sábado, 7 de septiembre de 2019

La caja negra.






Todavía recuerdo aquel día tomando café, la cara que puso cuando saqué un paquete envuelto en papel de regalo.

-¿Y esto?
-Ábrelo y lo sabrás

Nerviosa lo abrió y su cara de asombro se torno un poco en rubor cuando vio el contenido: un cuarderno clásico y un bolígrafo.

-¿Me lo explicas?

-Es muy sencillo, esto será la caja negra de  los juegos

-¿Como?
-Pues al igual que la caja negra de los aviones registra toda incidencia de un vuelo, en ese cuaderno quedará registrada cualquier incedencia que incumba a nuestros "juegos" y tu serás la encargada de registarlo y obviamente de traer el cuaderno a todas las citas.

Al escucharme aun se puso un poco más ruborizada.

-Pero ¿que tengo que apuntar exactamente?
-Ya te iré diciendo yo que tienes que apuntar

Sonrió y me dijo:

-Suena interesante
-Depende, a lo que suena es que no vas a poder escaquearte de nada.
-Jajajaja no lo había pensado así.
-Yo si.
-Y si se me olvida apuntar algo?....
-No se te olvidará por la cuenta que te trae.

Seguimos conversando hasta que ella se tuvo que ir feliz y contenta con su cuaderno, que de alguna manera era como la escenificación que a partir de aquel día la cosa iba en serio. Los primeros meses pasaron y el cuaderno fue empezando a ser el registro de nuestros juegos. En el apuntaba las faltas cuando las había, yo le decía apunta: "hoy hice esto o no hice aquello", también quedaba constancia de cada cita, ya que le hacía escribir un resumen los días posteriores y fue cómplice de algún castigo, para el cual el propio cuaderno fue colaborador necesario.
Una mañana la escribí como de costumbre solía hacer de buena mañana, me extrañó que pasaran las horas y no tuviera respuesta, así que le puse un whatsapp, me contestó.

-Estoy en el médico luego te cuento.

Unas horas después recibí un correo.

"Hola, que tal?.
Bueno te cuento que debes estar impaciente, no es nada, llevaba unos días dándome caña en el gimnasio, pero ayer me noté como un pinzamiento en un costado, no le dí importancia pero esta mañana me he levantado doblada y como sabía que todos os ibais a poner pesados, he ido yo por mi cuenta. ¿Ves que buena?. Y nada un pinzamiento, me ha recetado un cremita antinflamatoria y un par de días de reposo".

Yo no tenía mucho tiempo se me había liado el día y la contesté tipo telegrama.

"Hola.
Igual te das mucha caña, pero bueno ya me quedo tranquilo y ahora ya sabes culo inquiero, reposo y cremita. Luego hablamos.  Un beso".

Por la noche después de cenar la llamé, a la primera no me cogió el teléfono, al segundo intento si.

-Hola, estabas durmiendo?
-No que va
-Ahhh vale como no me cogiste
-Perdona no vi la llamada
-Y esa vocecita te duele el pinzamiento.
-No, el pinzamiento muy bien
-¿Entonces?
-Es que si te lo digo te vas a enfadar
-Y si no más así que cuenta.
-Puffff vale pero no te enfades. Pues....nada que llegué a casa, me puse la crema y tal, iba a descansar te lo prometo pero al rato me encontré genial y aburrida, pues me fui a montar a caballo y bueno me caí, no ha sido una caída bestia, pero me dado en la espalda y ahora estoy que no se como ponerme.
-No te dijo el médico que dos días de reposo
-Si, pero es que me encontraba bien de verdad.
-¿Y? si te dijo dos días son dos días y punto.
-Ya lo se, no me eches la bronca ahora.
-Ahora no, pero ya imaginarás que esto no va a quedar así, ya sabes apuntado en el cuaderno.
-Jooo vaaaa que ha sido solo una tontería.
-Una tontería a mi me parece una irresponsabilidad total, asi que apunta y ya hablaremos la semana que viene.
-Valeeee
-Vas a ir al médico mañana.
-Si sigo así si porque no puedo moverme.
-A ver que te dice, pero ves.
-Siiiii pesado
-No te imaginas cuanto puedo serlo.

Al día siguiente fue al médico, un buen golpe, a seguir con el antinflamatorio, un calmante para el dolor y calor, osea esterilla, lo cual para su vanidad y orgullo no dejaba de ser un pequeño castigo, pero nada que ver con el que le esperaba cuando nos viéramos. No era la primera vez que hacía algo así, la reincidencia siempre tiene más pena y además quería algo especial que no lo olvidara fácilmente, para que la próxima se lo pensara dos veces.
Casualidades de la vida hicieron que la cita se adelantara unos días, ya había dejado la esterilla, pero aun seguía con el tratamiento y algo renqueante o eso me dijo.
Quedamos para comer juntos, teníamos toda la tarde, noche y hasta mediodía del siguiente para estar juntos. Quedamos en  un restaurante, de un pueblecito medieval. Yo ya estaba cuando la vi llegar, en la forma de caminar no parecía muy perjudicada. Nos saludamos y se sentó.

-¿Como va la espalda?
-Ahora mucho mejor
-Si es que eres un puñetero bicho inquieto.
-Eso ya lo sabes
-Si lo se
-Pues ya está no tiene solución.
-En su conjunto no, pero alguna cosa si "debe" cambiar.

Al decirle eso se ruborizó y cambió de tema, yo la dejé ya habría tiempo de entrar a fondo en el tema. Se nos alargó la comida y encima después decidimos y a tomar un café a una terraza en el centro del pueblo y allí estuvimos un buen rato también, tanto que casi pasamos la tarde.

-Por cierto que no te lo he dicho, mira.

Puse unas llaves sobre la mesa.

-¿Y eso?
-Me han dejado una casita en el mismo pueblo para nosotros.
-¿En serio?
-Si está nada a dos minutos de aquí.
-Genial ¿no?
-Pues espera que la veas.
-¿Y a que esperamos?
-Eso venga vamos.

Nos fuimos para la casa, abrí la puerta, era una casa de pueblo restaurada, de dos plantas, pero lo mejor estaba detrás, un patio interior con césped que rodeaba una piscina, cuando la vio lo primero que me dijo fue:

-Podrías haberme avisado que hubiera cogido el bikini
-¿Para que?, todo lo que rodea es la propiedad nadie nos puede ver, nos podemos bañar desnudos
-Jjajajajajaj por eso no has dicho nada.
-Buenooo la verdad es que no pensé. Pero antes que el ocio está la obligación, así que ve a ponerte cómoda y aquí te espero....ah y trae el cuaderno.
-Puffff no podemos y disfrutar de esto.
-No además cuanto más tardes peor, porque tenemos para un rato.

Se puso roja y entró dentro, yo me apalanqué en una de las tumbonas del césped, junto a la piscina. Apareció enseguida imagino que nerviosa y expectante por lo que tenía que venir, llevaba solo puesta una camiseta y aunque era un poquito larga, y tapaba, las braguitas, se sentó en la tumbona de al lado con el cuaderno entre las  manos, me miró.

-¿Te he dicho que podías sentarte?
-No
-¿Entonces?
Se levantó, yo estaba semi tumbado y quedaba de lado a ella.
-Empieza a leer lo que apuntaste.
-Puffff ya sabes que me da mucha vergüenza leerme en voz alta.
-Vale bien, pues entonces bájata las braguitas y lee en voz alta.
-No vale ya leo.

Me giré, la miré serio y le dije, quiero ver las braguitas en los tobillos. Resopló pero dejó el cuaderno un momento en la tumbona, metió las manos debajo de la camiseta y se bajó apresuradamente las braguitas, cuando estuvieron en sus tobillos, cogió aire fuerte y tomó de nuevo el cuaderno, yo volví a mi posición quería escucharla, no mirarla de momento.  Empezó a leer, la voz le sonaba más aniñada, como más tímida.

-El pasado dia 12, tuve un pinzamiento en el gimnasio, el día 13 por la mañana como era bastante evidente y molesto, decidí ir al médico, después de explorarme determinó que era una contractura, me recetó una crema antinflamatoria y me recomendó dos días de reposo absoluto.

Ahí hizo una pausa.

-Vamos sigue.
-Me fui a casa, con la idea de reposar, me puse la crema y me relajé, enseguida me hizo efecto y dejé de tener molestias, como era pronto, hacía calor y estaba un poco agobiada decidí ir a montar a caballo, con la mala suerte de tener un caída que repercutió en el mismo sitio de la contractura, teniendo que volver al médico al día siguiente, que me tuvo que poner un tratamiento de analgesia, antinflamatorio y calor localizada, que me ha tenido casi una semana impedida.
-¿Ya?
-Si
-Pues se te han olvidado varias cosas, la primera que decidiste ir a montar pese a la recomendación médica de dos días de reposo, ergo no fue mala suerte la caída fue una absoluta irresponsabilidad y esa debía ser la conclusión de tu escrito.

Ahí si me había no solo girado, sino que incorporado sentado frente a ella. Ella estaba allí de pie con el cuaderno en las manos roja como un tomate.

-Ya me conoces bastante y sabes que opino de este tipo de comportamiento y sabes que conmigo no salen gratis, que vas a pagar por ello, además la consecuencia esta vez va a ser especial, a la altura de tu comportamiento. ¿Esta claro?.
-Si
-Algo que decir?
-Que lo siento.

En ese momento yo estaba poniendo  la tumbona totalmente plana.

-Con el culo marcado seguro que lo sientes más. Deja el cuaderno en la tumbona, y colócate en mis rodillas.
Una de las ventajas del cuaderno es esa, al quedar constancia, no hay mucho margen de replica. Dejó el cuaderno y se colocó en mi regazo, agarró el cojín de la tumbona con las dos manos. Yo muy despacio le subí la corta camiseta, dejando al aire su culo redondo y suave, se lo acaricié un poco.
-Este fin de semana te vas a ir bien marcada.

Acto seguido empecé a azotarla con la mano, allí en aquel patio interior, nadie nos podía ver, ni oír, pese a la sonoridad de las constantes palmadas con la mano, pero el hecho de estar al aire libre, ya le daba un plus de perturbación. Lo de la mano era calentamiento, pero me gusta el tacto de los azotes a mano, así que seguí azotándola sin pausa varios minutos, viendo como el culo le iba cambiando de color, rosado, enrojecido y finalmente rojo intenso. No se quejó en ningún momento de hecho paré yo porque empezaba a picarme la mano. Le toqué o más bien agarré los dos cachetes enrojecidos con la mano.

-Levanta.

Se levantó nada más hacerlo la cogí de la mano y la arrastré hasta uno de las esquinas de la piscina justo una en la que había una bouganvilla y un foco que la alumbraba directamente a ella. Una vez estuvo allí le cogí las manos, las llevé a su espalda y le levanté la camiseta.

-Aquí quieta aguantando la camiseta levantada, que el castigo de verdad empieza ahora.

Me metí a la casa, cogí varias cosas de mi bolsa, salí con ellas y las puse en la otra tumbona tapadas para que no se vieran. Puse un par de cojines en el centro de la tumbona y la fui a buscar al rincón. La cogí de la mano otra vez y tiré de ella hasta la tumbona, allí le dije.

-Colócate y ya sabes el culo bien alto.

Se tumbó sobre los cojines, entonces cogí de entre las cosas el cinturón especial de los castigos, que coloqué sobre su culo desnudo y le dije.

-Cuantos días de tratamiento son?
-7....
-7 más los dos primeros que decidiste saltarte ¿no?
-Si...
-7+2 son 9 entonces y ¿9x5?
-45...
-Pues ya sabes el número de azotes con el cinturón que se va a llevar tu culo. Cuéntalos.

Cogí el cinturón, lo ajusté a la medida para cubrir todo su culo, le pregunté si estaba preparada, y empecé, decidí hacerlo en tres tandas de 15 seguidos, con  una pausa algo más larga entre tanda y tanda. Tras la primera tanda, ya tenía el culo bien marcadito, con esas marcas tan características del cinturón, en forma de tiras rectangulares rojas, más marcadas en los bordes. En la primera pausa, las toqué con la yema de los dedos muy suave, en la segunda tanda ya eran menos visibles, porque todo el culo estaba rojo oscuro, solo las puntas de las marcas y en la última los últimos quince fueron más duros, soltando el brazo bien, cuando terminé dejé el cinturón y estuve un buen rato pasando la yema de mis dedos por los bordes de las marcas, dejándola también respirar un poco y mientras la tocaba le dije.

-A que hora te toca medicación?
-El parecetamol, es cada 8....¿que hora es?
-Las 10 casi
-Pues ya tocaría si.
-Sabes? como eres tan irresponsable a veces, he decidido una cosa, a partir de ahora, cuando tengas que tomar medicación, vas a preguntar si hay alguna alternativa a la oral y si la hay vas a pedir esa.

Esta vez ya me he ocupado yo y he cogido parecetamol en supositorios.

Escuché un tímida queja.

-¿Has dicho algo?
-No.
-Bien mejor, sepárate las nalgas

Suspiró, llevó las dos manos despacio hacia detrás se agarró de la parte baja del culo y separó las nalgas, yo saqué el supositorio del envoltorio lo llevé al pequeño agujero y lo metí acompañándolo un poco con el dedo. Cuando terminé vi que iba a soltar le dije.

-No sueltes aun no he terminado.

Resopló, cogí un pequeño botecito de spray lubricante, le puse un poco en el culito lo extendí con el dedo y luego lubriqué el plug de acero quirúrgico ondulado, lubricado despacio se lo metí también.

-Ahora si puedes soltar.

Soltó la cogi de la mano para que se levantase. Lo hizo, cogí el cuaderno y el boli y la lleve de la mano hasta una mesa de madera de jardín, retiré una de las sillas de duro listones de teca y la hice sentarse en ella, puse la libreta y el boli en la mesa y le dije.

-Abre el cuaderno y escribe una reflexión sobre tu comportamiento, cuando estés no hace falta que te diga nada vienes.

Me fui a la tumbona, ya era bien de noche y más o menos al cuarto de hora vino con el  cuaderno.

-¿Ya estás?
-Si.
-Bien lee.
-La semana pasada tuve un comportamiento irresponsable, puse en riesgo mi salud por una tontería, no comporté como una adulta responsable y he tenido que ser castigada severamente por ello. Así que solo puedo decir que siento mucho como comporté, que intentaré que no se vuelva a repetir y aceptaré el o los castigos que creas convenientes.

-Bueno no está mal. Deja el cuaderno y dame el cepillo  que hay en la tumbona.

Yo volví a sentarme en el lado. Dejó el cuaderno y me dio el cepillo.

-Pon el culo en mis rodillas.

Lo hizo volviendo a coger el cojín, le levanté la camiseta, se lo acaricié caliente y marcado. Entonces puse dos dedos de mi mano izquierda sobre el tope del plug, para evitar que se saliera y con la derecha empecé a azotarla, alternando mejilla y mejilla con el cepillo, y solo dando en la parte baja del culo, entre el inicio del culo y el final de muslos, zona sensible y que se marca rápido. Quería que sintiera el castigo bien, así que estuve hasta que intuí el límite que empezaba a llegar a su límite de tolerancia, ahí paré. Dejé el cepillo y estuve un par de minutos sin darle ningún estimulo, más que el escozor de los azotes, pasados los dos minutos. Le dije.

-Espero que sea la última al menos en mucho tiempo que te tenga que castigar por eso.

Entonces cogí de la otra tumbona, un bote de aceite de Aloe Vera natural, le eché un par de chorros y empecé a extenderlo bien por las dos nalgas, al sentirlo ella suspiró de alivio, estaba fresquito y su culo necesitaba alivio, estuve un largo rato sobándole el culo castigado, masajeándolo, acariciándolo. Era el momento de quitarle el plug y con más mimo que cuando se lo metí se lo quité despacito y volví a sobarle el culo un poco más, en algún momento esas caricias, pasaron el umbral de su sexo y comprobaron que estaba muy mojada, pero me limité a pasar mi dedo entre sus labios fugazmente sin llegar a más.

-Esto es un castigo nena.

Le dije. Tras un largo de rato de caricias y silencio fuimos volviendo a la normalidad, despacio y sin prisa, nos acabamos bañando desnudos en la piscina a la luz de la luna. Antes de irnos a dormir, la puse frente al espejo, para que viese con sus propios ojos como le había puesto el culo y como advertencia.

Al día siguiente desayunamos juntos, pero antes de irnos volvió a mis rodillas, mas crema para las marcas y la medicación.

Continuará....

jueves, 5 de septiembre de 2019

Desde fuera.





De unos meses hacía aquí me ha ocurrido algo curioso, no planeado, pero que sin embargo, me está suponiendo un muy interesante ejercicio de observación.

Hasta ahora mis relaciones sociales, se dividían en dos grupos de personas: las que no sabían de mis gustos íntimos y las que si lo sabían, y además estás últimas menos una persona han sido gente que compartían esos gustos.

Hace ya algo más de medio año conocí una serie de personas por causas totalmente ajenas a todo esto, pero que en cambio por el medio donde nos conocimos y por el hecho de que cada vez paso más del secretismos supieron de mis gustos, sin formar parte ellos por llamarlo de alguna manera de la "tribú", vamos personas que no comparten estos gustos y con la que me suelo ver a menudos por mera amistad.

Esto que no deja de ser una casualidad me ha permitido tener cierta perspectiva de como pueden se pueden ver los juegos desde fuera y aunque no es un tema que suela salir a menudo en las conversaciones, si que ha salido en alguna ocasión y bueno como supongo que ya vais conociendo algo mi alma de reportero de guerra, cuando ha pasado y el tema ha salido lo cierto es que les genera bastante curiosidad, en vez de soltar la explicación por mi parte, he dejado bastante que hablaran ellos y eso me ha servido para hacerme una idea de la visión que se tiene de todo esto desde fuera, os voy a contar un poco, porque es bastante gracioso.

En primer lugar, hay como un prototipo en el imaginario colectivo del ajeno a los juegos que tiende a ser común y que cree que los juegos son como algo muy recargado en todos los aspectos, desde la ritualización excesiva, hasta en el vestuario, para que os hagaís una idea, su imagen es la de gente en cuero nego, con máscaras, látigos y cruces de san Andrés. Hay también una cierta idea de promiscuidad, no se porque por ejemplo está muy arraigada la idea del sexo en grupo por ejemplo al D/s.

Como podréis deducir no discriminan, osea para ellos todo lo incluya dolor y un componente de sumisión/dominación es lo mismo, por lo tanto no ven que aun teniendo cosas en común, cada pareja tiene su propio juego y que muchas veces no se parece en nada a esa idea preconcebida de cuero y látigos. Otra cosa que me ha parecido muy interesante de descubrir es las dificultades en entender alguna palabra muy en concreto o más bien que dichas palabras se les hacen muy grandes, sobre todo me han llamado la atención dos: dominación y orden u órdenes. Tienen como la idea muy prejuiciosa que la dominación es algo constante y permanente, que no es algo limitado a un momento concreto, en un escenario concreto al que se llega tras un juego previo de seducción y luego una frase que me han dicho alguna vez "a mi que me den órdenes me corta el rollo".

Es curioso porque si quitas esas dos palabras del lenguaje y las llevas al sexo vainilla, descubres enseguida, que en el sexo vainilla hay dominación, hay momentos de dominación, yo soy hombre y quizás nuestra parte sea más visible por el tema de la fuerza física, pero quien no ha practicado sexo vainilla, usando cierta dominación para por ejemplo poner a su pareja en determinada posición, usando la fuerza incluso, en las mujeres es un dominación más sutil, a través de la seducción, pero también muy presente. Y en cuanto a las órdenes,  una vez en el lio y cachondo, se me hace muy raro decir.

-Nena, me harías el favor de hacerme  un felación si te apetece

Y me suena mucho más en ese momento de pasión un

-Cómeme la polla o fóllame

Que son imperativos por lo tanto órdenes, lo que da como resultado, que más que las palabras y las formas es como se interpretan.

Evidentemente ellos lo ven todo como vicio sexual sin más, un vicio algo estrambótico, si son capaces de vez que la sensación tiene su peso y que puede haber quien necesite de sensaciones más fuertes, pero son incapaces como es lógico de ver toda la parte emocional, que va más allá de lo meramente sexual. Un ejemplo es que para ellos por ejemplo los azotes los conciben como un acto sexual rarito, pero sexual, no ven que muchas veces quien los da, siente placer, pero el placer de complacer que digo yo, el placer de darle a tu pareja de juegos algo que desea y que para llegar ahí hay todo un recorrido de a veces horas o incluso días, hasta conseguir crear ese deseo.

A veces pienso o he tenido la tentación de contarles todo, como es la realidad y como esto por ejemplo no tiene nada que ver con monos de cuero, látigos y máscaras, que la mayoría no necesitamos nada más que de complicidad y confianza, que realmente eso es lo importante, la confianza absoluta en tu pareja de juegos y que para llegar ahí se necesita mucho más que simple atracción sexual, que requiere de un profundo trabajo, de escuchar mucho, de constancia y de mucha dedicación.

Pero bueno, ya es mucho que no te juzguen y tampoco me interesa la militancia, así que yo os contaré si algún día me da por explicar, si es que me da.

Y ya aprovecho para preguntar ¿Alguien ha vivido algo parecido, osea el hecho de tener relaciones sociales fluidas con gente que conoce sus gustos pero no los comparte? y si es así ¿Como los ven desde fuera?

martes, 3 de septiembre de 2019

Relato justificado




Voy a hacer un experimento a ver si gusta, he escrito un relato, que es la continuación de otro pero con una variación. No me voy a limitar a describir la escena de un juego, sino que  voy a ir "justificando" el porque de casa paso, que intenciones lleva, que se pretende crear y que reacciones creo (esto es lo más complicado puede generar en la otra persona).

Fui a buscarla al aeropuerto a la vuelta del vuelo que resultó movido de ida y de vuelta con retraso incluido también a la vuelta, cuando iba de camino ya sospechaba que el humor que llevaría no sería erótico-festivo precisamente, de hecho llegaba con casi 24 horas de retraso según lo previsto y eso unido al también retraso a la ida, pues hacía la situación imprevisible.

Llego al aeropuerto puntual, aparco y voy a la puerta de la terminal, miro el reloj debería estar ahí pero no está, le pongo un whatsapp

-Ya estoy en la puerta.
-Vale, espera que salgo enseguida voy a presentar un queja (a lo que seguía una retahíla de quejas y reproches que ni leí)
-Entonces entro

No miré si había respondido me fui directamente al mostrador de AENA, me fue fácil reconocerla era la única persona que estaba en ese momento frente al mostrador de atención al cliente, me acerqué, ella no me vio, hablaba con el empleado, en su tono habitual dulce, con una sonrisa pero disparando a matar, cuando la cogí por la cintura.

-Joder tío que susto
-¿Que tal?
-Bien ya puedes imaginar aquí intercambiando opiniones con este chico tan amable sobre la "profesionalidad" del servicio.

Saludé al chico y le dije.

¿Nos vamos?
-Si, que igualmente no creo que provoque grandes cambios en la política de empresa, muy amable, gracias por todo.

Sonrisa media vuelta agarró la maleta y camino de la salida.

-¿Cansada?
-No lo sabes bien...
-¿Tranquila?
-No, pero me puede el cansancio

Al salir le ahorré la caminata hasta el coche, le dije que me esperase en la puerta lo fui a buscar y la recogí. Cargué la maleta y al entrar ella ya estaba apalancada en el coche, me puse a conducir, dos horas de camino hasta casa, los primeros kilómetros me estuvo contando algo del viaje y tal, pero en un determinado momento dejó de hablar, me giré un momento y estaba dormida, seguí conduciendo. Al llegar a casa se despertó.

-Ya estamos?
-Si...
-Joder ni me he enterado.
-Ya, ya.....
-Estoy muerta
-Pues anda tira ya subo la maleta
-Gracias.

Subimos a casa, yo dejé la maleta en la habitación esa fue a buscar algo de beber, cuando fui para el salón, estaba fuera en la terraza, apoyada en la baranda, hacía algo de viento, que le movía el pelo, me acerqué por detrás y la rodee con los brazos por la cintura, entonces me dijo

-Digan lo que digan como en casa en ningún sitio
-Y más cuando estás cansado.
Me encendí un cigarrito, le di una calada y me lo quitó.
-Gracias...
-Ni agotada pierdes esos reflejos?
-Deberías conocerme ya.

Me encendí otro, y allí al fresco estuvimos un rato corto, enseguida ella entró y se acurrucó en el sofá, yo fui un momento a la cocina nada un par de minutos y de vuelta estaba dormida, la desperté muy suavemente y la acompañé a la cama estaba claro que necesitaba dormir. Cuando me entró a mi en el sueño me metí en la cama verla así tan quieta y calmada me resultaba tan raro que me quedé un rato mirándola, si hasta parecía un angelito.

Al día siguiente yo me levanté mucho antes, ella durmió casi doce horas, cuando despertó no sabía ni donde estaba y nos echamos una risas con eso, estuvimos todo el día de relax sin hacer nada, ni tan siquiera deshizo la maleta, solo nos dimos la licencia de salir a tomar algo por la tarde, y eso que ella seguía algo desorientada por el jet-lag. Al día siguiente yo trabajaba y ella tenía el día libre, se levantó pronto porque me puso un mensaje en el que me decía que se iba a poner a hacer cosas y quedamos en vernos luego, al salir de trabajar me envió otro que había salido un momento que no tardaba mucho, yo me fui para casa tranquilamente.

Al llegar fui a la habitación para coger las cosas para darme una ducha y encima de la cama estaba la maleta deshecha pero ahí tirada, vamos sin recoger y aquello me encendió ( en esas cosas siempre queda la duda si es un provocación directa o no, pero es lo de menos, digamos que siempre el juego tiene un desencadenante y a partir de ahí puede exprimir más o menos y también tiene que existir una conciencia de aceptación de un principio de autoridad, osea aunque hubiera sido un descuido, es un riesgo ).

Me di la ducha y me puse cómodo, al rato llegó ella, ya estaba totalmente por decirlo de algún modo recuperada, volvía a ser un poco el bicho inquiero de siempre, me dijo que había estado tomando algo con unas amigas y que se iba a dar una ducha y ponerse cómoda también. Yo no comenté nada del tema maleta, pero mientras iba maquinando como entrar y soy muy partidario de la sorpresa como aliado.

Salió de la ducha y vino al salón donde estaba yo, llevaba solo puesta una camiseta y las braguitas, muy de estar por casa, se sentó a mi lado, olía a gel y entonces usé la sorpresa.

-¿Sigue la maleta en la cama?
-Jajajajaja no, eso si sigue llena, lo acabo de meter todo, ya lo recogeré
-¿Cuando?
(El tono en este caso seria seco, monosilábico, contundente, pero tranquilo, sin levantar la voz, aunque firme, es una forma de ir asumiendo y transmitiendo que empiezas a ejercer el rol de autoridad).
-Mañana...que mas da, no hay prisa
-Mañana trabajas.
-Joder que te ha dado con la maleta, ya lo haré.
-¿Como los armarios?
-¿Que les pasa a los armarios?
-¿Los has visto?
-Si
-¿Y no has notado nada?
-Bueno vale que están un poco más ordenados
-Vaya menos mal, porque es lo que he hecho estos días, y tres cuartas partes o más de la ropa es tuya
-Ya sabes como soy y que no tengo tiempo
(Excusa además típica, lo cual quiere decir que se empieza a sentir acorralada)
-Precisamente por eso, porque se como eres y no tienes tiempo, no pienso estar viendo la maleta ahí dos semanas, así que levanta tu precioso culo del sofá y deshazla ya, que como mucho te va a llevar 5 minutos.

(En ese momento ya marcas un límite concreto, además que requiere de un resultado inmediato, a partir de ese momento hay dos opciones. Que te haga caso lo cual significaría que entra ya o que no te haga caso lo cual puede significar que le falta un poco para entrar o que prueba si el límite es real, voy a elegir una opción)

Se levantó a regañadientes quejándose, diciendo que no entendía que me había dado con la maleta, pero se fue, la vi pasar con la maleta, digamos que su forma de recoger la maleta, fue echar toda la ropa en el cesto de ropa sucia, dejar el neceser en el baño y los zapatos en el armario, dos minutos.

-Maleta recogida. ¿Feliz y tranquilo?

(Eso yo ya lo interpretaría como una señal de estoy retando, a ver si eres capaz)

Mi respuesta fue el silencio, me levanté, fui a otra de las habitaciones y vine con ella con un taburete de madera de  un metro de alto más o menos osea tipo bar, lo puse en el centro del salón y le dije.

-Siéntate en el taburete

(La utilización de algún mueble de casa o del lugar donde se comparta intimidad tiene un punto especial, en este caso para este relato he elegido un taburete alto, pero puede valer cualquier otro mueble, una silla, un pub, una mesa baja, incluso un cojín en el suelo, tiene que ser algo conocido y que su uso quede limitado al juego, de alguna tiene diversas funciones, la principal creo que es la anticipación, la segunda perdida de control y vulnerabilidad y también una función de apartar momentáneamente, al apartar haces que la cabeza anticipe, además en una situación de observación, se sentirse mirada, imaginad a un mujer, sentada en un taburete en el centro de un comedor, que encima es alto y los pies no le llegan al suelo, no puede moverse y a la vez está apartada pero es el centro de atención).

-¿Por qué?
-Porque lo digo yo y no me obligues a tener que llevarte.

(Volvemos a las dos opciones o cede y va por su propio pie o se resiste en el segundo caso estaría pidiendo que la usaras la fuerza como método de convicción, un par de azotes, llevarla sujeta del brazo, de la oreja....hay ya las opciones dependen, yo voy a escoger para este caso la primera)

Una mirada y cede, se levanta y va a regañadientes, se sienta sobre el taburete con los brazos cruzados y suspira como enfadada al sentarse. No digo nada, espero.

(El tiempo de espera es fundamental a esas alturas, está claro que el juego ya ha empezado, la espera y la incertidumbre pueden ser excitantes, pero tampoco conviene pasarse o el fuego se puede enfriar).
Estoy dos minutos en silencio mirándola, ella esquiva mi mirada, en un momento determinado me levanto, voy a la habitación y vuelvo con un cuaderno y un bolígrafo, la miró sigue allí se que me mira de reojo, abro el cuaderno y hago unas anotaciones, cuando termino dejo el cuaderno abierto sobre la mesita, la miro y le digo.

-Deja el taburete en la esquina y ven

Se baja, coge el taburete y lo deja en una esquina se acerca a mi, yo estoy sentado en el sofá tengo las piernas abiertas a cuando está tocando casi mis rodillas le digo que se detenga.
(Aquí ya estamos del todo inmersos en el juego, el hecho de estar de pie frente a mi sentado le da a la escena un aire de "explicación" la "autoridad" está tranquilamente sentada esperando una "explicación" del comportamiento de quien está de pie)
Entonces le doy el cuaderno abierto por la página que había hecho las anotaciones y le digo.

-Empieza a leer

Justo cuando lo coge meto mis manos por debajo de la camiseta busco la cintura de las braguitas y de un tirón seco se las bajo por encima de las rodillas, iba a empezar a leer pero mi gesto la corta, la miro y le digo:

-A que esperas es para hoy.

(Leer en voz alta ya puede ser de por si un momento de vergüenza y más cuando puedes intuir que lo que vas a leer te incrimina, hacerlo encima con la ropa interior visible y no en su sitio le añade pudor y vulnerabilidad, no hay nada a la vista, la camiseta lo tapa, pero la sensación de no llevar nada ahí está y la anticipación de que lo que venga después será sin nada desde el principio también)
Se ruboriza y empieza a leer con voz suave.

-Ya te dije el día que te fuiste que de vuelta hablaríamos sobre tu comportamiento en el aeropuerto, que además se está volviendo costumbre, no contenta con eso nada más llegar te pillo erre que erre con un chaval que seguro no sabía ni de donde le caía, eso si con una gran sonrisa. Pero eso no es todo, estos días fuera, me tuve que poner con el caos de TU parte del armario y encima para rematarlo el no se si llamarlo ya provocación de la maleta. Pues chica has tensado tanto la cuerda que se ha roto y si hasta ahora había tenido mano izquierda, eso va a cambiar y como veo que solo entiendes un lenguaje hasta que me demuestres lo contrario ese es va a se la lengua oficial entre tu y yo, la de la disciplina, y eso implica normas y consecuencias....

Cuando terminó, le pregunté.

-¿Algo que decir?
(Las preguntas retóricas tienen su que, por más que diga su destino está claro, pero es como un toque al orgullo...., la mayoría de veces esas preguntas no tienen respuesta).
-Bien, pues ahora vas a pasar un buen rato con el culo más alto que la cabeza, a ver si así empezamos a tener claro como funcionan las cosas.
(Este tipo de frases son como muy de recrearse, "el culo más alto que la cabeza"  es algo que es común a casi todas las posiciones de spanking e implica también que lo que se va a recrear va a ser un castigo de verdad, no un juego erótico con azotes, sino un castigo, la consecuencia a algo).

Estiré un un poco mi pierna izquierda doblada a la vez que escondía la derecha, me di una palmada, sobre la pierna, en un gesto inequívoco de te quiero tumbada sobre esa pierna.
(La posición elegida para empezar en mi caso personal y salvo excepciones muy concretas va a ser siempre otk, es un posición comoda para ambos, tiene un toque de infantilización que a mucha gente le puede resultar atractivo, pero sobre todo permite un gran control sobre la spankee, mucha exposicón pero a la vez es cercana y con contacto directo, hacerlo sobre una pierna solo, permite usar la otra  para sujetar las piernas de la spankee)

De todas formas por si había alguna duda una pequeña ayudita en forma de de tironcito de la mano y se rindió, nada más ponerse le levanté la camiseta, pasé mi pierna derecha por encima de las suyas juntas, le di un par de cachetitos cariñosos y le dije.

-Hoy va en serio prepárate

Empecé suave pero con cierto ritmo con la idea de calentar porque quería una azotaina larga de castigo.

(La fuerza y el ritmo osea la velocidad son importantes, yo soy partidario de sostener un ritmo constante e ir jugando con la fuerza de los azotes, si te planteas una azotaina larga, lo mejor es calentar progresivamente, asi vas a sensibilizar la zona, pero durante el "calentamiento" prefiero mantener siempre el mismo ritmo y aumentar suavemente la intensidad, el color de la piel es la pista más efectiva, cuando todo el culo tiene un color rosa uniforme podemos pasar a la siguiente fase, la zona ya está caliente)

Y eso hice tras unos 5 minutos de azotaina seguida, paré tenía la piel toda sonrosada, quité mi piernas de encima de las suyas no era necesario, separé las suyas y cogiéndola de la cintura la coloque de tal forma que mi pierna quedaba entre las suyas.
(Eso es otro truco, ya que en esa posición hay contacto directo de sus genitales con mi pierna, y solo la pequeña vibración de los azotes, el pequeño movimiento provocará cierta fricción y cierto estímulo sexual, puede ayudar a conseguir una azotaina más larga).

Colocada en esa posición empecé con la parte ya de castigo y no de calentamiento de la azotaina, ahora los azotes eran sostenidos en cuanto a ritmo e intensidad.
(Jugar con las variaciones de ritmo y fuerza con una azotaina a mano, puede ser interesante si solo piensas usar la mano, que puede ser temible bien usada, pero como no era la intención, opté por mantener siempre el mismo ritmo e intensidad con el objetivo de sostener el dolor de la azotaina en un punto determinado y constante, además así también esa pequeña fricción era también regular)

Durante la azotaina a mano hice varias pausas, pero sin tocar, ni acariciar, nada.  (Esto también tiene un objetivo, el primero dar cierto respiro, curiosamente todo el que tenga experiencia sabrá que los azotes cuando paras tienen  un pico de molestia que remite con el tiempo, hacer pausas da respiro pero también permite sentir la sensación integra, no acariciar implica no despistar esa sensación y si de paso aprovechas para regañar mejor)

Fueron unas tres tandas con sus respectivas pausas, hasta que su piel estuvo toda de un rojo intenso.
(Como decía el color es una buena pista, solo en caso de pieles muy especiales puede ser engañoso, con una azotaina a mano, se tiende a conseguir un rojo tomate  uniforme, entonces al tacto la piel tiene que estar suave pero caliente)

En la ultima pausa, si la acaricié un poco y comprobé que me contaba su sexo
(Comprobar el estado de excitación evidente es también indicativo, si hay lubricación abundante y el sexo está rojo, los labios hinchados y el clítoris duro y muy sensible, es buena señal, además es también hurgar en la vergüenza te estoy zurrando el culo como a una niña traviesa y estas  mojada y cachonda, eso se puede usar para regañar por ejemplo aumentando el pudor).

Entonces la hice levantarse, y que fuera de nuevo a sentarse al taburete en el rincón.
(Aquí el rincón es más una transición que otra cosa, hay también anticipación, el castigo aun no ha terminado, el culo esta caliente y escuece, tener que sentarte sobre un mueble duro es incómodo, además observada y a la expectativa, tampoco es conveniente dejar pasar mucho tiempo si vas a seguir, si se enfría la vuelta será muy dolorosa enseguida, así que conviene que no termine de enfriar, unos pocos minutos)

Tras tres minutos la llamé, se acercó de nuevo a mi sin decir nada.

-Te he avisado que ibas a pasar un buen rato con el culo más alto que la cabeza, así que túmbate por encima del brazo del sofá.

Lo hizo, al hacerlo le hice poner las manos por debajo del cojín del asiento del sofá.
(Es una forma de evitar tentaciones de llevarse las manos donde no debe)

Y entonces me desabroché el cinturón.
(El cinturón es uno de los instrumentos más efectivos, para mi junto con el cepillo el mejor, además tiene mucha capacidad de atracción y de persuasión, para empezar se suele llevar encima, quitarlo es todo un ritual, de sonidos y los sonidos cuando no hay contacto visual son muy evocadores, ella no puede verme en la posición pero si escucha como me quito el cinturón, con lo doblo....)

Lo dejo encima de su culo desnudo y rojo, un instante quiero que lo sienta en su piel, para que cuando deje se sentirlo sepa que cuando lo vuelva a sentir va a ser de otra forma. Le digo un número y que cuente, es un número divisible en tres, la idea es hacer tres tandas, con dos pausas entre medio, contar hace que su cabeza se concentre en contar, pero también que con su voz me de pistas de como está, si está llegando al límite, si necesita  un respiro y también puede ser un añadido más a la vergüenza, por ejemplo haciendo que a cada numero diga una frase, en este caso pongamos que la frase hubiera sido.

-Prometo ser más ordenada en adelante.

Eso también hace que entre azote y azote pase un tiempo, unos segundos que permiten sentir la "caricia" del cinturón en toda su plenitud y a la vez cierto respiro. Cuando se usa instrumento las pausas son fundamentales, instrumento sin pausas, enseguida llegaremos al límite. Al ser en una posición si contacto directo, para mi es fundamental en esas pausas tener contacto, acariciar y acariciar la zona castigada, de alguna manera es como decir te estoy castigando, duele, pero estoy aqui, y no está de más seguir comprobando la excitación física evidente.

Si se anuncia un número de azotes, hay que saber o tener claro que ese número no va a suponer romper un límite que es asumible, porque si se anuncia se cumple, aunque tenga que llevar el tiempo que tenga que llevar, pese a lo que pueda parecer el cinturón no suele dejar grandes marcas si no se abusa, aunque en el momento es bastante impactante, porque la zona de los bordes se suele amoratar enseguida, al día siguiente lo más seguro que apenas queden algunos puntitos rojo oscuro o amoratados.

Terminado el castigo anunciado, lo mejor es dejar un tiempo a solas con la sensación sin pertubarla en exceso y más en un juego como el expuesto que pretende ser un castigo real. Como mucho si percibimos agotamiento o algún síntoma de culpa puede ser aconsejable, sentarse dar la mano, acariciar el pelo....pero no de momento el culo, la sensación tiene de los azotes tiene que estar viva y que baje  por si sola, es un momento para la soledad de ella con la sensación pero que tampoco sienta abandono, por ejemplo irse en ese momento de la habitación bajo ningún concepto.

Aproximadamente a los 5/10 minutos el dolor ira de baja ya y ahí es el momento de volver al contacto en un juego como el que más o menos he narrado, de castigo ese momento sería el de poner la guinda que lo diera por finalizado y a partir de ahí volver a la normalidad poco a poco. Yo por ejemplo en ese momento le liberaría las manos de debajo del cojín y le ordenaría llevarlas a las nalgas y separarlas, conseguiría una exposición y entrega absolutas en base el pudor de exponer toda la intimidad, le haría aguantar en esa posición tan indecorosa mientras yo iría a buscar un plug y crema. Evidentemente cuando regresara debería encontrarla en la misma posición e igual de expuesta como la había dejado si no habría unos azotes extra. Entonces procedería a introducirle el plug, una vez dentro le permitiría quitar las manos de ahí y ya pasaríamos al after care, primero comprobando de nuevo el nivel de excitación y después mitigando el efecto de los azotes, con cremas, aceites, hielo....y aunque en ese momento joda, porque yo mismo estoy seguro que estaría muerto de ganas dejaría el sexo para un rato después

Espero que os guste el experimento.

sábado, 31 de agosto de 2019

Un vuelo caliente.





La había tocado uno de eso viajes relámpago por trabajo y como esta vez le tocaba ir sola la acompañé. Coche y camino del aeropuerto.

Llegamos con tiempo y ella fue a buscar el mostrador de la compañía con la que tenía que volar, yo me quedé a una distancia prudencial, pero por su forma de moverse y gesticular, enseguida entendí que algo no iba bien, luego salió un momento de fila y lo primero que hizo fue llamar por teléfono y a ir de un lado para otro mientras hablaba, hasta que colgó y se me acercó.

-¿Paso algo?
-Pues si.....que los inútiles estos no han hecho la reserva a tiempo y no puedo coger el vuelo
-¿Y ahora?
-Pues a esperar, a ver si me pueden meter en otro vuelo
-Esperar ¿cuanto?
-Ni idea chico....lo antes posible me dicen.
-¿Y eso cuando es?
-Ya te he dicho que ni idea.
-Pues vamos y pillamos un hotel
-No, no podemos.
-¿Por qué?
-Porque igual me llaman para ya, nos tenemos que quedar aquí.
-Bueno pues nos quedamos, a la aventura.
-Puffffff que cansada estoy siempre igual, además tiene que cuadrar con el enlace allí si es que vaya inútiles.
-Bueno relaja va.....vamos a tomar algo.
-Si pero vamos fuera que necesito fumar.
-Venga va

Atravesamos toda la terminal y salimos fuera del recinto, buscamos un bar con terraza y nos sentamos a hacer un café. Durante más o menos media hora estuvo tranquila, hasta que recibió otra llamada de móvil, con conato de discusión.

-¿Que?
-Que aun no saben nada que están haciendo todo lo posible por meterme en el siguiente vuelo
-Bueno pues ya está no le demos más vueltas
-Que fácil es decirlo, pero estoy muy cansada ya, no es la primera vez que me pasa y estar tirada en el aeropuerto me jode.
-Pero si aquí al lado hay varios hoteles, ya te lo he dicho, pillamos uno y nos apalancamos aunque sea para una hora.
-Que no, que me pueden llamar en cualquier momento e igual para embarcar ya.
-Valeee, ya no lo digo más
-Mejor

No se porque empezó a darme en la nariz, que o se solucionaba rápido lo del vuelo o iba a ser un aventura movida. la verdad es que tampoco me hacía mucha gracia estar allí sin saber nada, pero bueno que le íbamos a hacer. Tras un rato fuera decidimos entrar otra vez, ella miró las pantallas de salidas y no había ningún vuelo en las siguientes dos horas a su destino y le dije.

-Lo ves? podíamos estar tranquilamente en el hotel
-Puffff como tengo que decirte, que igual me enlazan desde otro destino, que no podemos pesado!!!!!!!
-Te estás poniendo de un insoportable
-¿Y como estarías tú en mi situación?
-Pues como no puedo hacer nada, intentaría tomármelo con calma.
-Pues somos diferentes. Voy a llamar.

Volvió a llamar a coordinación y misma respuesta: estamos intentando por todos los medios encontrarte sitio en algún vuelo, vamos que a esperar.

Con la maleta arrastrando, buscamos algún banco para sentarnos, pero en plena temporada alta y fin de semana, imposible así que acabamos sentados en el suelo.

-Y yo corta y en tacones para acabar sentada en el suelo...
-Jjajajaajjajaja
-De que ríes a mi no me hace gracia

La cogí del hombro y la abracé.

-Como estamos de gruñona....
-No lo sabes bien y lo que me estoy conteniendo

Pero se le escapó la risa y estuvimos un rato tranquilos, hasta que me dijo.

-Puffff tengo el culo cuadrado ya, de las putas baldosas

Yo miré el reloj y le dije.

-Venga va, vamos a cenar algo fuera, aunque sea un bocata
-Venga si vamos

Volvimos a salir, nos sentamos el mismo bar de fuera y cenamos algo cuando ya anochecía, ella no dejaba de mirar el teléfono inquieta, ya de por si lo es, pues esa situación lo multiplicaba por diez. Nos fumamos un cigarrillo y decidimos volver a entrar, otra vez nos tocó suelo y finalmente sonó el teléfono, se levantó y se separó un poco de mi y si puso a hablar, parecia un tigre enjaulado dando vueltas mientras hablaba, hasta que colgó y me dijo.

-Bueno si todo va bien a las 4 sale el vuelo
-Mira tu si podíamos habernos pillado un hotel.
-Pufffff no me lo repitas más, además ahora ya es tarde, total son las 12 ya y en un par de horas ya tengo que ponerme con los trámites de embarque. Voy al baño un momento.

Cogió la maleta y se fue desde allí podía seguirla con la mirada, pensaba que ya con la confirmación de horario de vuelo y demás la cosa se calmaría, estaba esperándola, cuando miré para la puerta de los baños y vi dos guardias de seguridad hablando con ella, me levanté corriendo asustado a ver si le había pasado algo, la habían atracado o algo, me acerqué y pregunté

-Ocurre algo?
-Si que la señorita estaba fumando y dentro de las instalaciones está prohibido.

Entonces ella dijo.

-Es que llevo aquí desde más de 12 horas por un error de la empresa que no he podido coger mi vuelo hasta las 4 de la mañana y estoy muy agobiada.

Siguió hablando y la estrategia de la chica desvalida dio resultado y al final los guardias hicieron la vista gorda. Cuando nos quedamos solos le dije.

-Vamos fuera

No dijo nada, como a sabiendas que se había  metido en un pequeño lío, que por otra parte parecía estar buscando ya un largo rato. Salimos a la puerta, saqué un par de cigarritos le di uno, y nada más encenderlo me lo dio y me dijo.

-Joder la maleta que está en el baño

Y salió disparada, al poco la vi venir con cara de alivio y la maleta. Le di el cigarrito y terminó de fumárselo no dije nada, al terminarlo, le dije.

-A que hora tienes que estar en embarque?
-A eso de las 2 y media,

Miré la hora

-La una son, acompáñame.

La cogí de la mano, así que tampoco le di mucha opción.

-¿Donde vamos?
-A un sitio, donde podamos estar a solar y tranquilos y solo se me ocurre  uno.
-Puffff no puedo perder el vuelo
-Tranquila que con menos de una hora me basta, pero tu te vas subir al avión bien relajadita.

Cogida de la mano mientras arrastraba el trolley cruzamos al pasarela que da acceso al parking de la terminal. Allí al ascensor y bajamos a la planta 4,, donde tenía el coche, aunque estaba iluminado cierta intimidad había y más cuando llegué al coche y a ambos lados tenía la plaza ocupada, allí me detuve, le di a la llave para abrir y le dije.

-Súbete atrás.

Sujeté la maleta

-Te lo tengo que repetir?

Resopló pero se fue para el asiento trasero y se montó eso si, dando y  ligero portazo, yo cargué la maleta en el asiento delantero, cerré y me subí al coche por la otra puerta trasera. Me la quedé mirando, me sonrió.

-¿Que pasa?
-¿Me lo preguntas en serio?
-Bueno ya sabes que estás cosas me alteran mucho, pero tampoco es tan grave.
-Mira una cosa es que te alteren que lo puedo entender y la otra que empieces a perder el control, ¿como se te ocurre fumar dentro del recinto?
-Joder necesitaba fumar no había nadie, lo he hecho cientos de veces.
-Y por la tonteria casi te cae un multa y pierdes la maleta, te parece medio normal comportarte así? parece que tengas 15 años

Se puso roja.

-Pero no te preocupes que ya te aseguro yo que vas a volar bien tranquilita.

No le di tiempo a reaccionar como pude, aunque por suerte el coche es amplio la cogí de las dos manos y la puse sobre mis rodillas boca abajo, el vestido corto entre el forcejeo y el espacio, le quedo algo levantado, tanto que decidí para que tonterías y terminé de levantárselo del todo, debajo unas braguitas negras, que tampoco es lo que tapaban.

-Espero que los asientos sean cómodos porque te vas a acordar de mi.

Y empecé a azotarla con la mano, como el coche estaba aparcado de culo, podía ver en todo momento si se acercaba alguien, así que aunque no dejaba de ser un parking de un aeropuerto tampoco había mucho riesgo y aunque hacía calor no abrí ninguna ventanilla para que el ruido no llamara la atención. La iluminación no era muy buena pero algo de color ya tenía cuando paré. Entonces le empecé a pasar el dedo por el elástico del triángulo de las braguitas y le dije.

-¿Estás más tranquila?

Me contestó con un si...digamos que juguetón y me respuesta fue.

-Pues más suavecita que vas a volar. Levanta el culo.

Ahí si se quejó un poco, pero fue más una queja de jugar que otra cosa, metí los cuatro dedos de cada mano en la cintura de las braguitas, ella levantó un poco el culo y se las bajé, se lo empecé a acariciar, suave y algo calentito.

-Desde que hemos llegado y te han dicho lo del vuelo, que he tenido la extraña sensación que ibas a volar hoy con el culo rojo y no me he equivocado.

Al terminar la frase empecé a azotarla con la mano, no muy fuerte, pero si con constancia y ritmo, ella tampoco se quejaba y eso me animó a seguir subiendo un poco la intensidad de los azotes, poco a poco toda la piel fue cogiendo un color rojo intenso y uniforme. Entonces paré, me estuve un buen rato acariciándola las nalgas, los muslos, la espalda, todo aquel manojo de nervios y carácter, parecia una gatita mimosa. Miré el reloj, aun había tiempo, la hice incorporarse un momento y abrí la maleta, cogí el estuche del neceser, lo abrí y saqué de el, el cepillo de madera, me miró con carita de pena.

-Con los de seguridad te ha colado conmigo no, te he dicho que vas a volar calentita y vamos no tengas ninguna duda que así será.

Dejé un momento el cepillo, en la bandeja trasera del coche, la cogí de las dos manos pero apenas tuve que hacer ningún esfuerzo, me acompañó ella, poniéndose en posición, le empecé a pasar el cepillo, por la piel ya roja y caliente por la acción de mi mano, miré el reloj y le dije.

-Dentro de 15 minutos deberíamos ir para no tener que correr, así que los próximos 10 minutos, los voy a dedicar a que te acuerdes de mi cuando cruces el charco.....

-Y los otros 5
-Eso ya dependerá de ti.

No dije nada más, empecé a azotarla con el cepillo,  con 10 minutos de azotaina continuada con el cepillo no hace falta dar muy fuerte para dejarle el culo al rojo vivo y con el recuerdo candente unas horas, a los 5 minutos hice una pequeña pausa de 30 segundo para que descansara un poco y retomé la azotaina, sin mucha fuerza pero constante, hasta que se cumplieron los 10 minutos. Dejé el cepillo y le acaricié las nalgas encendidas y que ahora si ya no debía ser un picor solo, sino algo más intenso como un quemor constante, hasta que me fui con mis dedos a su entrepierna y empecé a jugar con uno de mis dedos entre sus labios empapados.

-Sería una putada hacerte volar así....¿crees que bastará con 5 minutos?

Sin decir nada más dos dedos entraron en su sexo, tan lubricado que simplemente resbalaron y el pulgar empezó a frotarle el clítoris acompañando en el movimiento a los dos que entraban y salían de su sexo cada vez más rápido, esa escena la de masturbarla sobre mis rodillas con el culo rojo después de azotarla, por más que la repita me sigue pareciendo de lo más excitante del mundo, la misma mano que castiga con dureza cuando hace falta, alivia y da placer, no gastó los 5 minutos, bastante antes tuvo un orgasmo en  mis rodillas y con mi mano.

Lástima que no podíamos recrearnos mucho, adecentarse un poco, guardar el cepillo en la maleta y salir del coche. Cuando salimos le cerré el paso y le dije.

-Dame las braguitas, para volar no las necesitas.
-Aquí
-Si aquí y ahora no hay nadie, así que espabila.

Lo hizo en un movimiento rápido se las bajó las cogió y acabaron en mi mano y luego en mi bolsillo, acalorados y excitados volvimos para el aeropuerto, la acompañé hasta el mostrador cogió el billete, y la acompañé hasta la puerta de embarqué ahí yo ya no podía entrar, antes de irse  busqué un lugar, pegado a la pared, allí nos dimos un abrazo y disimuladamente metí mis manos debajo del vestido buscando su culo desnudo, al tocarlo suspiró.

-Relajada?
-Si....pero me voy a acordar de ti
-Eso seguro y cuando vuelvas ya hablaremos tu y yo.

Cruzó el umbral de la puerta de embarque la seguí con la mirada, en un momento determinado no pudo evitar llevarse una mano al culo.

Continuará....

jueves, 29 de agosto de 2019

Juegos y feminismo




Hoy vuelvo a la carga con las traducciones y lo hago a través de un articulo escrito por Maddy con el titulo original DD and Feminism, en el que toca un tema polémico como es la compatibilidad del femenismo imperante con los juegos de intercambio de control, en los cuales es el hombre quien tiene el control y la capacidad de decisión en algunas parcelas de la relación. Veamos que nos dice Maddy desde su experiencia.

martes, 27 de agosto de 2019

¿Jugaban nuestros abuelos?




Quienes nos ha tocado vivir estos tiempos, consideramos erróneamente que nos hemos inventado la rueda y si bien es cierto que la sexualidad ha dejado de ser tabú en lo público y que tenemos a nuestra disposición todo tipo de estímulos y medios para hacerla real, eso no significa ni que no existiese una sexualidad anterior a nosotros. Nos ha llegado la falsa creencia de un mundo en blanco y negro oscurantista y supeditado a la moral religiosa, pero una cosa es la calle, lo público y la otra la intimidad que se escondía tras las puertas de una habitación.

El problema es que al ser algo que si estaba regulado y censurado a través de los canales oficiales, apenas existen publicaciones, literatura o testimonio escrito que nos permita demostrar o dar luz a como era la sexualidad digamos que avant Mayo del 68.

Las primeras referencias que tenemos con fundamento y rigor científico son todas bastante cercanas en el tiempo. Anteriormente a eso solo nos podemos fiar de la literatura, que por cierto aunque clandestina si fue bastante prolífica en el campo erótico y ya para lo más expertos encontrar sublimaciones en obras de ficción, que colaban sexualidad a la censura puritana a través de metáforas, un claro ejemplo es Drácula de Bram Stoker, novela que subliminalmente nos presenta metáforas de dominación y sumisión, de lesbianismo o de sexo grupal disfrazándolo muy habilmente de novela de terror.

Pero en lo que se refiere a publicaciones con rigor científico y con datos a los que agarrarse hay que irse a las postguerra. Tal vez las más conocidas son las investigaciones de Kinsey, Master y Johnson, todos ellos americanos, de los cuales se han hecho series y películas, es más en la serie Masters of Sex dedicada a las investigaciones de Masters y Johnson hay un capítulo dedicado al spanking.

Pero ¿y de la España en blanco y negro, del nacional catolicismo franquista que sabemos? todo parece indicar que nada, que es imposible saber nada de aquella época bajo la censura del régimen, pues sorpresa resulta que algo si sabemos y se lo debemos a un médico rural llamado Doctor Ramón Serrano Vicens (1908-1978) que entre los años 1935/61 realizó más de 1500 entrevistas a mujeres de diversas zonas de España, conviertiéndose así en la mayor investigación sobre la sexualidad femenina hecha en Europa Occidental en aquella época. Serrano era seguidor de las investigaciones de Kinsey y siguió una metodología parecida. Los resultados de sus investigaciones fueron publicados en dos libros: "La sexualidad femenina" (1971) y "Informe sexual de la mujer española) 1978.

Por desgracia ambos libros cayeron en el olvido el primero publicado en 1971 con Franco aun en el poder desmontaba los tópicos sobre la idea de la pureza casta de la mujer española y fue vetado agriamente por la sección femenina de la Falange y el segundo aparecido el año de su muerte en 1978 en plena transición daba al traste con la idea de una represión sexual feroz y chocaba frontalmente con la idea de un país de beatas que había que liberar.

Con 7 años de diferencia y cambio de régimen incluido pero la misma filosofía, eliminar aquello que al poder le resulta incomodo. Porque las investigaciones de Serrano Vicens nos dan datos muy contrarios a las tesis oficiales de uno y otro bando. Ni la mujer española era tan pura y virginal como el franquismo quería hacer creer, ni la mujer española del franquismo estaba tan sexualmente reprimida y había que liberarla como la transición quería hacer creer.

Toda investigación científica basada en entrevista debe tener en cuenta un sesgo de mentira, osea que el entrevistado no siempre cuente la verdad, pero en una sociedad donde la moral imperante y bien vista era la castidad, es de sentido común que en caso de existir sesgo de mentira, fuera este siempre a favor de la moral imperante, con lo cual se puede dar por ciertos los datos que obtuvo Serrano Vicens. Voy a destacar alguno que igual sorprende.

Entre 1935/61 el 33% de las mujeres españolas habían tenido sexo prematrimonial, pero si tenemos en cuenta la clase social mientras que en las clases altas solo lo habían tenido el 7%, en las clases populares el 41% osea casi la mitad de las mujeres de las clases populares tenían sexo antes de casarse. De las cuales un 80% dicen haber tenido orgasmos durante las relaciones sexuales.

Serrano Vicens comenta que la época de máxima actividad sexual se concentra en la etapa entre 20/25 años pero que un altísimo porcentaje de las mujeres reconocen tener al menos sexo una vez a la semana hasta los 45 años (realmente no creo que sea tan significativa la diferencia con la actualidad). Otro dato interesante es que el término multiorgasmo es referido en muchas entrevistas, en algún caso con mujeres que cuentan haber tenido hasta 30 orgasmos durante una relación sexual. También llama la atención que el 31'2 % de las mujeres entrevistadas confesaron haber tenido alguna relación extramatrimonial durante el matrimonio, dato que supera en bastante a la cifra que obtuvieron tanto Kinsey como Master y Johnson en sus investigaciones en los USA. Y para terminar lo más sorprendente sin ser norma Serrano Vicens si narra confesiones, de prácticas como intercambio de parejas, homosexualidad, sexo grupal y por supuesto sexo sadomasoquista.

Por lo tanto todo parece indicar que no hemos inventado nada, que si bien ahora tenemos más estímulos, más herramientas, le podemos poner un nombre a todo y tal vez en lo bueno y en lo malo más facilidad para mostrarnos y elegir pareja de juegos, esto de jugar es más viejo que pintar bisontes en la pared de un cueva

domingo, 25 de agosto de 2019

No solo pican los mosquitos.




Ella seguía sus vacaciones en la playa y yo trabajando, pero aprovechando el fin de semana me fui a verla de nuevo y pasar el fin de semana allí, ya que aquel mismo domingo se iba unos días al extranjero.

Durante la semana, me había dicho que la habían acribillado los mosquitos, al parecer en la zona había una invasión de mosquitos tigres, yo pensaba que parte de sus quejas eran exageración a fin de cuentas no hay quien se libre en verano de los mosquitos. Pero cuando llegué y la vi flipé, tenía una de las piernas acribillada, además con una picaduras en forma de roncha de unos 10 centímetros de diámetro.

-Joder!!!! nena esto no es normal
-Ya te lo decía yo pero no me haces ni caso.
-¿Compraste repelente?
-Si
-¿Y no funciona?
-Buenoo no sé, no me gusta como huele
-Vamos que no te has puesto?
-No, pero no me moralices
-No, no tu sabrás, pero vamos eso tiene que molestar
-No lo sabes bien
-Y no has ido a la farmacia a por algo?
-Si me han dado un crema con un poco de corticoides.
-Pero no me hace nada y me pica rabiar.
-Pues no te rasques que es peor
-Pufffff es insoportable
-Ainssss déjame a mi.

Fui a por hielo a la nevera, me senté, el sofá le dije que pusiera las piernas sobre mi regazo y empecé a pasarle el hielo por las picaduras....

-Calma ¿verdad?
-No lo sabes bien
-Poca paciencia tienes.

Seguí un rato con el hielo por todas las picaduras y tras un rato le puse la crema que le  habían dado en la farmacia, eso ya no le gustó tanto, estuvimos un rato charlando y tomando algo y decidimos irnos a la cama, yo estaba agotado de la semana y ella también. Toda la noche estuvo inquieta moviéndose y rascándose.
El sábado desayunando le dije.

-Noche toledana ¿no?
-No lo sabes bien es insoportable y va a peor.
-A ver nena paciencia no queda otra y no te rasques que es peor.

En ese momento estaba rascándose. Cuando terminamos de desayunar le propuse ir a la playa, pero no quiso la excusa era las picaduras y el aspecto, bueno lo entendí y nos quedamos en la piscina de los apartamentos. Allí entre baños y juegos pareció olvidársele un poco el tema de la picaduras. Nos fuimos a comer a una terracita y allí empezó de nuevo a rascarse y quejarse, hasta que en un determinado momento, le cogí la mano y se la aparté. La terraza estaba llena pero sin cortarme le dije.

-Vas a dejar de portarte como una niña?

Se puso roja, seguramente las mesas de alrededor me habían escuchado y con voz suave me dijo.

-Es que pica...no me entiendes
-Si te entiendo, pero vale ya, sabes que rascarte no es bueno, te vas a acabar por hacer herida así que vale ya.

Paró cierto, pero también es verdad que el resto del comida estuvo borde y enfadada. Después de comer decidimos volver a la piscina, que parecía que era el único lugar que le hacía olvidar las molestias de las  picaduras. Estuvimos hasta la hora de cierre y ya nos fuimos para el apartamento ella se duchó primero parecía más calmada, pero cuando salí yo de la ducha la pillé en el sofá rascándose otra vez, la miré sin decir nada y paró.

-Voy a por hielo.

Y repetimos la escena de la noche anterior, sus piernas en mi regazo y yo dándole hielo por todas las  picaduras y después la crema. Entonces le dije si el apetecía salir a cenar y dar un paseo me dijo que no, que estaba muy cansada que apenas había dormido la noche anterior y que cenásemos cualquier cosa en casa. No estaba resultando el fin de semana idílico que tenía en mente cuando fui, pero pobre no tenía la culpa. De hecho poco después de cenar me dijo que estaba muy cansada y que aprovechando que en aque momento tenía pocas molestias se iba a ver si podía descansar, me dio un beso y se fue a la cama. Yo me quedé un ratito más no tenía mucho sueño, cuando me fui a la cama estaba dormida y pensé que era buena señal. Pero fue meterme en la cama y empezar a moverse y a rascarse.

-Nena vale ya....
-Tendría que pasarte a ti a ver si aguantabas.

Yo entendía que le picara, pero me estaba empezando a cansar su actitud infantil.

-Intenta relajarte y no pensar, que pareces una niña
-Ya estamos, me pica a rabiar y mira si te molesta, en la otra habitación hay una cama tu mismo.
-Nena...no hace falta que contestes así, llevo todo el santo fin de semana, dándote hielo, crema....pero tu también tiene que poner un poco de tu parte.
-Encima me lo hechas en cara? si te hubiera pasado a ti yo hubiera hecho lo mismo
-Vale ya!!!!!!!! se acabó, te estás portando como un cría de 6 años y si no lo entiendes  por las buenas, lo entenderás por las malas, así que haz el favor de relajarte y no rascarte más. No voy a repetirlo.

No dijo nada, se dio medio vuelta callada y se estuvo quieta, pero justo cuando estaba empezando a quedarme dormido, empezó a rascarse otra vez.

-Se puede saber que haces? que te he dicho?
-Pufffff ya me he cansado que no me entiendas.

Se levantó enfadada.

-Donde vas?
-A la otra habitación, así el señor puede dormir tranquilo.
-Ven aquí no seas tonta

Cerró la puerta de un sonoro portazo y se fue. La primera reacción que me vino a la cabeza es levantarme ir a buscarla y dejarle el culo como un tomate, pero decidí esperar pensando que volvería en busca de mimos, cuando ya había pasado una hora deduje que no y entonces si me levanté a ver que hacia igual se había quedado dormida, pero cuando entré a la otra habitación noté movimiento y encendí la luz.

-¿Que haces?
-Nada, no puedo dormir.

La destapé de golpe y vi que una de las picaduras sangraba un poco.

-Si es que lo sabía, no has parado hasta hacerte herida, pareces un niña de verdad.
-Va déjame en paz y vete a la cama.

Aquella contestación ya colmó mi paciencia definitivamente que mucha había tenido.

-Levanta de la cama y pasa delante de mi ya!!!!!!!
-Que no joder!!! déjame sola que más te da.
-Te levantó yo?
-Joder que me pica un montón no es tán difícil de entender!!!!!!!!

Ya se que si mi paciencia había rebosado, la cogí la de la muñeca y tiré para hacerla levantar, salimos de la habitación y la llevé al comedor, encendí la luz , la solté y le dije.

-Quítate el pijama.
-Santi....por favor
-Ahora hemos bajado los humos de repente? pues tarde quítate el pijama y quédate solo con las braguitas

Me senté en el sofá, mirando como finalmente cedía y se lo quitaba quedándose solo con la ropa interior frente a mi, yo sabía que el estar así en ese momento la perturbaba y la hacía sentir pequeña entonces le dije.

-Te voy a hacer una pregunta como mujer ¿crees normal tener que llegar a este extremo? porque llevo 24 horas aguantando, entendiéndote, armándome de paciencia....pero todo tiene un límite y al final no me has dejado más opción. ¿Sabes? el cerebro es un órgano que a veces es muy punto y si sabes engañarlo pica. ¿Te siguen picando las picaduras?.
-Si mucho
-Pues cuando te pique más el culo dejarán de picarte. Tira para la habitación.

Bajó la mirada se ruborizó y cabizbaja empezó a andar para la habitación, la imagen me inspiraba cierta ternura y realmente tenía la pierna como un cromo, pero así no podíamos seguir.  Al entrar yo me senté en la cama y ella se quedó de pie expectante.

-No vas a decir nada?
-Que lo siento, he sido una borde, pero entiende que es muy incómodo
-¿Y crees no lo he entendido?

Se hizo ese instante de silencio tenso. Entonces ella dijo.

-Es que desespera estar así, llevo una semana de vacaciones y esto, no es justo.
-Más injusto sería no tener vacaciones. Túmbate en la cama boca arriba en el borde.
-Vaaaa Santi....

Ella sabía perfectamente que posición era esa no le gustaba nada le daba mucha vergüenza.

-No te lo voy a repetir.
-Ya me pongo en tus rodillas...
-Voy a contar a tres...uno....dos

Resopló y sentó en el borde de la cama, cuando estuvo la empujé un poco muy suave si se dejo caer.

-Ahora te voy a quitar las braguitas, porque a las niñas traviesas y desobedientes se les zurra con el culo al aire.

Metí los dedos en la cinturilla de las braguitas, su reacción fue cogérmelas, la miré serio y las quitó, se las quité del todo despacio, las dejé en la mesilla y le dije piernas arriba. Aunque al final se las levanté yo cogiéndola de los tobillos.

Me llamó mucho la atención su sexo hinchado y brillante, sonreí y empecé a azotarla con la mano, en esa posición, yo le ayudaba a sostener las piernas levantadas, mientras le coloreaba el culo a azotes, con ganas, en esa posición todo esa accesible, sexo, ano....tras un rato de azotaina continuada paré y mientras seguía sujetándole las piernas levantadas, le pasé la manos por las nalgas y le dije.

-Ya casi tienen el color de las ronchas de las picaduras

Pero al acariciarla noté una humedad sospechosa.

-Vaya nos portamos como una niña, pero luego cuando te tengo castigar te pones cachonda como una mujer...

Ella cerró los ojos ruborizada.

-Voy a tener que hacer que te pique bien, así te olvidarás de rascarte.

Sin soltarle las piernas en alto abrí el cajón de la mesilla y cogí el cepillo de madera cuadrado.

-Ya te aseguro que hoy no te rascas más.

Ya con el cepillo empuñado empecé a darle azotes con el, mejilla y mejilla, en esa posición la piel queda estirada y pica bastante. Tras una veintena de azotes paré y me fijé en su sexo, pese a que tenía el culo ya del color de las picaduras, su sexo aun estaba más mojado y entonces pasé el mango del cepillo entre sus labios y le dije.

-Mira....crees que esto es normal?

Ella seguía con los ojos cerrados.

-Mírame

Abrió los ojos y me miró, sostenía el cepillo con el mango mojado, al verlo se ruborizó.

-Así que la nena le zurran el culo por portarse mal y se moja tanto que podría meterle el mango del cepillo si problema.

Ella se puso aun más roja, volví a pasarle el mango entre sus labios y se lo metí, ella gimió, empecé a meterlo y sacarlo despacio, volvió a cerrar los ojos y suspirar y yo a aumentar el ritmo del improvisado juguete, entonces entre suspiros y jadeado dijo.

-Puffff si sigues me voy a correr....
-Y tu crees que te mereces un premio hoy?

No dijo nada al revés empezó a mover las caderas, entonces paré, dejé un momento el cepillo y le di un par de palmadas en la vulva, se relajó de golpe. Cogí el cepillo y le dije.

-Hoy no hay premio.

Le di otra tanda de azotes con el cepillo otra veintena más y lo dejé, entonces le dejé caer despacio las piernas y le dije.

-¿Verdad que ahora ya no te pican las picaduras?

No dijo nada

-Ya verás como duermes bien y por si acaso me voy a asegurar del todo. Abrí de nuevo la mesilla y cogí un pequeño plug de acero, pequeño pero pesado. La volví a coger de los tobillos y le levanté las piernas, le pasé el pequeño plug en forma de pica y terminado en una imitación de piedra preciosa, por el sexo para lubricarlo, incluso se le metí y entonces lo llevé a su ano, despacito lo metí, hasta el fondo, donde solo se veía la piedra del tope, entonces le solté las piernas y le dije.

-Ahora tumbadita boca a bajo y a dormir, yo me quedo con las ganas pero tu también, así aprenderás y ni se te ocurra frotarte el culo.

Fui al baño de vuelta estaba tumbada boca abajo en la cama desnuda, le di un beso en cada nalga y le dije.

-Ahora a dormir, ya mañana te quitaré eso y te pondré crema...

Continuará...


jueves, 22 de agosto de 2019

Vergüenza.




Hace unas semanas hablaba con alguien que me decía que la parte que aun le costaba más de todo esto, era la de la vergüenza.

Cuando alguien te dice eso, lo primero que debes preguntarte es a que se refiere, porque con el nombre genérico de vergüenza solemos incluir otra sensación que percibimos como idéntica pero no lo es: el pudor. El pudor es una sensación propia que tiene que ver con lo sexual y la vergüenza es una sensación introyectada que tiene que ver con lo que nosotros pensamos que transmitimos a los demás, lo que pasa que situaciones idénticas pueden  producir ambas.

Por ejemplo la desnudez frente a desconocidos va a producir pudor, es un aprendizaje, pero también vergüenza por el juicio que podamos imaginar de los demás hacia nuestro cuerpo.

En los juegos no pocas veces pasa exactamente lo mismo, pudor y vergüenza aparecen mezcladas, en una misma situación que provoca ambas sensaciones aunque su percepción sea la de vergüenza, sensaciones por otra parte buscadas y potenciadas durante los juegos.

La experiencia es lo que al final te descubre cosas, recuerdo el caso de alguien que tenía mucha vergüenza a leer en voz alta, lo curioso es que era una persona acostumbrada a exponer en público, pero ahí se sentía segura, sabía de que hablaba, lo llevaba preparado y la audiencia siempre era cómoda y del ramo. En cambio en una situación en la cual no había nada preparado, la audiencia era yo solo y el tema era aleatorio, le resultaba un mundo hacerlo. En  un caso así puede parecer cruel "obligar" a alguien a pasar ese mal rato, incluso sádico, hasta que te haces la pregunta ¿Por que le da vergüenza? y entonces descubres, que lo que realmente le da vergüenza es que le guste o que le resulte excitante pasar esa vergüenza, osea que de alguna manera la vergüenza actúa como de barrera que impide reconocer que algo te excita. En cuanto fui consciente de eso, no solo la hacía leerme a menudo texto en voz alta, sino que se lo hacia hacer por ejemplo con la ropa interior en los tobillos, con lo cual le sumaba el pudor y aun le resultaba más excitante.

Jugar con la humillación y la vergüenza dentro de un concepto espacio y tiempo confinado estás de alguna manera facilitando la oportunidad de desahogo a unas inseguridades que pueden ser asfixiantes. Jugar con la vergüenza puede ser una magnífica manera de confrontar a alguien con sus miedos y hacer que los comprenda mejor y esto sucede porque hay un ambiente de confianza, intimidad y seguridad, aliñado siempre con un toque de excitación sexual y a sabiendas que es una situación temporal y pasajera.

Desde mi lado del juego es muy gratificante, es más si me dices que algo te da vergüenza muy probablemente maquine fórmulas de potenciar la vergüenza cada vez un poco más, al final tiene resultado y aunque el pudor sigue estando presente, la vergüenza y la inseguridad desaparecen y esto es algo que si tengo perfectamente comprobado. Jugar con la vergüenza gratuita, la humillación porque si no me convence, para gustos los colores, ahora recrear escenas de las cuales se me ha expresado un deseo con todas las consecuencias y estirarlas lo más posible si me parece especialmente morboso. A fin de cuentas a través de la inversión de la vergüenza lo sagrado puede volverse profano y viceversa. La vergüenza es un aviso, de que se está incumpliendo lo socialmente correcto, y el sexo y el erotismo tienen que tener un punto de fechoría para ser disfrutados del todo.

¿Que es pasar un poco de vergüenza si a cambio obtenemos el goce de permitirnos por un momentos transgredir todas las normas de la decencia impuestas?.


martes, 20 de agosto de 2019

Más allá de un si o un no.





Quienes me seguís desde el principio, si es que queda alguien imagino que os habréis dado cuenta que mi enfoque ha ido cambiando con el tiempo, son casi 9 años, el tiempo pasa y te cambia y lo que antes te parecían prioridades, ahora lo ves desde una perspectiva distinta , que te dan los años y la experiencia.

Cada vez estoy más convencido, que la parte sexual de estos juegos, tiene menos peso en ellos, ahí está eso es innegable y muy probablemente sea la puerta de entrada a ellos para todos, pero hay algo más, incluso diría que nos atrae más que la gratificación sexual pura, que por cierto podemos conseguir de otros muchos modos.

En lo primero que me baso para afirmar esto, es que aun con la misma persona, no hay dos juegos iguales. Cada nuevo juego se adapta a unas circunstancias de ese preciso momento y en el tienen que caber intereses, deseos y fetiches de ese momento que pueden ser muy distintos a otro momento. Hay juegos en los que la carga erótica y sexual es muy potente, llegando incluso el juego a ser una forma de romper barreras en ese campo y en cambio hay otros juegos en los cuales el erotismo y la sexualidad, quedan aplastados por la carga emocional, que más parecen una especie de ejercicio de meditación que un juego erótico. He escrito muchas veces de la importancia de la puesta en escena, pero no de la escena en si y dentro de la escena hay muchas diferencias, en unos juegos cobra más importancia la voz por ejemplo, en otros los gestos y acciones, lo que seria comunicación no verbal, pero al final creo que en todos se pretende llegar a una especie de compromiso para cultivar la apertura al otro, la vulnerabilidad sin miedo, el control, la rendición, el placer y el dolor.

En el fondo un juego es una negociación continua, ya que toda acción necesita de un confirmación y consentimiento, esto hace que los juegos sean un espacio ideal para fomentar la comunicación, es como  un trabajo ritual, en el que se aprende a pedir lo que se quiere a estructurar el deseo y a ponerlo en práctica. Dígamos que sin saberlo en todo ese ritual estamos trabajando la confianza, confianza que rara vez encontramos en otro tipo de relaciones interpersonales. Vivimos en una sociedad en la que constatemente nos sentimos impotentes y estresados, por lo cual, ceder el control a una persona en absoluta confianza es como darse permiso a  uno mismo para rendirse, relajarse y olvidar por un momento todo los límites que nos impone la sociedad y eso a su vez hace que se de permiso a esa persona elegida para acceder a zonas de nuestros pensamientos prohibidas para el resto.

Solo hay que observar que vivimos en una sociedad que cada vez es más binaria con respecto a la relaciones, todo es "si" o "no", pero las relaciones son mucho más complejas que el binarismo de si o no. El consentimiento por ejemplo es muy variable y lo que en día puede ser si otro día puede ser no, nunca hay un consentimiento absoluto, ni una negación total dentro de la dinámica de una pareja, si fuera así por el camino nos perderíamos gran parte del juego de una pareja, como son la seducción, la persuasión o incluso cuando se establecen unas dinámicas de cesión de control, la coerción consentida, aunque suene contradictorio. De hecho en el juego se da la paradoja de que un si afirmativo busca como respuesta un no firme, es como te doy permiso para que me digas que no.

Otra idea que hay que  erradicar es la de crear un espacio 100% seguro,  seria muy poco humilde por parte de alguien que tiene el rol de control, afirmar que es capaz de dar la seguridad absoluta. La misma persona en circunstancias distintas puede tener "topes" diferentes y no me estoy refiriendo al dolor físico que ese da muchas pistas, me refiero a que una persona puede desmoronarse por  una mirada, por un gesto, por unas palabras, por la distancia física, por pedirle que exprese algo en voz alta...y el problema no es que suceda, es tener claro que puede suceder por si sucede saber como actuar y minimizar el impacto. Explorar y experimentar nunca es un espacio 100% seguro, eso es algo que conviene tener claro. Estos juegos son un experimento de exploración conjunta y tienen sus riesgos, en la medida de lo posible hay que minimizarlos, pero sabiendo que están, que puede suceder y tener siempre a punto un plan B  por si pasa.

En definitiva y a modo conclusión creo que nuestros juegos, por su propio desarrollo nos "obligan" a prestar atención al detalle, a escuchar, compartir, expresar y negociar no con el ánimo de ganar de la negociación sinó de encontrar el punto de equilibrio exacto en cada momento, ese punto donde los dos nos sintamos cómodos y estemos preparados para explorar y experimentar.

domingo, 18 de agosto de 2019

Un paseo por el lago.





Aquel fin de semana habíamos decidido cambiar de papeles y ella venía a mi territorio. Como hacía un fin de semana bochornoso y caluroso, decidí un cambio de planes y en vez de irnos directamente a la playa que estaría repleta y aun más bochornosa reservé habitación en un hotelito a las orillas del lago de Bañolas. Total si algún día queríamos ir a la playa media horita de coche y ya y allí al menos por las noches estaríamos más fresquitos.

Fui a buscarla a la estación del AVE, cuando aun el sol abrasaba, el tren llegó puntual, la recogí y nos fuimos para el hotel, habitación con terracita con vistas al lago, lugar idílico para desconectar un fin de semana. Dejamos las cosas y nos apalancamos un rato en la terraza a ver el brillo del sol del atardecer reflejado sobre la lisa agua del lago, charlando tranquilamente, hasta que le dije.

-Tengo mesa reservada a las 10, deberíamos movernos algo.
-Puffff tu primero, así termino de ver la puesta de sol.

No dije nada, la dejé en la terraza y me fui a la ducha. Cuando salí solo con la ropa interior fresco me fui a la terraza, ella seguía allí sentada, aun clareaba pero el solo se había escondido ya tras las montañas que rodean el lago, me encendí un cigarrillo, no le dije nada, pero ella misma me dijo.

-Que si!!! que ya voy...

Se levantó y entró en la habitación, yo me senté el aire estaba en absoluta calma, era un aire pesado, cargado de humedad y caliente que hacía que mi frente se humedeciera de sudor. Tras un rato y cuando ya era la hora de bajar, me fui a verla, estaba aun en el baño.

-Aun estás así?
-Que hora es?
-Ya tendríamos que estas en la mesa?
-Pues me queda un ratito aun. Ve tirando tu y ocupa mesa, que me espabilo.
-Valeee, pero espabila.
-Que si pesado.

Me vestí y bajé, el restaurante del hotel también estaba en un terraza con vistas al lago, me senté en la mesa y pedí una cervecita para hacer tiempo y refrescarme algo de aquel bochorno que se podía cortar a cuchillo. Y empezó a pasar el tiempo, 5 minutos, 10 minutos, 15 minutos, y justo cuando pedía la segunda caña la vi aparecer. Al verla de cerca pensé que igual la espera había valido la pena, llevaba un vestido que le quedaba genial, la parte de arriba era como de punto con tirantes y escotada de color marrón chocolate y justo donde empezaba la cintura se convertía en un falda larga y fina amarilla potente pero tan fina que casi era transparente.

-Que guapa...
-Te gusta?
-Me encanta
-Lo compré ayer, para ti
-Me siento halagado

Empezamos con un tonteo evidente incluso cuando pedimos, no dejamos de jugar, nos sirvieron el primer plato y noté su pie desnudo sobando mi entrepierna mientras me miraba sonriendo...

-¿Estás juguetona?
-Uffff la calor me pone tonta
-A mi depende
-¿De que depende?
-A veces me pasa como a  ti otras me pone de muy mala hostia.
-Jajajajajaaj pues por lo que noto, no parece que esta vez te enfade mucho.

Sonreí y seguimos cenando entre juegos y tonteos, aunque yo estaba en inferioridad de condiciones en aquel momento. Terminamos de cenar y aun con los cafés seguía jugueteando por debajo de la mesa con sus pies, entonces le lancé la primera mirada.....


-Jjajajajaaj venga voy a ser buena, porque si quiero no te levantas.
-Tu misma sigue si quieres, pero te recuerdo que de la habitación es difícil escapar...
-Mmmmmmm igual lo que quiero es eso
-Lo dejo en tus manos o en tus pies en este caso.

Sonrió pero paró, era más de medianoche cuando terminamos de cenar, el ambiente seguía siendo bochornoso y le propuse dar un paseo por el lago, para bajar la cena y refrescarnos un poco, me dijo que sí, nos levantamos y empezamos a caminar por el camino que bordea todo el lago, entre árboles y con el reflejo de la luna lanzándonos destellos plateados.  Conforme avanzábamos en el paseo, y dejábamos atrás la zona de terrazas, el camino se volvía más solitario, alguna pareja de vez en cuando, algún grupo ruidoso de jóvenes haciendo botellón en un banco, hasta que llega un punto, que el paseo se aparta ligeramente de la orilla del lago y se adentra en un pequeño bosquecito de ribera cruzando un puente de madera hay como una zona de picnic totalmente vacía a esas horas.

-Ven acompáñame-le dije

Cruzamos la zona de  pic nic y subimos unas escaleras de madera que dan como a una especie de pasarela mirador que se adentra unos metros en el lago. Ella se apoyó en la baranda de madera, yo la cogí de la cintura por detrás, se sentía un ligero frescor aliviante.

-Que bonito, que sitio más bonito.
-¿Verdad que si?
-Si, mucho es genial.
-Pues te voy a dejar un momento a solas disfrutando, que necesito aliviarme, ya que alguien ha estado jugando todo el rato en el restaurante y me hago pis.
-Jajajajajaj que romántico, anda tira abuelo que habrá que ir vigilando la próstata ya

Me separé y le di un cachete en el culo...

-Oye!!!!! que pasa que las verdades ofenden?
-Luego te enseño yo lo de abuelo
-Anda tira "machote" jajajajaja

Me metí de nuevo en la zona de picnic en busca de un árbol donde aliviar la necesidad vital, terminado el asunto volví a la pasarela y el corazón me dio un vuelco no estaba. No se porqué pero instintivamente miré al agua, saqué el teléfono del bolsillo lo puse en modo linterna mirando al agua, dije su nombre en voz alta varias veces mirando para todas partes, en esos momentos me vinieron a la cabeza toda las leyendas urbanas sobre el lago que se lo tragaba todo, fueron unos instantes angustiosos de aquellos en los que no atinas a dar con la solución más normal, pero de repente me llego la inspiración simplemente marqué su número y en el silencio de la calma pude escuchar perfectamente la alarma de su teléfono y acto seguido su risa, estaba escondida a un lado de las escaleras tras un árbol

-Jajajaajajaj ¿te has asustado?

Dijo mientras subía de nuevo las escaleras riendo, pero yo no me reía al revés estaba serio muy serio, pero a oscuras igual no distinguió mi rictus, hasta que estuvo a tiro, entonces la cogí de la mano y de un tirón rápido y seco la empujé contra la barandilla de madera.

-Esto no lo me lo vuelvas a hacer le dije.

La baranda tenía tres travesaños, sobre el superior su cuerpo inclinado, en medio otro y a modo de rodapies el tercero.

-Agárrate del palo del medio

Le dije con voz firme.

-Que poco sentido del humor

Intentó levantarse pero poniéndome detrás con mi cuerpo se lo impedí.

-Te he dicho que te agarres.

-Va que solo era un juego, además aquí puede venir alguien
-Haberlo pensado antes.

Entonces sin más le levanté el vestido por encima de la cintura y casi a oscuras empecé a acariciarle las nalgas desnudas, ya que solo llevaba un tanga debajo como ya me había percatado en el restaurante.

-Me has dado un susto de muerte, espero que te hayas divertido, porque ahora me toca a mi.

Y comencé a azotarla, puse mi mano izquierda en su espalda, para evitar que se levantase y para que medio a oscuras me sirviera de guía para acertar los azotes en pleno culo, en el silencio de la noche estoy seguro que desde el camino se podían escuchar las continuas y repetitivas palmadas de piel contra piel. No se el rato que estuve pero no menos de 5 minutos de azotaina ininterrumpida, cuando paré, acaricié un poco su piel, a oscuras el tacto de mi mano y el calor que desprendían sus nalgas era la única guía, por el calor imaginé que lo debía tener ya rojito y entonces las caricias pasaron a ser apretones a pasar libidinosamente el canto de mi dedo por encima del tanga entre sus piernas, hasta que apartándolo ligeramente comprobé que entre sus piernas también había un lago, jugué con mis dedos por toda la zona, acabé con el índice y el corazón metidos en su coño mientras el pulgar acababa también dentro de su cuerpo, pero por otro agujero el de su culo, ella gemía muy excitada y yo que me había retenido durante toda la cena también, me bajé la cremallera del pantalón, me saqué la polla, con una mano la guié hasta la entrada de su coño, mientras con la otra mantenía el tanga apartado y se la metí, empecé a follármela allí contra la baranda de la pasarela, diría que con furia, ella jadeaba y se añadió a la fiesta moviéndose también, de repente un ruido, unas voces se acercaban, cortada de rollo, la saqué de golpe, ella se incorporó el vestido volvió a caerle sobre los tobillos y salimos, era el mismo grupo de chavales que hacían antes botellón en un banco, pasamos por delante de ellos rápido y sin mirarlos, cuando nos alejamos unos metros respiramos, ella me dijo.

-Nos habrán visto?
-No creo

La cogí de la mano y caminamos a paso ligero hasta el hotel. Eso de quedarnos a medias hizo que caminásemos más rápido, llegamos entramos en al habitación y nada más entrar ella se abalanzó sobre mi, caímos en la cama, y por un momento caí en la tentación pero entonces recordé la broma pesada de antes y me incorporé sentándome en la cama.

-¿Que te pasa me? - me dijo

La miré, sin decir nada, la cogí y la puse a la fuerza en mis rodillas, le levanté el vestido y dije.

-Señorita esto merece estar mucho más rojo de lo que está y  hasta que no esté no hay fiesta.

Le bajé el tanga hasta las rodillas y sin decir nada empecé a azotarla otra vez con la mano, ella no solo no dijo nada, sino que por un momento parecía disfrutar de los azotes por como se movía y respiraba, aquella reacción hizo que empezara a darle con más ganas y que su culo empezase a coger color de verdad, entonces paró de moverse y su jadeos ya no parecían tan lascivos sino más bien de una ligera queja. No paré hasta que me picaba la mano y su culo estaba como un pimiento maduro, entonces paré, le separé un poco las piernas y empecé a acariciarle la cara interna de los muslos, antes de llegar a sus labios ya estaba mojada.

-Así es como reaccionas a los castigos? Creo que voy a tener que ponerme más serio. Levanta!!!!!

Se levantó el vestido volvio a caerle y tapar, la miré realmente estaba preciosa con aquel vestido, enseguida me levanté yo, saqué las dos almohadas de la cama y las puse en el centro del colchón.

-Te quiero tumbada boca abajo sobre las almohadas con ese culo travieso bien levantado, para que pueda castigarlo bien.

Me puso morritos, hasta que la cogí del brazo y le dije.

-Te pongo yo?

Ahí lo entendió, se tumbó sobre las almohadas que elevaban un poco su culo, le levanté el vestido de nuevo por encima de la cintura y entonces me desabroché el cinturón de cuero marrón que llevaba, me lo quité del pantalón los doblé, lo dejé sobre su culo rojo, mientras que quitaba la camiseta sudorosa, lo volví a coger y le dije.

-Seguro que el cinturón te quita las ganas de hacer bromas pesadas al menos por un tiempo.

Levanté el brazo empuñando el cinturón y lo dejé caer de un golpe seco sobre su culo desnudo, suspiró levemente, y vuelta a repetir así una docena de veces, entonces paré un momento, pasé mis dedos por su culo marcado y me puse al otro lado de la cama dejando de nuevo el cinturón sobre su culo, lo volví a coger y recibió una docena más de azotes desde el otro lado de la cama a mano cambiada, pero es la única forma de conseguir que ambos cachetes queden igualados, cuando terminé cogí el cinturón y me lo volví a colocar aunque si abrochar, le quité el tanga del todo, la ayudé a levantarse, la cogí de la mano y salimos a la terraza, yo me senté en una de las dos sillas que había junto a una mesa, pero a ella la hice ponerse en la baranda mirando al lago, y allí le levanté el vestido por detrás protestó me dijo que alguien la podía ver, pero no era cierto, con las habitaciones contiguas había unos separadores opacos y ningún piso encima, así que fui inflexible, manos detrás de la espalda sujetando el vestido levantado, mientras yo le recordaba que un poco de aire fresco en el culo no le iría nada mal.

Me senté y mientras ella permanecía inmóvil y avergonzada, mis dedos empezaron a jugar otra vez entre sus piernas, le advertí:

-Prohibido moverse, prohibido correrse y le recordé que mi cinturón permanecía desabrochado.

Así la tuve un rato inmóvil, avergonzada mostrándome el culo marcado al aire libre de la terraza de la habitación mientras mis dedos la masturbaban. Hasta que decidí que era suficiente entramos en la habitación, le dije que se quitase el vestido y se volviese a tumbar boca abajo sobre las almohadas, fui a por la crema hidratante, antes de empezar a ponérsela me desnudé yo también, le di una primera ración de crema con masaje de nalgas incluido, antes de darle la segunda, fui a buscar un plug de mi maleta, separé sus nalgas y despacio se lo metí en el culito, entonces empecé a aplicarle la segunda ración de crema esta mucho más rápida y con las nalgas aun húmedas de la crema me puse entre sus piernas de rodillas y le dije.

-Ahora si vamos a acabar lo de antes, además así con el culo rojo y bien llena....

Y así tumbada boca abajo con el culo rojo empecé a follármela desde atrás, con el plug metido osea bien  llena, la noche dio mucho de si, pero eso ya es otra historia.

Continuará....




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