sábado, 13 de agosto de 2016

Por algún sitio hay que empezar (Diario de unos jugadores I).






El destino quiso que aparcara el coche, justo en el mismo lugar que el primer día. A diferencia de aquella tarde primera, ya fría y oscura, lucía todavía el sol en el horizonte. Pero aquella diferencia estacional no era la única que afrontaba.

Baje del coche estirándome, después de varias horas allí metido, cogí aire con fuerza como queriendo asimilar todo aquello. Y antes de encarar el destino que habíamos elegido los dos, quise poner mis ideas en orden. Estaba a punto de afrontar un nuevo reto, de iniciar un nuevo camino, excitante y motivante a la ver que también con alguna que otra incertidumbre. A diferencias de las veces anteriores, pasados unos días, no iba a volver a montarme en el coche a deshacer el camino, hasta la próxima vez. Esta vez había llegado para quedarme o al menos para intentarlo.

Volví hasta el coche y saqué de el,  dos maletas, bueno más bien una bolsa de deporte que me colgué en el hombro y una gran maleta con ruedas, mucho mas equipaje que todas las veces anteriores. Empecé a caminar en dirección al portal, el sonido de las ruedas de la maleta arrastrando hacia de banda sonora a mis pensamientos. Hasta ahora mis visitas estaban delimitadas, un fin de semana, unos pocos días, tras un larga espera, muy poco tiempo y mucho por hacer y demasiadas urgencias. Aquella tarde era distinta, no habían urgencias, ni prioridades y a la vez se planteaban situaciones nuevas. ¿Seríamos capaces de convivir bajo el mismo techo?, ¿Nos costaria adaptarnos?, ¿Y los juegos, seriamos capaces de mantener esa tensión y esas ganas? ¿Como serian en un día a dia?....De repente ceso el ruido de las ruedas, tomé aire fuerte otra vez, apreté el numero en el portero automático y espere hasta que una voz familiar dijo.

-Ya estas aquí?.
-Si...aqui estoy

Pude oír un suspiro también a través del altavoz del portero. Un suspiro que como los míos expresaban ganas y dudas a la vez, como cuando se pone en marcha el avión y ya no puedes bajar.
Se abrió la puerta y de nuevo las ruedas empezaron a sonar en el pavimento del pasillo que conducía a mi nueva vida.
Esta serie de relatos, pretende ser un diario de ello, un testimonio de ese reto que empezó tal y como cuento.

POR ALGÚN SITIO HAY QUE EMPEZAR:

Aquella primera noche habían demasiadas novedades y demasiados planes por hacer como para pensar tan siquiera en jugar, ademas el cansancio por tantas emociones hizo mella en cuanto llego la calma, así que extrañamente aquella "primera" noche fue de castidad en todos los aspectos.

Los días siguientes había mucho por hacer, instalarme esta claro y aunque nada me era extraño, las circunstancias eran totalmente nueva. Lo siguiente era empezar a buscar trabajo, mirar anuncios y concertar entrevistas si era posible. Ella salía temprano a trabajar y no volvía hasta la tarde, así que pasaba bastante tiempo solo y así me fui dando cuenta de ciertas rutinas o manías, que analice con un sonrisa, pensando que un futuro nos podían dar mucho juego, aunque me podía mas la prudencia y pensé que quizás aun era pronto para nadar "cambiando" cosas.

La vorágine de esos primeros días hicieron que pasaran muy rápido, fin de semana incluido, pero por el motivo que fuera, aquellos dias no surgió ningún juego, de los especiales, aunque reconozco que durante el fin de semana si noté alguna tímida provocación por su parte, muy medida y enseguida abortada al no obtener respuesta.

Creo que era un martes, no lo recuerdo exactamente, no se porque aquel día me levanté mas tarde de lo habitual, al irse ella me había despertado, pero luego en vez de quedarme un rato en la cama remoloneando, me dormí y desperté largo rato después. Aquel dia tenia dos entrevistas, una por la mañana y otra por la tarde, y aunque aun tenia tiempo de sobra para llegar a la entrevista de la mañana, no me gusta tener que correr, así que reconozco que algo malhumorado me levanté. Me preparé y café y me fui a vestir, al entrar en la habitación vi la ropa de dormir de ella en el suelo, osea el pijama y una braguitas, tal vez en otro momento no me  hubiera llamado la atención o simplemente la hubiera recogido sin mas, pero aquel dia, mi reacción fue hacerle un foto y automáticamente enviársela adjuntando un mensaje.

-Ya me dirás que te costaría dejarla aunque sea en la silla...

Mientras terminaba de vestirme tuve respuesta.

-Buenos dias, borde...me he levantado súper justa, ademas la falta de costumbre, antes nadie se quejaba...
-Pues ahora somos dos y creo que hay cosas de las que tenemos que hablar, esta tarde cuando vuelva de la entrevista lo hablamos.

Esta segunda respuesta ya era con toda la intención del mundo, intentando pertubarla y a ver si así encendía el fuego.

-Me parece muy bien.....luego hablamos todo lo que quieras, pero ya sabes que yo seguiré haciendo lo que me de la gana.
-Te dejo que voy a llegar tarde, lo dicho luego hablamos.
-Suerte con la entrevista.....borde.

La entrevista mañanera resultó ser un desastre, ni me convencía el puesto, ni yo convencí al entrevistador, así que un poco frustrado me fui a casa a hacer tiempo para la de la tarde, comí algo y me senté un rato, cuando me llegó un mensaje.

-Como ha ido la entrevista?
-Puffff sinceramente creo que mal...
-Jajajajaja no m extraña con las malas vibraciones que tenias esta mañana.

La cabrona me hizo reír, lo reconozco, primera sonrisa de aquel día, pero no era cuestión de demostrarlo aun.

-Igual tenía algo que ver en eso, cierta foto que te he enviado.
-Uyyy que exagerado eres, te voy a decir una cosa así te vas acostumbrando ya, cuando veas según que cosas, tápate los ojos, da mucho resultado. Yo lo hago muchas veces, me tapo los ojos y asi no me pongo de malhumor....
-No me convence tu solución
-Vaya, pues ya me dirás si conoces alguna mejor.
-Pues si no dar pie a ver esas cosas....Esta tarde te lo cuento mejor.
-Jjajajaja estas insistente con esta tarde, vale, vale, yo prometo escucharte eso si.
-Me lo parece a mi, o te noto no se....irónica?
-Yo????....no se de donde sacas eso...te dejo que me llaman, hasta luego y suerte esta tarde.
-Gracias, hasta la tarde.

Esos tira y afloja siempre me habían resultado muy divertidos y ademas era el síntoma claro que ella también tenia ganas de jugar. Me fui a la entrevista con otro talante y tal vez por eso al salir de la entrevista, tenia una muy buena sensación, tanto que me fui para casa sin acordarme del pequeño incidente de antes.

Cuando llegué ella ya llevaba un rato en casa, estuvimos un rato hablando en la cocina bebiendo algo, les estuve contando como había ido la entrevista y estuvimos imaginando lo bien que me iría aquel puesto, que ademas tenia horarios compatibles,  hasta que decidí darme un ducha y ponerme cómodo. Me fui a prepararme la ropa,  me metí en el baño y nada mas cerrar la puerta, se me refrescó la memoria. Todo el suelo del baño de delante del plato de ducha, esta cubierto con su ropa usada, ademas parecía estar todo repartido a caso hecho para dar mas sensación de desorden, los pantalones por un lado, la camiseta por otro, la toalla hecha un ovillo....no pude evitar sonreír y pensar, que habia alguien que tenia ganas de jugar o al menos eso me parecia. Mientras me duchaba iba maquinando mi reacción, dude si hacerme el loco a ver como reaccionaba, pero finalmente decidí actuar.

Una vez seco cogí toda mi ropa usada y la lleve al canasto de la ropa sucia, pero antes de ir al comedor donde esta ella, cogi la suya y con ella me presenté en el salón, ella estaba estirada en el sofá,fumando un cigarrito y jugueteando con el móvil por lo que no se percató que venia con equipaje, hasta que se lo tiré encima.

-Que haces?????

La miré haciéndome el serio, intentado por todos lo medios que no se me escapara la risa.

-Mueve el culo del sofá y pon la ropa sucia en su sitio.

Sin inmutarse, terminó de escribir el mensaje en el móvil, lo dejo, cogió la ropa y me la tiró

-Has ido a dejar la tuya y has tenido el morro, de coger la mia y traermela aquí? ya me dirás que te costaba al mismo tiempo que llevas la tuya.

Le volví a tirar la ropa, más serio aún.

-Ya lo hice esta mañana y no pienso hacerlo mas.
-Joder, no lo he recogido porque sabia que ibas a duchar tu también, si fuera al revés al mismo recoger la mia, recojo la tuya que no cuesta nada.
-Lo que no cuesta nada es una vez terminas de ducharte recogerla y no esperar que el otro lo haga...
-Venga va deja de hacerte el indignado, lo he hecho por una cuestión de economía, si la  lleva uno nos ahorramos un viaje, jajajjaj......
-Me estas tomando el pelo o me lo parece?....
-A mi nunca se me ocurriría hacer nada así, por quien me tomas?.
-Pues ya sabes, levanta el culo del sofá y ve a dejar la ropa en su sitio.

Entonces su reacción fue si cabe mas desafiante aun, tiro la ropa al suelo y me dijo.

-Cuando me levante ya la llevare

En ese momento me dije mentalmente -me parece que de hoy no pasa que te llevas la primera de esta nueva etapa- , pero decidí darle una última oportunidad.

-Recoge la ropa ahora mismo.
-Paso....
-Esta bien, ya se me ha terminado la paciencia.

Me fui hacia ella la cogí de las dos manos, haciendo que se levantara y  supongo que en ese momento vio que iba en serio y me dijo.

-Puffff suelta que ya la llevo pesado.
-Tarde, llevarla, la vas llevar, pero con el culo rojo.

Forcejeamos un poco, delante del sofá, nada que no arreglaran un par de azotes de pie, antes de ponerla en mis rodillas sentado en el sofa, mientras me seguía diciendo que solo estaba jugando un poco y que ya la recogía y la llevaba.

-Ya te dije que íbamos a hablar esta tarde, y la "señorita" encima va de provocadora, pues nada, ya si eso, después cuando termine contigo fijo que  estas mas suave y calmadita y podemos hablar.

Entonces la cogí con mi brazo izquierdo por la cintura levantándola un poco para ponerla bien del todo y empece a azotarla con la mano en mis rodillas, mientras seguía diciéndome que si la soltaba llevaba la ropa y no se que mas, porque no le hacia demasiado caso, concentrado en lo mio, osea su culo, que tenia muchas ganas de verlo bien rojo aquella tarde. Hasta que se calló, mientras yo seguia encargandome de su culo, solo paraba de vez en cuando para recordarle su actitud desafiante y retomaba la azotaina, eso si cada vez con un poquito mas de energía.

Hasta que una de esas pausas, metí los dedos por la cintura del pantalón y tiré despacio de el hacia bajo, hasta dejarlo encima de las rodillas...

-Vaya, vaya, veo que no usamos ropa interior...
-Es que para estar por casa...
-Si, si lo entiendo aunque igual después de hoy, te da por usar.

Le acariciaba despacio la piel suave de sus nalgas, ya con un toque de color, pero aun le faltaba subir el tono y me puse "mano" a la obra. Los azotes le iban cayendo con un ritmo constante y sin pausa, y su precioso culo iba cogiendo cada vez un color mas parecido al que  buscaba. Seguí con la azotaina sin pausa, solo cuando ya tras un larga tanda de azotes, empezó a empezo a moverse, paré el castigo, lo justo para volver a situarla bien, advertirle que no se moviera y continuar. Los instrumentos son efectivos y tiene un interesante efecto disuasorio, pero nada como una buena y larga azotaina con la mano, efectiva y ademas provoca un escozor muy especial y reconocible. Tras varios minutos de zurra ininterrumpida, su culo tenia todo el un precioso color rojo intenso y a mi me empezaba a picar la mano, entonces pare la azotaina y empece a acariciarle los muslos, pero sin tocar para nada, su culo, quería que sintiera el ardor de la azotaina un rato y antes de pasar a aliviar, queria otra cosa, así que primero termine de quitarle el pantaloncito corto del todo, no le iba a hacer demasiada falta de momento y le dije.

-Ahora te vas a levantar, vas a coger la ropa sucia del suelo y la vas a llevar al lugar que corresponde y sobre todo a partir de hoy, ya no hace falta que te lo diga, día que me encuentre la ropa tirada, día que "hablaremos".

Al terminar de decirlo le di un par de palmaditas en el culo y entonces se levantó, con algún resto de orgullo aun cogió la ropa. Yo también me levanté, esperé a que la recogiese, y cuando empezó a caminar con la ropa camino de la lavadora, yo fui detrás. Al llegar metió la ropa en lavadora, la cerró, se giró y me dijo:

-Contento?

La miré y sin decirle nada le di la vuelta haciendo que se apoyara en la lavadora, con el cuerpo ligeramente inclinado, y desde atrás, llevé mi mano entre sus piernas, comprobando lo mojada que estaba, primero frotando su sexo, metiendo un dedo después y enseguida dos...

-Menudo efecto te ha hecho el castigo, la próxima vez, igual tengo que ser más duro...

Es fácil imaginar como terminó aquella pequeña disputa, poseyéndola contra la lavadora, entrando y saliendo de ella chocando contra su culo rojo.

Aquella noche antes de irnos a dormir hablamos, mientras le extendía una buena dosis de crema por sus nalgas, entre las cosas que acordamos, es que la ropa sucia iría siempre a su sitio y que de la silla de la habitación colgaría siempre un cinturón mio, un símbolo que recordara que a partir de aquel día, en aquella casa habían unas normas, lo cual no quiere decir que se cumplieran...

Continuará....

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