Me vais a permitir que hoy publique un post algo distinto, aunque guarda estrecha relación, con el tema central del blog. Voy a escribir un poquito sobre música y el momento actual social.
En 1990 yo tenía 17 años. España apenas llevaba 12 años de democracia. La democracia no llegó a España con la muerte de Franco, tuvieron que pasar 3 años más. La democracia llega a España en 1978, con la aprobación por referéndum de la Constitución y la celebración de elecciones después. Una banda llamada Los Romeos, sacó un single de debut, bajo el título de: Muérdeme.
Muérdeme es una tema musicalmente sencillo, de estructura muy simple, mezcla de punk rock y rockabilly popero, pero con una letra directa y muy transgresora, con el añadido que la cantante, era una mujer (Patricia Escoin) y la banda eran de una ciudad mediana de provincias (Castellón). La primera estrofa dice esto del verso y la del estribillo dice esto:
Quiero ser tu esclava para ti
Sólo en tu regazo soy feliz
Haremos el amor
Haremos el amor
Amor
Si quieres mi cara golpear
Puede que así me guste más
Haremos el amor
Haremos el amor
Amor
Muérdeme en el trasero
Donde a mi me gusta más
Siempre voy a ras del suelo
Que más da.
Obviamente la canción es una reinvidicación del sexo sadomasoquista, clara y directa.
Cuando se lanzó , tuvo cierta dosis de polémica e intentos de censura. En especial de Cadena 100 que es la emisora de radiofórmula de la COPE que es la emisora propiedad de la Conferencia Episcopal española. Aunque al final debido al éxito la acabo pinchando, consiguiendo más bien el efecto contrario, es decir darle publicidad y ayudar a que se conviertiera en un éxito, cómo así fue. La canción acabó sonando a todas horas en todas las radiofórmulas, y la banda actuando en todos los canales de televisión de entonces. Pero yo me hago una pregunta
¿Hoy 13 de Mayo de 2026, 36 años más tarde, se pincharía esa canción, con esa letra en todas las radiofórmulas del país? Tengo muy claro que NO, con mayúsculas. Es más la censura no vendría de los medios más conservadores, la censura vendría curiosamente del supuesto "progresismo" y no se limitaría a no publicitar la canción, sería una caza despiadada de sus autores, lo que se llama cultura de la cancelación. Y es muy triste pensar que algo así venga precisamente desde esas posiciones que se suponen más abiertas y más favorables a la libertad individual de elección. Sólo concibo una opción en la que la canción sería aceptada: si el intérprete fuera un hombre homosexual.
10 años más tarde. En julio del 2000, la cantante francesa Alizee, lanza el single: moi, Lolita. En realidad es una versión popera y discotequera de una composición de la también francesa Mylene Farmer. Farmer es toda una institución en Francia y la francofonía, pero desconocida fuera de ese ámbito, en cambio la versión de Alizee fue un éxito en toda Europa, España incluida. Es curioso porque las dos últimas canciones en francés que han tenido un éxito potente en España son composiciones de Farmer: Moi, Lolita y Desenchantée, que aquí sonó en todas las discotecas cantada por la belga Kate Ryan.
Moi, Lolita, es una canción inspirada en la novela Lolita de Nabokov, aunque con mucha carga subliminal y dobles sentidos, narra los sentimientos de una adolescentes que descubre que empieza a suscitar deseo y que juega con esa ambigüedad de ser adulta a medio hacer o niña a medio deshacer. La idea central de la canción es la siguiente.
-Adolescente que no controla cómo la perciben, pero empieza a darse cuenta del poder que tiene su imagen y al mismo tiempo sigue siendo vulnerable.
Una dualidad: Entre Lola y Lolita
Lolita: es la imagen que transmite, sensual y seductora y Lola es la parte más vulnerable e infantil que aún persiste. La canción está llena de esa dualidad: infantil vs adulta, inocente vs provocadora, juguetona vs incómoda. El estribillo es clave en el mensaje.
C'est pas ma faute
( No es mi culpa)
Et quand je donne ma langue aux chats je vois les autres
( Y cuando me rindo veo a los otros)
Tout prêts à se jeter sur moi, c'est pas ma faute à moi
(Listos para saltar encima de mi, no es culpa mía)
Si j'entends tout autour de moi
( Si sólo escucho a mí alrededor)
LO-LI-TA, moi Lolita
(LO-LI-TA, yo Lolita)
El efecto repetitivo de Lolita, dicho por sílabas es un efecto interesante de la canción, cómo un eco percibido, por la autora, que se repite machaconamente.
En su momento la canción también generó debate y criticas hace 26 años. Con al añadido que fue un éxito a nivel Europeo. Las críticas vinieron sobre todo por el hecho de que la intérprete en aquel entonces tenía 16 años y era menor de edad y también por la estética de la misma, que jugaba un poco con la idea de la canción y que mucha gente interpretó cómo hacer todo lo contrario al mensaje de la canción, es decir hipersexualizar a una adolescente.
¿26 años sería posible que una canción así fuera un hit? Pues desgraciadamente creo que no y exactamente por los mismos motivos que la de los Romeos, sería cancelada y lo sería desde el supuesto progresismo y feminismo actual.
¿Por qué he elegido estás dos canciones? La primera creo que es obvio, el mensaje es claro y contundente, defiende una sexualidad diferente en la que entra en el juego el dolor y la sumisión como parte del placer. En el caso de la segunda es más sibilino, pero nadie me puede negar que en ciertos juegos, se interpreta un retorno a esos momentos de ambigüedad entre edad adulta, inocencia, vulnerabilidad, deseo , provocación...
Cómo he vivido todo el proceso puedo decir que en muchas cosas hemos crecido. Afortunadamente hoy en día está absolutamente normalizado, ver parejas de hombres o mujeres pasear de la mano en público y no pasa absolutamente nada, nadie les increpa, nadie les margina, salvo cuatro intolerantes y eso es inevitable. Pero no es menos cierto que en otras cosas creo que hemos dado pasos en dirección contraria. Se está imponiendo una cultura de la cancelación y una censura hacia algunos tipos de sexualidad y erotismo que se salen de los cánones actuales de la corrección política y eso sí que nos afecta especialmente, aunque en lo nuestro no exista una necesidad de "salir del armario" la mayoría llevamos esto en la intimidad y no necesitamos ningún reconocimiento público, no es menos cierto que hay cierta estigmatización de otras formas de vivir el erotismo y la sexualidad que chocan de frente con la corrección política y con una nueva moral puritana que se disfraza de progresismo.
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