domingo, 30 de noviembre de 2025

Malas contestaciones (Por E.)

 




Llevaba varios días nerviosa. Tenía una presentación importante y le generaba ansiedad. 

La tenía bien preparada, pero últimamente le costaba más hablar en público. No sabía bien la razón, pero se ponía nerviosa y era algo que la preocupaba.


Ese día estaba especialmente tensa. Había dormido mal, el trabajo había sido especialmente pesado y, para variar, el tren de vuelta iba con retraso.


Habían quedado a media tarde para ir a elegir un sofá nuevo. Era lo último que quería hacer esa tarde, pero se les echaba el tiempo encima.


Llegó de mal humor. Nada más verla él lo supo. No paraba de moverse, nada la convencía, todo eran pegas.

Él intentó calmar las cosas pero no tuvo mucho éxito.


Ya le tuvo que dar un toque tras contestar un poco mal a uno de los vendedores.


- Nena ya! Contrólate que la gente no tiene la culpa de tu mal día.


Parecía que ese toque había bastado, pero la realidad fue muy distinta. 


Llevaban ya tres tiendas vistas y nada. Él sabía que así no iban a comprar nada y le planteó ir a casa y volver otro día.


- No tenemos tiempo Santi, tiene que ser hoy!!


- Nena, sabes de sobra que hoy no va a pasar. No perdamos el tiempo ninguno y volvemos el fin de semana.


- Yo tengo que trabajar el fin de semana Santi! Vamos a comprar de una vez el puñetero sofá! - su tono se elevó más de la cuenta. Lo bueno es que apenas había nadie en la tienda.


Él la cogió fuerte de la mano y tirando de ella se la puso enfrente y muy serio le dijo.


- Se acabó aquí, me has oído?


Normalmente eso era suficiente para hacerla controlarse, pero ese día su nivel de estrés estaba demasiado alto y estalló.


- Cállate y déjame en paz!


Se dió cuenta de la gravedad en cuanto lo soltó por la boca, pero era ya muy tarde.


- A casa!


Empezó a caminar en dirección al coche con ella cogida de la mano intentando seguirle el ritmo.


- Santi...


- En silencio!!


Llegaron al coche, le abrió la puerta, la sentó y se fue a su sitio. No puso ni la radio ni nada. Iba muy serio.


Ella iba nerviosa, sin embargo ya empezaba a notar cómo el estrés del día iba bajando. Ya estaba él al mando, ahora solo tenía que obedecer y ceder el control por un rato era muy liberador aunque era consciente de que él no iba muy contento...


Al llegar al parking misma operación. Salió del coche y la cogió de la mano. En el ascensor silencio absoluto. Ella no sé atrevía a mirarlo. 


Al entrar en casa directo al asunto.


- Ponte el pijama, quítate el maquillaje, te recoges el pelo y directa al rincón. No quiero oír ni una mosca.


No se le ocurrió rechistar. Se cambió de ropa, se fue al baño, se desmaquillo y se hizo un semirecogido sencillo.


Al salir no lo vió, pero se fue a su rincón de pensar.


Se sentía un poco culpable por haberle contestado así...pero en ese momento tenía una extraña sensación de bienestar. Se empezó a olvidar de la charla, del trabajo, del trasporte...solo había una cosa en su cabeza. Él al mando.


Él decidió darse una ducha para relajarse un poco. En esos días en que ella estaba tan difícil debía mantenerse frío. Se ponía tan provocadora que más de una vez tuvo el impulso de ponerle el culo rojo en público.

Al salir se puso cómodo y fue a buscarla.


Al entrar al salón la vió. Estaba en el rincón, de cara a la pared, con las manos a la espalda y con el pijama corto de verano. 

Sabía perfectamente lo que necesitaba. 


Se acercó a ella. Nada más notar su presencia bajó la cabeza y se hizo aún más pequeña.


Le agarró el cachete de culo fuerte con su mano derecha.


- Parece que cierta señorita ha olvidado las normas básicas de educación!


- No Daddy...lo siento...


Primer azote. 


- En silencio! Mientras que estés en el rincón en silencio!


- Toda la tarde provocando. De mal humor, con pegas para todo, impertinente con el vendedor... así te comportas ahora?


Se mantuvo callada.


- Como una niña pequeña cuando está cansada?? 


- Daddy...


- No Baby! No voy a consentirte esos comportamientos, ya lo sabes! Y desde luego lo que no voy a consentir es la contestación del final. 


Se dirigió al sofá y se sentó. 


- Ven aquí.


Salió del rincón y se acercó sin mirarlo.  Se quedó un poco alejada.


- Aquí! - se señaló entre sus rodillas 


- Mírame.


No podía...


- He dicho que me mires, vamos!


Con la cara roja lo miró. 


- Repíteme la última frase que me has dicho en la tienda 


- Daddy...


- Lo tengo que repetir?


Le costó un rato, pero al final lo dijo.


- Cállate y déjame en paz...- a medida que decía la frase iba perdiendo voz.


- Es esa forma de hablarme?


- No...


- A Daddy se le manda callar? 


- No...


- Y hay alguna justificación?


- Estaba cansada y se me escapó....


- Se te escapó... ajá...


- Y sabes lo que se me escapa a mi cuando te comportas así Baby?


Su cara cambió y puso un puchero para intentar ablandarlo.


- Lo siento Daddy...he tenido muy mal día...


- No es excusa. Si has tenido un mal día lo hablas, me lo explicas, pero no te comportas como una malcriada.

Ya sabes lo que va a pasar ahora, verdad?


- Sí...


- Dímelo.


- Que me vas a castigar...


- Y es merecido?


Sentía tanta vergüenza que era incapaz de mirarlo. Con sus manos se agarraba el pantalón del pijama nerviosa.


- Sí Daddy...


- Muy bien. Bájate el pantalón del pijama.


Obedeció. Se los bajó y los dejó caer hasta los pies. 


- Y ahora las braguitas. Hasta medio muslo. 


Ésto le costó más, pero metió sus manos por los laterales y se las bajó hasta donde le había indicado.


- Mírame.


Levantó su mirada hasta hacerle contacto. 


- Así te tengo que poner para que te calmes y obedezcas?


Bajó la mirada de nuevo. Ahí recibió el primer azote.


- He dicho que me mires.


- Te da vergüenza?


- Sí...


- A mi también me la daría que me tuvieran que castigar por tener una pataleta a mi edad!


- En casa hay unas normas Baby, y la falta de respeto no se tolera, y hoy lo vamos a dejar bien clarito. Ven aquí.


La tumbó sobre su pierna izquierda con su cuerpo echado sobre el sofá. Su pierna estaba apoyada en el bajo de la mesa y estaba más alta, lo que la dejaba con el culo bien ofrecido 


Le acarició sus nalgas blancas durante unos segundos y enseguida empezó con los azotes. 

No tardó mucho en empezar a colorearle el trasero. Su mano caía severa sobre su culo marcando sus dedos en su piel.


- Última vez que me mandas callar, me has entendido?


- Sí Daddy ... Lo siento...


- Lo vas a sentir Baby ...espera a que acabe...


Ella empezaba a llorar bajito. Le dolía el culo, no hacía mucho que había recibido otra azotaina y todavía tenía el recuerdo, pero sabía que ese día no iba a salir tan fácil de aquello...


Estuvo un buen rato aplicándose bien con la mano. Ella se movía y a veces intentaba cubrirse con la mano, pero él lo impedía.


Cuando ya tuvo suficiente paró. 


- Esto es lo que pasa cuando no sabes comportarte Baby ...


Se oía su llanto y su respiración.


- Duele...


- La próxima vez que quieras montar una pataleta acuérdate de esto. Levanta.


Se quedó de pie delante de él. 


- No es tan divertido portase mal, verdad?


Bajó los ojos. 


- Espérame aquí. Y nada de frotarse el culo 


Salió del salón. Ella le oía moverse, pero sin saber qué esperar. 

Enseguida le escuchó volviendo. Se sentó de nuevo y dejó a un lado la paleta de madera y el plug.


- No Daddy ...


- Sí Baby. Daddy te castiga cuando lo necesitas y te pone el plug cuando lo necesitas también, y hoy te has ganado las dos cosas. Vamos, ponte en tu sitio.


- Daddy... - se echó hacia atrás.


- Quieres estrenar la vara? Porque si tengo que ir a buscarte lo harás...


Resignada se tumbó sobre su pierna izquierda. 


Le escuchó manipular el plug y ponerle lubricante.

Enseguida notó su mano izquierda en sus nalgas y la presión del plug en su culo.


- Respira hondo y relájate...


Que le pusiera el plug era un plus de rendición. Era asumir del todo que ahí el que mandaba era él y que ella solo obedecía. 


Cuando se lo puso le separó las nalgas dejándola expuesta. Ella hizo un mohín avergonzada.


- Te da vergüenza?


- Sí...


- Más vergüenza me ha dado a mi llevar a una cría de 41 años de tiendas!


Expuesta así se veía no solo el plug llenando su culo, sino sus labios hinchados y con un brillo evidente entre ellos.


Cogió la paleta y le dió un par de azotes de prueba para medir la distancia.


Pronto cayó el primero.


- A Daddy se le manda callar?


- No...


- Que sea la última vez Baby! 


- Sí Daddy...


A continuación vino una buena tanda de azotes con la paleta. Le costaba estarse quieta, tanto que le tuvo que bloquear las piernas con su derecha.


- Estate quieta Nena o empezaremos de nuevo.


- Duele...


- Claro que duele! Hoy vas a aprender bien la lección!


Ya lloraba más alto, intentaba moverse para esconder su trasero, pero la tenía bien sujeta.


- Daddy, por favor...


- No quiero niñas malcriadas en casa! 


- Daddy ...


- Cuando te pones así solo hay una cosa que funciona Baby, unos buenos azotes ya dormir con el culo calentito!


- Lo siento Daddy... Por favor...


Hizo un parón.


- Qué sientes?


- Haberme comportado como una niña malcriada Daddy...


- Y qué necesitas cuando te pones así?


- Que Daddy me ponga en sus rodillas y me caliente el culo...


- Es la única forma en la que aprendes?


- Sí Daddy...


- Y qué más hace falta?


- Que Daddy me ponga el plug...


- Para qué?


- Para recordarme quién manda Daddy...


Le volvió a separar las nalgas dejándola expuesta de nuevo 


- Sí Baby. En casa Daddy manda y tú obedeces, y si te portas mal ya sabes cómo acabas, o no?


- Sí Daddy ...


- Qué tienes que decir?


- Que lo siento Daddy....no lo volveré a hacer...


- Muy bien Baby. Si hay próxima vez estrenarlas la vara y me da igual los llantos que haya, está claro?


- Sí Daddy...


- Muy bien. Te voy a dar los diez últimos y vas a contar y a repetir. " No volveré a decirle a Daddy que se calle nunca más" Lista?


- Sí Daddy ...


Uno tras otro completó los diez. Entre lloros repitió la frase y llegó al final. 

Le ardía el culo, pero sentía una calma interior que no había tenido en todo el día. 


Le quitó la pierna derecha de encima y ahora sí, empezó a acariciarle el culo. Estaba caliente y muy, muy rojo. 


- Te va a dejar marca unos días...


Ella se dejaba hacer, ahora mucho más relajada.


- Tienes que aprender a gestionar mejor el estrés...


- Lo siento Daddy...


- Lo sé Nena...


- Ahora quiero que te pongas en el rincón mientras preparo la cena, de acuerdo?


- Sí Daddy...


- Y después de cenar a la cama a dormir.


- Daddy...son las ocho...


Media docena de azotes fuertes cortaron la queja.


- Aún tienes ganas de contestar Baby?


- No Daddy...- se cubrió el culo con las manos 


- Las manos delante!


- La pataleta de hoy es porque estás muy cansada. Duermes mal, estás nerviosa y eso te hace descontrolar, así que hoy después de cenar a la cama. Está claro?


Recalcó el mensaje con media docena más.


- Sí Daddy...


- Pues venga, al rincón!


Se levantó y se colocó en su sitio. 


- No nena, cuando tienes el plug puesto sabes que quiero verlo, así que inclínate, saca el culo y ya sabes dónde van las manos.


Llevó sus manos a su trasero y con mucha vergüenza separó sus nalgas para dejar a la vista unos de sus castigos . 


- Y quieta así hasta que venga a buscarte. 


Tardó unos veinte minutos en preparar la cena. Al volver al salón la encontró en la misma posición.


- A la mesa.


Al girarse vio la mesa puesta y una toalla en la silla. Eso significaba que cenaría con las braguitas bajadas.


Ambos se sentaron a cenar en silencio. Después de un castigo a ella le costaba hablar, aún estaba con todas las emociones muy intensas. 

Él le tuvo que insistir un par de veces en que se colocará bien y se comiera todo. 

Al acabar la hizo recoger la mesa y enseguida la mandó al baño.


- Daddy...


- Obedece. 


En el baño pudo mirarse bien el culo en el espejo. Había pasado casi una hora, pero seguía bien marcado. Y no pudo evitar mirar el plug. Se excitó de nuevo. 


Al ir a la habitación lo vió con la crema esperándola.


- Has aprendido la lección?


- Sí Daddy ...


- Vas a portarte bien?


- Sí...


- Ven aquí anda...


La tumbó sobre sus rodillas y empezó a masajearle bien el culo con la crema.


- Está muy rojo Daddy...- sonaba mimosa.


- Te lo has buscado tú solita Baby...o no?


- Sí Daddy...


- Me vas a volver a contestar así?


- No...lo prometo...


- Eso espero...o qué pasará?


- Que estrenaré la vara Daddy...


- Eso es...te marcaré bien este culo travieso con la vara y acabarás llorando.


- Voy a ser buena...


- Eso espero...


Siguió con el masaje un rato, y ella cad avez estaba más y más excitada. Se movía sobre sus piernas y gemía cada vez más alto...


- Daddy...


- Dime nena...


No dijo nada, pero abrió sus piernas mostrando lo que quería.


Él llevó su mano a su coñito y encontró lo que esperaba. Estaba empapada.


- Y esto Baby?


- No lo puedo evitar Daddy...


- Y qué quieres que haga? 


- Que juegues conmigo Daddy...por favor....


- Eres una descarada, lo sabes?


Le dió un par de azotes.


- Sí...pero lo necesito Daddy...juega conmigo...


Llevó dos dedos entre sus labios y empezó a recorrerlos suavemente. Resbalaban...


- Así Baby...?


- Sí...- de nuevo la oía gemir.


- Así que acabas con el culo rojo, el culo lleno y mi niña lo que quiere es que le meta los dedos?


Le introdujo el par de dedos de golpe notando su interior caliente y húmedo.


- Sí Daddy...por favor...


Empezó a mover los dedos dejando oír el chapoteo.


- Escúchate cómo estás! Dime, qué es mi niña?


La escuchó respirar profundo ... Sabía que lo que le pedía le daba mucha vergüenza, pero a la vez la excitaba más.


- Vamos Baby, dime, qué eres?


Intensificó el movimiento.


- Una cochina Daddy...


- Eso es...mi niña es una cochina que moja las bragas cuando Daddy se pone serio, verdad?


- Sí Daddy...


- Porque, quién manda aquí Baby?


- Tú Daddy ...


- Y quién pone orden cuando te descontrolas Baby?


- Tú...


Le costaba hablar. Los jadeos eran cada vez más intensos.


- Y eso te pone cachonda?


- Sí Daddy ... Me voy a correr...


Sacó los dedos de inmediato y le dió una docena de azotes bien fuertes sobre sus nalgas ya doloridas.


- Esa es forma de pedirlo Baby? Daddy no te ha enseñado bien...?


- No Daddy ... Por favor....


- Por favor qué?


- No pares Daddy...por favor...


Volvió a meter sus dedos en su interior mientras que con su palma le frotaba por fuera


- Daddy ...me puedo correr por favor...? 


- Mi niña cochina parece que aprende...


- Por favor Daddy...


- Córrete nena...


Y explotó de placer en su interior. Un orgasmo intenso le recorrió entera. 

Él poco a poco fue bajando la intensidad de sus movimientos y la dejó recuperarse sin prisa.


Tras un rato de mimos la llevó al baño, le quitó el plug y la metió en la cama en camiseta nada más. 


- Descansa Nena, que ha sido un día muy largo ...


Y así la dejó acostada a las diez menos algo de la noche, sin protestar y muy, muy relajada....












1 comentario:

"

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...>