez segundos, al final ruborizada hizo lo que sabía que yo quería que hiciera que no era otra cosa que tumbarse encima de mis rodillas en aquel banco, nada más ponerse le acarcié los hombros húmedos de sudor.

-Intentaré hacer el menor ruido posible  pero no te prometo nada, ya sabes como va esto.

De inmediato empecé a azotarla con la mano sobre el culotte de hacer deporte, al quedar el parque por debajo del nivel de la calle no hacía demasiado ruido y la tela elástica amortiguaba bastante el sonido de los azotes. Tampoco quería empezar muy intenso, quería resaltar más la sensación de estar sobre mis rodillas de día en un banco de un parque recibiendo una azotaina, pero ya por inercia fui aumentando el ritmo de los azotes de forma inconsciente, que se rindiera tan rápido me decía que en el fondo la situación también tenía mucho morbo para ella. Eso si cuando busqué la cintura del pantaloncito elástico para intentar bajárselo si se revolvió y empezó a decir que allí no que nos iban a ver y demás, así que no tuve más remedio que usar la técnica de inmovilización otk, osea pierna derecha mia envolviendo sus piernas y mano izquierda sujetando ambas manos contra la espalda, aun así apenas la bajé el pantaloncito lo justo para descubrir solo las nalgas, pero entonces una vez descubiertas si empecé a azotarla con ganas sobre la piel desnuda, entonces si el sol se había escondido tras el horizonte, anochecía ya pero aun había luz y ahora ya sin la amortigüación de la tela la azotaina era mucho más sonora, aunque tampoco me apetecía que nos viera nadie, más que nada por evitar confusiones, si quería que ella sintiera esa sensación de pudor de estar recibiendo una zurra culo al aire en el banco de un parque a la luz del día, tal vez me pudo la prudencia y en vez de alargar la azotaina, le di una rápida pero intensa de un par o tres de minutos de lluvia constante de palmadas suficientes para ponerle el indefenso culo bien rojo. Ahí paré, le subí yo mismo el pantalón y nos levantamos, la cogí de la mano y empezamos a caminar para casa, en silencio, solo de vez en cuando la mano libre se le iba a la nalga para frotarse.

Del parque a casa hay a lo sumo dos minutos caminando, la solté solo para abrir las puertas tras las cuales la volvía a coger de la mano, hasta que abrí la del piso y allí la solté para cerrar.

-Vete al rincón ya sabes como yo mientras voy a tomarme esa cerveza.
-Ufff debería darme un ducha.
-¿Te tengo que llevar yo?

No la tuve que llevar, yo entré en la cocina y ella enfiló el pasillo rumbo al comedor, al rincón. Cuando llegué con la cervecita fresca en las manos estaba allí con las manos encima de la cabeza y la mariz rozando la esquina de la pared, pero faltaba, algo que arreglé de inmediato, dejé la cerveza en la mesilla y me acerqué a ella sin decir nada de un tirón firme le bajé el pantalocito elástico de hacer deporte hasta las rodillas.

-Esto ya lo deberías haber hecho tu, así que suma y sigue.

Me senté puse los pies encima de la mesa y abrí la cerveza para dar un trago mientras la miraba, lo tenía rojito pero se notaba que había sido prudente en el parque, tampoco era un rojo exagerado, me encendí un piti para acompañar la cerveza, más o menos 5 minutos de rincón al terminar me levanté puse un cojín sobre el reposabrazos del extremo del sofa y la llamé.

Se dio la vuelta y vino hacía mi.

-Ve a la habitación y trae lo que quieras de lo que hay colgado detrás de la puerta.

Suspiró como de desaprovación. Pero fue decirle.

-Si voy yo traeré las dos cosas tu misma.

Para que se pusiera en marcha, no había mucho que elegir detrás de la puerta del armario colgaban dos cosas una paleta de madera ancha y pesada y un tawse de dos lenguas de cuero, sabía perfectamente que vendría con el tawse de cuero, su aversión a la madera la conocía de sobra. Así fue cuando apareció llevaba el tawse en la mano que le reclamé que me entregase, una vez lo hizo, le indiqué que se tumbara sobre el reposabrazos del sofá, me encanta esa posición, es ideal, hace que el culo quede muy bien expuesto, es cómoda para ella, así que puede centrarse en la picadura de los azotes. Una vez colocada puse el tawse sobre su culo desnudo, le terminé de quitar el pantalón de hacer deporte, para así poder separarle un poco las piernas, entonces volví a coger el tawse, la técnica es muy sencilla lo levantas con el antebrazo, para que caiga detrás del hombre y entonces movimiento rápido y seco a favor de gravedad. El primer azote ya hizo que se retorciera, así que le di tiempo antes del segundo, sin prisa fueron cayendo los golpes secos del cuero pesado en su culo expuesto y desprotegido, tras un primera docena de golpes, el rojo de su piel ya era intenso, dos docenas más y la piel de sus nalgas era como lava ardiente, repleta de puntitos de un rojo más oscuro casi morado, que aseguraban unos días de piel marcada. Dejé el tawse ahora sobre la espalda y pase suavemente los dedos por toda la piel resiguiendo con la yema de mis dedos el dibujo del castigo, hasta que los dedos fueron a parar al coño, que chorreaba en un mezcla de sudor y lubricación y que me recordó aquella frase de Woody Allen: "el sexo si no es sucio no merece la pena", pero mis planes iban más allá, demasiado tiempo para maquinar, la incursión de mis dedos en su sexo fue breve, terminó con una palmada en el culo que la hizo saltar casi.

-Vete al rincón un rato mientras me doy una ducha y piensa para la próxima vez que decidas retarme. Mientras me doy una ducha y luego irás tu.

Espere a fuera al rincón y se colocara bien, para irme a dar esa ducha, no tardé mucho al salir, lo primero que hice fue ir a ver si estaba donde debía estar, todo en orden, pero al acercarme el color de su cara esa sospechoso...

-No habrás aprovechado para tocarte ¿verdad?

Le pregunté haciendo que se diera la vuelta y bajará las manos.

-No....de verdad

Le cogí la mano derecha, y llevé el índice a mi boca, tenía un sospechoso sabor ligeramente salado.

-Venga tira a la ducha, que vamos a cenar fuera.

Se fue para la ducha, mientras ella se duchaba yo le preparé la ropa en la habitación, elegí un vestido de tela vaquera ceñido y corto, que tenia una larga cremallera por delante, zapatos de tacón, después fui a la caja de los juguetes y elegí un pequeño plug de acero, terminado en una imitación de piedra en tonos rosados. Allí estaba en la cama sentado cuando apareció aun secándose el pelo, me miró y preguntó

-Eso has elegido?
-Si
-Es lo mismo que pensaba yo
-Coincidimos.

Entonces abrió el cajón de la ropa interior, se lo cerré.

-Ya he elegido y, esta va a ser tu ropa interior.

Le mostré el plug.

-Ya te lo pongo yo.

Le indiqué de nuevo mis rodillas, se colocó sobre ellas, lo primero que hice fue recrearme en las marcas, bueno más bien en lo que se intuia iban a ser marcas, todo su culo seguía siendo dos grandes globos carnosos rojo incandescente. Le eché un buen chorro de lubricante al plug y le dije.

-Vas a ayudar ¿no?.

Ella sabía perfectamente lo que quería decir y yo sabia también perfectamente lo que la perturbaba  tener que hacerlo, pero con los humos bajados hacía un rato ya, aunque tímidamente al principio lo hizo, llevo sus manos a las nalgas y las separó yo llevé la punta del frio plug al ano que se contrajo al notar el frio, cogiédolo de la piedra lo hice rodar, haciendo que lubricara bien y entonces empecé a apretar con el pulgar, fue rápido entró enseguida y solo la piedra quedaba fuera. Entonces la dejé vestirse y terminar de arreglarse mientras yo me vestia.

Y salimos decidimos ir a un sitio en el mismo pueblo, la cena era lo de menos, nos sentamos en la terraza fuera, corria un ligera brisa y ella se cubrió los hombros con una chaqueta, apenas hablamos durante la cena, solo un juego de miradas, de caricias fugaces por debajo de la mesa, ella se movía inquieta de vez en cuando en la silla y yo imaginaba sus sensaciones el escozor de los azotes aun vivo, en especial en aquellas zonas donde había impactado con mas dureza el tawse de cuero, como intentaba moverse para evitarlas, pero en cada movimiento también se movía el plug dentro de su cuerpo, y como toda esa molestía se transformaba en excitación entre sus piernas, me la imaginaba apretando los muslos para intentar evitar la gota de su esencia que se deslizaba por ellos, esa tortura no se puede alargar demasiado, es demasiado perturbadora y demasiado potente, cenamos rápido y nos fuimos rápido habíamos ido andando y volvimos andando también, cogidos de la mano, jugando a ponernos cachondos de camino. Al llegar a la puerta tiré de ella.

-Donde vamos?
-A terminar donde empezamos.

Sonrió porque se lo imaginó, fuimos directo al parque ahora oscuro, las farolas solo iluminaban la calle que pasaba por encima, alli todo fue muy rápido, la cogí de la cintura nos besamos, pero enseguida le di la vuelta hice que apoyara las manos contra el respaldo del banco, le subi un poco la cremallera del vestido lo justo, para levantarlo por encima de las nalgas, mientras me sacaba la  polla por la cremallera del pantalón, le frotaba el coño chorreando con la mano entera con fuerza, en cuento tuve la polla fuera se le metí de un golpe toda entera y cogiéndola de la cintura, empecé a follármela como si no hubiera mañana contra el banco de parque, quite la mano izquierda para sujetar el plug bien metido con el pulgar, con la derecha la agarraba con fuerza de la cadera y ella me acompañaba el movimiento, creo que en aquel momento se hubiera bajado alguien nos hubiera dado igual, hubieramos seguido como si nada, mi pubis chocaba contra su culo magullado de la azotaina, en un sonido que recordaba ligeramente al de los azotes con la mano, ella tuvo un orgasmo silencioso, después el segundo ya sin tanto control, pero yo no había manera y tras un rato decidimos que lo mejor era volver a casa.

Desnudos en la cama, creí que era el momento de quitar el plug y mimar un poco su culo, con cremas y un largo masaje, que terminó otra vez con mis dedos en el coño haciendo que se corriera varias veces, entonces ya algo cansado me tumbé boca arriba, ella estuvo un rato aún boca abajo como recuperando, entonces se incorporó de rodillas encima de la cama. Empezó a jugar son su mano con mi polla, rozándome solo con los dedos el pliegue del glande, despues la cogió toda e hizo lo mismo con la lengua, mientras con la otra mano me masajeaba los testículos y el perineo, siguió a la vez que se la metía entera en la boca y se movía bajando y subiendo, yo por momentos me estremecía y no quería que nunca acabara, pero solo fue un deseo, en un determinado momento dejo de hacerlo con la boca y siguió con la mano un poco más rápido y ahí terminó todo, en un intenso orgasmo, cuando abrí los ojos allí seguía me miraba y sonreía mientras seguía mucho más despacio con el masaje...y mientras yo con la mano le daba unos azotitos en el coño muy sensible también y le decía.

-Cuando quieras me vuelves a retar

Continuará....






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